¿Sobreviviremos al Alcatraz tecnológico?

“La estrategia tecnológica y de innovación no se hace por generación espontánea. Es un proceso sistemático, gradual y profundo por hacer un máximo aprovechamiento de las oportunidades de mercado que tiene la empresa en un entorno social.”-CEIPA

Si existe algo que se logra con la experiencia es el aprendizaje. En esta ocasión escribiré sobre el aprendizaje que se requiere para ser un estratega y lo relacionaré al mundo de la tecnología, pero considero que puede ser igual de funcional para otras áreas de negocio y la vida en sociedad.

Ayer en la tarde estuve por primera vez tras unos barrotes, en una celda que simulaba el espacio donde recluían a los presos en la prisión más temida del mundo: la famosa Alcatraz.  Participé junto a otros compañeros de una experiencia que da vida a las palabras y reflexiones que hoy comparto. Las que van mucho más allá de un rato de esparcimiento, integración y convivencia laboral. Me enfocaré en dos conceptos: estrategia y la capacidad humana de encontrar respuestas que todos poseemos.

Cuando se escribe un paper (artículo)científico se utiliza un Abstract con palabras claves, emularé esa fórmula para resaltar solamente las palabras que le dan vida a este post: “Estrategia”, “Alcatraz”, “Crear”, “Escape”, “Tiempo”, “Plan”, “Aprendizaje”. Vocablos que se repetirán con alguna frecuencia en este contenido.

En las empresas nos piden ser estratégicos, nos comparten al inicio de año fiscal la estrategia a seguir o nos dicen cuál es el objetivo por lograr. Corresponde así, a cada líder de área desarrollar una estrategia―cuya formulación ideal implicaría que todos los miembros del equipo estuviesen involucrados―exitosa. La experiencia y los hechos dicen que “bajamos la estrategia”, “permeamos al resto del equipo” y un sinfín de otras frases que nos han vendido con el tiempo ―qué hemos comprado sin siquiera chistar― cómo la manera de hacerlo correctamente. Ayer, la experiencia de intentar “escapar de Alcatraz” me hizo reflexionar en la pregunta obligada, esa que surge justo cuando te ponen en las narices un término que crees conocer a cabalidad. ¿Qué es estrategia?

De esa sencilla pregunta derivaron otras que me acompañaron mientras intentaba conducir en medio del tráfico al final de la tarde. ¿Realmente sabemos qué es una estrategia? ¿Nuestra definición de estrategia es cónsona con lo que hacemos? ¿Soy realmente una estratega? ¿Qué debo mejorar para ser más estratégica? Por consecuencia lógica traté de responderme y hoy comparto lo que surgió de esa reflexión.

Según su definición la palabra estrategia deriva del latín strategĭa, que a su vez procede de dos términos griegos: stratos (“ejército”) y agein (“conductor”, “guía”). «Arte de proyectar y dirigir las operaciones militares.» Lo que alude directamente al seno militar de donde proviene, por lo que estar bajo custodia militar (simulada, durante el encierro de dos horas en esa celda) y en busca de claves, pistas, y de un camino para escapar del encierro ―en grupo, porque los equipos nacen de los grupos ― es un excelente ejercicio de aprendizaje sobre nosotros mismos y sobre cómo afrontar los retos de la tecnología, y los obstáculos que supone el desconocimiento y la incertidumbre a los que nos enfrentamos en la actualidad.

La otra acepción o significado hace referencia a «una serie de acciones muy meditadas, encaminadas hacia un fin determinado.» Es esta la que utilizaremos para relacionarla con aquello que nos prepara, en ese aprendizaje constante y necesario para implementar estrategias exitosas en temas de tecnología e innovación.

A propósito, y sin un orden especifico, veamos las palabras y acciones clave en ambos planos: el tecnológico y el estratégico.

Tiempo:  Durante el intento de escape de una prisión como sucedía en Alcatraz, quien desee lograrlo debe contar―considerar―, medir el tiempo, debe tomarse tiempo para realizar varias acciones que le permitirán formular su estrategia. Y ha de saber que el plan que formule debe llevarse a cabo en un espacio de tiempo que es limitado, porque de lo contrario su plan fallará al ser descubierto por sus custodios.

La observación, el análisis, la toma y registro de datos, la conciencia de que el tiempo invertido para lograr desarrollar una estrategia es fundamental son básicos.  Con los cambios en materia de tecnología, con la disrupción e innovación del sector, el rápido crecimiento y desarrollo los planes de negocios se supeditan al corto plazo.  En nuestro caso en el juego simulado de escape contamos con 60 minutos para salir de la prisión, y era necesario hallar pistas, observar, meditar, ordenar pensamientos e ideas, colaborar, trabajar en conjunto con un solo objetivo, tal cual sucede en las empresas.  ¿Cuánto del poco tiempo que tenemos lo usamos para hacer alguna de éstas? ¿Somos ordenados y disciplinados en el uso del tiempo?  Los japoneses son expertos en hacer uso disciplinado del recurso limitado tiempo y priorizan en el binomio orden-limpieza, antes de empezar a hacer cualquier cosa.

“Rápido crecimiento tecnológico y la disrupción obligan a las empresas a implementar planes estratégicos a corto plazo.”

Crear:  Al tener pocos recursos dentro de una celda la herramienta más importante es la mente, la capacidad “cuasi infinita” ―al no ser eternos―que tenemos para crear, para imaginar, para diseñar e innovar. Si a ese recurso le agregamos la velocidad natural con la que pensamos y tratamos de dar respuestas, nos daríamos cuenta de que somos una fuente inagotable de “Inteligencia Natural” en bruto y que tan rápido como se crean los nuevos mercados, podemos adelantarnos a los deseos de los clientes y responder a necesidades que el entorno en silencio nos está mostrando. Pero antes debemos observar, analizar, indagar y luego sentarnos a crear.  La realidad es que pocas veces lo hacemos, porque estamos ocupados resolviendo el día a día laboral. Hay corporaciones que en la actualidad y desde hace algunas décadas, descubrieron que tener en sus plantillas a una persona capaz de pensar sin que el barullo organizacional la contagie, es sumamente rentable. Estos pensadores natos, son los responsables de esas geniales ideas que representan millones de dólares en ganancias para esos conglomerados.

“La velocidad de creación de nuevos mercados exige a las empresas adaptarse, anticiparse y arriesgar.”

Plan:  Tras las rejas de Alcatraz era perentorio diseñar un plan, quizás los grandes escapistas lo hicieron y al no tener recursos para escribirlo sin ser descubiertos, les fue muy útil hacer uso de su mente, de su memoria. La misma que hoy día sub-utilizamos al dejarle al dispositivo móvil o al artilugio digital la tarea de recordarnos todo.  Sin un celular en la celda, durante la experiencia nos obligaron a hacer uso de todos nuestros sentidos y a utilizar el cerebro, a comunicarnos, a escuchar y a articular ideas en orden.  En las empresas de telecomunicaciones y tecnología damos por sentada la importancia de la comunicación, pasándola por alto en muchas ocasiones. El mensaje debe enviarse, pero debemos asegurarnos de que el interlocutor leyó el mensaje y que lo comprendió, es parte del trabajo, confirmar ―justificarnos con la falta de tiempo para no hacerlo nos pasa factura, y es el precio siempre es altísimo― que el mensaje llegó. Ser conscientes de que los artilugios digitales no reemplazan el contacto humano y que para planificar se requiere organizar ideas, encontrar y compartir recursos, pero sobre todo pensar es clave para triunfar en un mundo abocado a la tecnología.

“Con el aumento del consumo de lo digital y diciendo que no tenemos tiempo para pensar, dejamos de ser planificadores, innovadores, recursivos o visionarios”. Dejamos de mostrar todas las competencias que tanto buscan los empleadores y requiere el mercado actualmente.

¿Contradicción? Usted tiene la respuesta

Datos:  Estudiar los escapes e intentos de escapes de Alcatraz les permitió a los encargados de la seguridad de la penitenciaria mejorar sus estrategias (de ambos lados se trabajaba en torno a ella) y años más tarde al resto del mundo conocer de la existencia de este sitio a través de libros, películas, noticias, etc.  Los elementos o insumos que llamamos “datos” en esta Era de Big Data y digitalización son en mayor escala y proporción, símiles a los que tuvimos para intentar escapar del encierro simulado. Buscamos respuestas, soluciones, estuvimos construyendo pensamientos e ideas a partir de datos. Los famosos insigths que los marketeros tanto promovemos están siempre allí, el reto es detectarlos y ponerlos a trabajar en pro de los clientes y las empresas. Los datos pusieron en riesgo los planes de escape, la observación y el registro de los datos por parte de los prisioneros dieron como resultado los intentos de violaciones de los sistemas de seguridad diseñados para ser inquebrantables.

La explosión de datos y su manejo presenta para las empresas e individuos un reto, prestar atención a lo que esos conjuntos de datos tratan de decirnos es la nueva modalidad de pensamiento.

¿Qué hago con los datos? ¿A quién y por qué comparto datos? ¿Cuán consciente soy de la responsabilidad que conlleva en el manejo de datos? Es un tema para no uno, si no varios artículos a futuro.

Escape y Aprendizaje de Alcatraz:  No hay una formula única para diseñar una estrategia, todos somos parte de un proceso de aprendizaje continuo que inició con la entrada de la tecnología digital en todos los sectores del quehacer humano. No es fácil escapar de la tecnología sin un plan, aunque sin un plan no es fácil hacerle frente.  De la experiencia y vivencia intentando escapar de Alcatraz aprendí y reaprendí, que todo recurso es útil pero que la capacidad de pensar y crear del cerebro que poseemos es nuestro mayor recurso.  En ocasiones es necesario privarnos de todos los recursos y gratuidad que supone la tecnología en nuestras vidas para que valoremos las cosas que realmente importan.  Tal cual lo dicen todos los expertos futurólogos y líderes de negocios es la “Era del Humanismo porque la tecnología ya está aquí”, la tecnología no surge como lo hacen las florecitas silvestres, la tecnología surge de la capacidad humana de pensar, crear y hacer preguntas cuyas respuestas son esas soluciones que brinda.

Antes de finalizar este recorrido por el “Alcatraz mental” que supone enfrentarnos a la tecnología digital que nos encarcela―si la dejamos― y el pensamiento estratégico que tanto requerimos, les comparto un ¿Sabías qué? De Alcatraz:

  • Antes de ser prisión de máxima seguridad fue una fortificación militar española que guardaba la entrada de la bahía de San Francisco.
  • En la isla que da nombre a la prisión funciona aún el faro en más antiguo de la costa oeste de los Estados Unidos.
  • La isla fue vendida en su momento por solo $5,000 dólares americanos.
  • Se encuentran allí las primeras fortificaciones militares españolas.
  • La isla se convirtió en una prisión de la Agencia Federal de Prisiones en agosto de 1934.
  • Su uso como prisión duró 29 años.
  • Estuvieron recluidos allí criminales célebres como Al Capone, Robert Franklin Stroud (el “Hombre Pájaro de Alcatraz”), Bumpy Johnson, James “Whitey” Bulger.
  • El recluso que pasó más tiempo en Alcatraz fue Alvin Karpis.
  • Frank Morris y los hermanos Anglin se fugaron de Alcatraz el 11 de junio de 1962 y nunca más se supo de ellos. (Una carta lo pone en duda/Noticia 2018)
  • El escape se recrea en la película La fuga de Alcatraz (1979) que protagonizó Clint Eastwood.

Al tomar cada día mayor importancia en nuestra vida, la tecnología bien utilizada es capaz de adaptarse a las exigencias de los consumidores, optimizar la relación con el cliente y apoyar la transformación de la que no podemos escapar. Aun sabiéndolo no dudemos de la capacidad de nuestras mentes para crear e innovar.

Nunca ha sido tan necesario hacer nuestras las palabras del autor de la novela El Retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde escritor irlandés quien dijo: «No soy tan joven para saberlo todo». Recordemos que con tecnología en la palma de las manos solo nos resta seguir aprendiendo y ese aprendizaje se fundamenta en la experiencia “porque simplemente no sabemos nada, lo estamos aprendiendo todo.”

Imágenes: Pixabay

Sobre la autora:

Prestemos atención a lo que realmente importa

#ThingsMatterTEF

La ciencia y la tecnología revolucionan nuestras vidas, pero la memoria, la tradición y el mito enmarcan nuestra respuesta. ― Arthur M. Schlesinger

Lo que realmente importa tras todo lo que involucra la hiperinformación, el Internet de las cosas (IoT), la simplificación de los procesos, la hiperconectividad, la automatización, los tan comentados rediseños de propuestas de valor, el poder vivir casi todo en directo, la inteligencia artificial y su impacto en el mundo, son indiscutiblemente las personas. No podemos ni debemos olvidar que el objetivo primigenio y definitivo de la tecnología es facilitar, contribuir al disfrute de la vida de las personas.  De nada sirven los adelantos tecnológicos si dejamos atrás a las personas, si no los utilizamos para contribuir a una mejor sociedad.

Con este principio muy claro, un año más Telefónica organizó en Madrid el pasado martes 13 de noviembre, las jornadas “Things Matter” con el lema “To expand your possibilities”. Las jornadas son un claro indicador de que como empresa responsable cree que “Las Cosas Importan”, porque la tecnología y la hiperconectividad ―utilizadas y aplicadas de la manera correcta―dan valor a las personas y multiplican las posibilidades, permitiéndonos hacer las cosas de manera diferente y optimizando los procesos.

La sede del Motor&Sport Institute, en Madrid se vio colmada de tecnología y de personas que no dudan que, promoviendo y haciendo que el saber llegue a muchos, se pueden zanjar las brechas que supone el desconocimiento.

El evento se centró en el Internet de las Cosas (IoT), las nuevas tecnologías de conectividad, el estado de la inteligencia artificial (IA), la eficiencia de los procesos, y las soluciones de big data.

El Internet de las cosas está presente en muchos de los dispositivos que se utilizan en la actualidad, tanto en los hogares como en los sitios de trabajo y ocio, pero muchos de sus usuarios si quiera son conscientes de esta realidad.

Es necesario que las personas conozcan y comprendan que esos dispositivos que cómo, “por arte de magia” controlan acondicionadores de aire, miden sus pasos y las pulsaciones de su corazón, los que les permiten a las ciudades encender las luminarias frente a cambios de presencia de luz drásticos, entre muchos otros, están conectados entre sí y que responden a tecnologías e interfaces de programación de aplicaciones; esas que los conocedores llaman por sus siglas API, pero aún es más importante que sepan que los dispositivos Smart, por los cuales pagan cientos de dólares; al estar “conectados” generan una cantidad gigantesca de datos que son precisamente los que le dan su rol clave al Big Data, a la analítica y a la predicción que se utiliza para ofrecerles más servicios y productos.

La única manera como nos aseguramos de que las personas alejadas del mundo de la tecnología puedan acceder a esta información es divulgándola, explicándola de forma sencilla, investigando, capacitando y propiciando cada vez más, que existan foros abiertos donde se compartan los conocimientos.

Con la transformación digital y la introducción de la tecnología en los procesos productivos se permite el avance de las empresas y durante estas sesiones se han expuesto casos prácticos reales. Las Jornadas de ayer fueron inauguradas por María Jesús Almazor, consejera delegada de Telefónica España.  Antonio Pita, director de operaciones de LUCA Consulting and Analytics, dictó la ponencia sobre el gobierno de datos, ¿Están las empresas preparadas para gestionar los datos y aprovechar su valor?

La transformación digital de la organización es mucho más que una hoja de ruta para buscar nuevas fuentes de ingresos, nuevos modelos productivos, eficiencias y ofrecer mejores experiencias al cliente, basado en mayor conocimiento de sus hábitos es un cambio en lo más importante: las personas.

IoT depende de otras tecnologías e interfases como API mencionada al inicio, Big Data, Machine Learning, Inteligencia Artificial, Cloud, así como los RFID (Identificación por radiofrecuencia) que aplicadas a los modelos de negocio se encuentran cada día más presentes en la producción, procesamiento, logística y punto de venta, permitiendo mayor eficiencia en los procesos, empresas y clientes con más información para tomar decisiones adecuadas a tiempo.

Las cosas conectadas entre sí en el ámbito industrial y corporativo requieren de otras máquinas, lo que conocemos como M2M (Machine to machine), esto lo vemos reflejado en materia de soporte, monitoreo remoto y logística en la actualidad. Realidad que irá haciéndose cada vez más común y ampliando su espectro a otras áreas del quehacer humano. Es aquí, donde la ciberseguridad y reglamentaciones que permitan establecer un marco jurídico, que considere procesos donde el hombre casi no se encuentra presente, sin fronteras, ya que estas se diluyen, las normas se hacen realmente necesarias.

Haciendo eco del Paris Call

Durante su participación el Foro de la Gobernanza de Internet, Emmanuel Macron, presidente francés, presentó un documento sobre ciberseguridad, denominado ‘Paris Call‘, en el que anima a los países a incentivar este foro (IGF, de sus siglas inglesas) y la creación de un grupo de estados que puedan llegar a acuerdos en este terreno.  Su iniciativa ha sido acogida por la industria, contando ya con el apoyo de los “guardianes de Internet” (empresas líderes y preocupadas por la ciberseguridad y las personas), entre las que destaca Telefónica, Microsoft, Cisco, Kaspersky, Siemens, Facebook y Google.

Como miembro del Cybersecurity Tech Accord, en Telefónica estamos dispuestos a promover cinco ideas principales, a través de esta declaración de alto nivel:

  1. Nuestro apoyo a un ciberespacio abierto, seguro, estable, accesible y pacífico;
  2. Nuestro compromiso con los derechos humanos en el ciberespacio, para que los mismos derechos de los que disfrutan las personas en el entorno offline estén garantizados en el online.
  3. La importancia del derecho internacional como la base de la paz y seguridad internacional en el ciberespacio;
  4. Nuestro apoyo y fomento de políticas coordinadas que ayuden a revelar vulnerabilidades.
  5. El reconocimiento de la importancia de los esfuerzos encaminados al desarrollo de capacidades en materia de ciberseguridad.

La tarea no es fácil, pero con el entendimiento entre las normativas y legislaciones de las distintas geografías y regímenes políticos, con el liderazgo decisivo de las empresas, así como el compromiso de todos los ciudadanos se espera lograr este tipo de acuerdos multinacionales.

Internet de las Cosas estará cada vez más presente en nuestras vidas, es prudente incluirla entre las tecnologías a las que hay que prestarle mucha atención para el año 2019, sin perder de vista que, entre todas estas cosas, son las personas las que realmente importan.

 

Imagenes: Pixabay

Telefónica

 

 

 

Ciber-resiliencia: “Game Is Never Over”

“La resiliencia es la capacidad de un sistema, empresa o persona para mantener su propósito principal e integridad ante circunstancias radicalmente cambiantes.” ―Andrew Zolli y Ann Marie Healy

Generar planes estratégicos que propongan enfrentar ciber-riesgos con un enfoque de inversión de negocios y no un gasto, es parte del cambio de paradigma que deben propiciar los altos directivos y gerentes generales de las empresas que buscan transformarse digitalmente. Esta decisión deben tomarla de manera oportuna, porque los ataques de seguridad son sorpresivos e inesperados.

Al igual que sucede con otros temas inherentes a la organización, gestionar el riesgo supone invertir y estar conscientes de que las amenazas, las probabilidades y las ocurrencias se deben cuidar diariamente debido al valor de los datos y la fragilidad que representa la naturaleza humana en materia de protección informática y vulnerabilidad.  Afirmamos lo anterior, porque la realidad es que, en la mayoría de las organizaciones la seguridad se le atribuye al área de tecnología y por estar involucrados en el día a día, son muchos los empleados que descuidan cumplir con las acciones individuales para mitigar esas posibles fallas en los sistemas de seguridad.

Por lo general y más allá del conocimiento que puedan tener los directivos de las organizaciones sobre los procesos, las necesidades y los riesgos, se les sugiere apoyar decisivamente la adopción de un enfoque de Ciber-resiliencia, cuya mayor virtud es contar con la capacidad de conocer qué tecnologías se deben implementar en un mediano o largo plazo.  Cuando los empresarios logran comprender la importancia de los equipos especializados ―personas y soluciones de tecnología―para la prevención de ciberataques se implementan planes estratégicos coherentes con la realidad.

En Ingeniería se llama resiliencia a la unidad que mide la capacidad que tienen los materiales de recuperar su antigua forma después de haber sido deformados por una presión externa. Trasladando esta situación a la seguridad implicaría que la organización sea capaz de resistir, de afrontar, corregir y seguir funcionando tras haber sido objeto de un ciber-ataque. Lograrlo no es sencillo, permanecer anuentes y con un plan se antoja como la mejor manera de estar medianamente preparados, porque nunca se está en un 100% listo para lo imprevisto.

Se dice que una organización tiene resiliencia cuando posee la capacidad de resistir a la incertidumbre, a las crisis, a los cambios y a situaciones conflictivas. Esa entidad es capaz de aprender de las experiencias aprovechándolas como parte del camino hacia el progreso y la mejora, no solo como mecanismo de supervivencia ante las pruebas.

Resilio, resilire ¿Rebotan las empresas?

La palabra resiliencia deriva del latín “resilire” que significa ‘rebotar’. La resiliencia organizacional es la adaptación del término resiliencia al enfoque gerencial – administrativo de la organización, unión de términos que crean un concepto relativamente nuevo pero muy necesario.  Es la cualidad intrínseca, una característica innata, propia forma parte de la naturaleza de dicho organismo y está implícita en su estructura.

Cuando una entidad se hace llamar resiliente debe ser capaz de reaccionar y salir airosa ante una serie de sucesos y externamente continuar operando como si nada hubiera ocurrido, lo que es sumamente difícil. Son estas las empresas capaces de rebotar sin romperse ante la adversidad y es el modelo que toda empresa debería considerar para afrontar los riesgos.

Ciber-resiliencia

A partir de la definición de resiliencia que ya hemos explorado y enmarcando las posibles fuentes de crisis a eventos tecnológicos y procedentes del ciberespacio, se habla de Ciber-resiliencia. Otros limitan esta definición a las afectaciones en sus sistemas de proceso de datos y sus comunicaciones.

Del documento sobre Ciber-resiliencia de IEEE nos llama poderosamente la atención la manera de abordar el tema, cuando propone que: «Dada la complejidad de las organizaciones, y la interdependencia entre los distintos elementos que las forman: personal, entorno social, suministros, infraestructura TIC, procesos, …; no se puede trazar una línea divisoria clara entre lo que supone la resiliencia de la misma y la ciber-resiliencia de sus sistemas. Una y otra están íntimamente relacionadas, es más, son un mismo concepto. No se puede crear una infraestructura tecnológica ciber-resiliente si la organización en sí no es resiliente. La organización es un todo, y el departamento TIC no es un ente independiente que puede sobrevivir o pretender ser inmune a los eventos que pueden sacudir a su personal y sus usuarios.»

Desde el punto de vista del riesgo, el análisis de una organización se basa en identificar vulnerabilidades una por una y fijar una acción para cada una de ellas. Somos parte de las organizaciones que se preocupan por minimizar el riesgo y proveer soluciones para mitigarlo en pro de la Ciber-resiliencia. Telefónica se ha consolidado como un MSSP (Managed Security Services Provider, proveedor de servicios de seguridad gestionados), trabajando en tres propuestas:

  • Visión 360°de riesgos en ciberseguridad
  • La automatización de la ciberseguridad
  • Ciberinteligencia

ElevenPaths, la Unidad Global de Ciberseguridad de Telefónica crea soluciones a la medida y trabaja a diario con el compromiso de hacer frente al riesgo en el ciberespacio.  Entre sus propuestas de formación y actualización se encuentra el Security Innovation Day, que se llevó a cabo en España el pasado 7 de noviembre. En esta oportunidad, colocó en la mira del mundo la Ciber-resiliencia como su foco principal y en torno a ello, se presentó ante los asistentes, toda la actividad desarrollada en los centros de innovación de la compañía y los servicios que se ofrecen. Destacando Stela FileTrack, descrita como una especie de metaconsola de toda la información y documentación sensible de una empresa, con el fin de poder hacer su seguimiento y tener la trazabilidad. Permite a las organizaciones una visibilidad online del ciclo de vida completo de cada documento con monitorización, geolocalización, etiquetado y aplicación de políticas basadas en el grado de confidencialidad de los documentos. Este producto es la solución para la protección de la información documental sensible de las organizaciones que añade una capa de trazabilidad, permitiendo en todo momento una visibilidad online del ciclo de vida completo de cada documento.

Junto a Stela FileTrack se presentaron:

  • RightsKeeper, permite gestionar los documentos que se comparten, limitando o eliminando permisos de edición y acceso a los mismos, incluso, una vez distribuidos. Se muestra la relación de nuestra herramienta Shadow y cómo se puede proteger un documento de manera imperceptible unido al IRM de ElevenPaths.
  • SmartPattern y CapaciCard, las nuevas tecnologías del equipo de Innovación y Laboratorio de ElevenPaths. SmartPattern es un nuevo concepto de autenticación que permite autorizar la entrada a servicios y firmar documentos a través de un patrón inteligente de movimiento realizado en un smartphone. Capacicard permite autenticar o autorizar a un usuario aprovechando las características capacitivas inherentes a una pantalla de móvil o touchpad de un portátil. No necesita NFC ni conexión alguna, solo una económica tarjeta y sin hardware adicional.
  • Connected Car, aplicación de tres servicios de IoT (provisión de credenciales, detección de anomalías y DNS seguro) sobre el entorno del coche conectado.

Valorar el impacto del riesgo es importantísimo, las amenazas no contempladas acechan, gestionar el riesgo en tiempo real se hace perentorio. La ciber-inteligencia es una apuesta clave para Telefónica, en esta línea con la adquisición de DinoFlux y con la creación de ALDARA se avanza en el camino correcto para ofrecer las mejores opciones para que su organización sea ciber-resiliente.

Al revisar documentos como el Informe de investigación del Ponemon Institute© (Organización que realiza investigaciones independientes sobre privacidad, protección de datos y política de seguridad de la información con el  objetivo de permitir que las organizaciones tanto del sector público como privado tengan una comprensión más clara de las tendencias en las prácticas, percepciones y amenazas potenciales.), sobre el valor de la ciber-resiliencia que se realizó contemplando en la muestra a Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Australia, Emiratos Árabes Unidos y Brasil, encontramos enseñanzas y pasos claros para mejorar esta área en las organizaciones:

  • Incrementar el personal dedicado a la seguridad de TI. El promedio de equivalente a tiempo completo (ETC) es de 39 empleados y los encuestados creen que debería ser de 55 para alcanzar un nivel superior de ciber-resiliencia.
  • Extender la influencia y la implicación de los CSIRP a toda la empresa.
  • Invertir en tecnologías como la automatización, machine learning, inteligencia artificial y orquestación, que ayudan a abordar el mayor volumen y gravedad de los ciberataques, así como la dificultad que entraña la contratación de profesionales de seguridad de TI especializados.
  • Incrementar la financiación destinada a actividades de ciber-resiliencia para poder contratar y retener a profesionales cualificados e invertir en tecnologías.
  • Tomar medidas para reducir el tiempo de detección, contención y respuesta a los ciberataques

Recuerde que la unidad de Ciberseguridad de Telefónica está a su entera disposición para ofrecerle todo lo que en materia de gestión del riesgo y ciber-resiliencia requiere su organización.  No lo olvide: “Game Is Never Over”.

 

Imagen: Pixabay

Fuentes de Consulta:

https://iot.telefonica.com/press/stela-filetrack-protagonista-de-la-vi-edicion-del-sid-2018

https://factorhuma.org/attachments_secure/article/8264/resiliencia_cast.pdf

http://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_opinion/2015/DIEEEO35-2015_Ciber-resiliencia_LuisdeSalvador.pdf

https://blogthinkbig.com/security-innovation-day-2018-claves

 

 

 

Del mundo virtual al mundo físico: ¿Emigran los gigantes de la red?

“No hay un mundo virtual desvinculado del mundo físico. Simplemente hay un solo mundo, que es real, donde ambas conceptualizaciones son necesarias.”

Los gigantes de los negocios en la red están emigrando hacia el mundo del retail físico. Amazon©abre tiendas, pero eso sí, llenas de tecnología de punta (Amazon Go & Amazon Books). Google©está en la mira de los medios masivos en busca de la exclusiva por la tan esperada apertura de su tienda en Chicago. Facebook©hace lo propio, invitando a sus usuarios de la red a visitarlos en Macys, con un slogan atractivísimo “Bringing the Brands People Love Online Into Stores This Holiday Season”. Por su parte, el emporio comercial con la mayor reputación en tiendas físicas en Estados Unidos: Walmart©, invierte en Flipkart, tiendas online en India y empieza a ajustar su modelo de negocios. ¿Será que el mundo está disparatadamente al revés? ¿Será que la tecnología nos lleva a hacer lo impensado? ¿Nos estaremos ajustando hacia un modelo único sin barreras entre lo virtual y lo físico?

En este “post” lo analizamos desde diversas perspectivas que tal vez, le permitan a llegar a sus propias conclusiones.

En un cambio de era, todo cambia

Comenzamos afirmando que aquello que asombra a algunos en materia de retail y usos de tecnología, a otros no nos toma por sorpresa. Usted y yo cambiamos con el pasar del tiempo, hacemos ajustes, eliminamos lo que no es conveniente, integramos el uso de la tecnología a nuestra vida diaria, aprendemos y creamos con cierta frecuencia, probamos cosas nuevas y consumimos productos y servicios. Todas esas acciones se supeditan a nuestra naturaleza humana y a la vida en sociedad, donde los sentidos son actores silenciosos, que poco mérito reciben.

De esa realidad conductual se han dado cuenta los líderes de los negocios en la red. Si bien es cierto la emoción de la compra, la decisión y la visualización pueden lograrse a través de un dispositivo móvil, hay otras sensaciones que solo son posibles en un lugar físico. Conscientes de ello, los estrategas de negocios se están volcando a tratar de comprender ―con la ayuda de investigadores de la conducta humana― la forma cómo actuamos frente al dispositivo móvil o el ordenador y detectar qué nos hace falta, para que la experiencia sea memorable.

La metamorfosis, los procesos, las transiciones y la transformación son los símiles más utilizados al describir cambios que afectan a las sociedades y a los negocios con la tecnología.  Tal cual he mencionado en otras ocasiones, según lo veo, esta nueva sociedad del conocimiento se propone derribar esos límites que nos paralizan, busca que probemos y retemos nuestra propia capacidad humana ―casi ilimitada―de crear y aprender.  Responden estos nuevos modelos de negocios a preguntas tan básicas como ¿Qué tal sí? ¿Por qué no? Y lo hacen al inicio, en el momento de diseñar soluciones y productos para ser utilizados por otros humanos que sienten y experimentan, que buscan saber más y ser felices.

Concebida como la ciencia aplicada a la resolución de problemas concretos, la tecnología constituye un conjunto de conocimientos científicamente ordenados, que permiten diseñar y crear bienes o servicios que facilitan la adaptación al medio ambiente y la satisfacción de las necesidades esenciales y los deseos de la humanidad. Justo aquí encontramos el porqué de esos cambios, de esas transiciones de lo virtual a lo físico y viceversa.

De vender libros online a vender libros en un lugar físico

El blog Actualidad Literaria menciona que «el concepto de librería física de Amazon es sencillo: exponer en una tienda aquellos libros con una mínima puntuación de 4 estrellas en su web, asegurándose ventas seguras. Como complemento se añaden diversos expositores de los diferentes dispositivos de la serie Kindle Fires, la misma que revolucionó el mundo editorial gracias al e-book hace ya casi diez años, simulando. Hace uso de la sinergia entre lo que ha hecho a la marca exitosa en internet (los precios, las facilidades de pago, pues se puede pagar incluso con la App) con los beneficios de la tienda física (la entrega inmediata, ya que pueden ordenar por internet y recogerlos en un punto de venta de Amazon, lo cual reduce los costos de envío.»

Foto: La Nación

De la red a las tiendas de conveniencia semiautomatizadas

A todos nos pasa, con poco tiempo para almorzar los días laborales o con muchos deseos de llegar pronto a casa al culminar el día de trabajo, buscamos un sitio que no tenga largas filas, que la cajera sea rápida y que nos llevemos los productos que necesitamos tan rápido como sea posible. La vida nos espera, los nuestros nos esperan. No tenemos tiempo para perderlo, eso nos lo recuerda el cerebro a cada instante.

Foto: Amazon

Las tiendas de conveniencia logran precisamente facilitarnos el proceso de compra, pero había un problema, si bien elegimos rápidamente, al intentar pagar llegamos a el embudo que se hace en la caja, comprar deja de ser “divertido” y se transforma en una pérdida de tiempo y en un fastidio, aun cuando sea para alimentarnos.  Esta realidad la vieron Jeff Bazos y su equipo, dando como resultado las Amazon Go, tiendas semiautomatizadas, donde el tiempo y la estancia se reduce y que se estima podrían llegar a ser 3,000 para el año 2021.

Siempre he creído que Facebook© es el país más grande de la tierra y que eliminó las fronteras, dándonos la oportunidad de reconectar y conectar con esos afectos que llenan nuestras vidas, pero sé que, de igual manera, como sucede con la hipótesis del “Gran Hermano”, le hemos conferido un poder extraordinario sobre nuestras vidas: tienen en su haber los datos de casi toda persona en edad productiva y esos datos se traducen en “poder y control”. Aunque es un tema para muchísimas disquisiciones y elucubraciones, y me permití una digresión escribiendo sobre ello, regresamos a lo que nos ocupa, a tratar de comprender la transición virtual-físico.

La red social más grande llega a las tiendas por departamentos

Al momento de oficializar su presencia en el mundo físico, en su página publicaron la siguiente nota: “Cada día, millones de personas descubren marcas y productos que les encantan en Facebook e Instagram. Esta temporada navideña, estamos emocionados de llevar la magia de este descubrimiento a las tiendas minoristas de Macy’s. Hoy, estamos abriendo nuestro primer concepto emergente de pequeñas empresas en nueve ubicaciones de Macy’s en todo Estados Unidos para llevar a 100 de las pequeñas empresas y marcas digitales nativas más queridas en Facebook e Instagram a tiendas minoristas para la temporada de compras navideñas.”

Imagen: Facebook
Foto: Facebook

En efecto Facebook estará presente con espacios físicos, confirmando con esta acción comercial, que las personas desean tocar, oler y sentir los productos, lo que es imposible llevar a cabo en un dispositivo móvil en la actualidad.

Visitar el local físico tiene su génesis en nuestros sentidos

Como ocurre con todos los sentidos, las sensaciones del tacto se generan en nuestro cerebro. Esta afirmación ha sido objeto de investigación durante años. Existen dos estudios que sugerimos leer, los que explican con detalle hallazgos sumamente importantes en esta línea de saber. De la Universidad de Harvard con el título Please touch the merchandise, nos explica lo decisivo que es al momento de la compra tocar lo que deseamos llevar con nosotros. Y el informe The Concept of Sensoy Marketing de Hamsltad University , afirma que el tacto favorece la identidad de marca de empresas y compañías, al suponer una doble interacción de los consumidores con los productos. El tacto puede también ser considerado como una forma para controlar la “inconsciencia de los consumidores, sus percepciones, sensaciones y preferencias”.

Las empresas exitosas en el sector minoristas saben y hacen uso de estudios realizados por grandes universidades, estudios que les brindan pistas sobre Marketing Olfativo, Marketing Visual, Marketing Auditivo, Marketing Sensorial y Marketing Gustativo. Sí, existen esas ramas del marketing y bien utilizadas seducen a los clientes en las tiendas. Son parte de la razón por la cual, muchas veces compramos todo aquello que no teníamos pensado.  Tras de un dispositivo móvil o un ordenador estas estrategias tienen muchas limitaciones, por lo que el voltear la vista al sitio físico no es para nada descabellado.

Luego de años dirigiendo operaciones y diseño de tiendas de tecnología y electrónica de consumo en Latinoamérica, que conjugan lo virtual y lo físico, y de observar tendencias que vienen y van, me atrevo a aseverar que los profesionales del retail estamos justo en el umbral de aceptar que todo converge y debe llegar a un solo mundo: el del cliente, que por lo pronto se mueve en dos aguas la física y la virtual.

Las noticias de apertura de tiendas y la reorientación de la Rosa de los Vientos de los emprendimientos de estos pioneros poderosos en materia de tecnología, nos presentan un panorama lleno de oportunidades de negocios. La realidad es que las personas, audiencia, usuarios, seguidores o como queramos llamarlos, responden a su naturaleza y esa responde a los sentidos y las emociones. Por ello, es importantísimo que en toda estrategia coloque como centro orbital al cliente.  Ese cliente utiliza las tres dimensiones conocidas y experimenta el mundo a través de la audición, el olfato, el gusto, la vista y el tacto.

Culmino este “post” reafirmando la frase que escribí al inicio: No hay un mundo virtual desvinculado del mundo físico. Simplemente hay un solo mundo, que es real, donde ambas conceptualizaciones son necesarias.

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Acerca de la autora

Ciudadanos digitales o simplemente ciudadanos ¿Qué somos?

“El objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse en un buen ciudadano.”― Platón

«La ciudadanía digital supone la comprensión de asuntos políticos, culturales y sociales relacionados con el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), así como la aplicación de conductas pertinentes a esa comprensión y a los principios que la orientan: ética, legalidad, seguridad y responsabilidad en el uso del Internet, las redes sociales y las tecnologías disponibles.»

La anterior definición proviene de Wikipedia que nos explica que la ciudadanía digital (también denominado ciberciudadanía o e-ciudadanía) como concepto se considera en proceso de definición permanente a medida que evolucionan las posibilidades de la tecnología.

Esta definición considera conductas y competencias que debemos desarrollar como ciudadanos al interactuar en un espacio que no es tangible, pero que a la vez tiene una presencia que impacta en el mundo físico y lo cambió para siempre.

A los deberes y derechos que nos confiere la ciudadanía por nacimiento o naturalización, la cual poseemos por el simple hecho de habitar un espacio delimitado por fronteras, se suman deberes y derechos que superan las líneas imaginarias que nos dividen en estructuras socio-políticas.

 

 

 

 

En el caso de la ciudadanía digital que nos abre las fronteras del ciberespacio los expertos proponen nueve elementos que la definen y es importante que todos conozcamos:

  1. Acceso al mundo digital
  2. Comercio digital
  3. Comunicación digital
  4. Alfabetización digital
  5. Etiqueta digital
  6. Leyes digitales
  7. Derechos y responsabilidades digitales
  8. Salud digital
  9. Seguridad digital

Es por ello, por lo que se afirma que un ciudadano digital tiene derecho al acceso a las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) y a su apropiación, al desarrollo de habilidades digitales, al acceso a la información en línea de forma segura, transparente y privada, así como a la participación a través de medios tecnológicos. El acceso a contenidos y a capacitación para el desarrollo de habilidades digitales se considera la piedra angular para lograr la integración del individuo al mundo digital.

“No podemos hacer uso eficiente de aquello que desconocemos y en temas de tecnología es una verdad absoluta.”

En América Latina el Banco Interamericano de Desarrollo aboga por lograr que los individuos tengan cada vez más acceso a la formación para hacer uso de nuestros derechos digitales y en esa línea pone a disposición un documento de consulta y referencia de descarga gratuita que en su introducción afirma que:

«Disrupción es la nueva norma y la transformación digital puede detonar innovación en un amplio rango de actividades. Las tecnologías emergentes de la cuarta revolución industrial (conocida como 4IR) puede ayudar a los gobiernos a reducir costos a la vez que mejoran los servicios que proveen. No todas las tecnologías emergentes alterarán el panorama social, pero algunas sí tienen potencial de disrupción del estatus quo y de cambiar la forma de vida de las personas. Este estudio se enfoca en los siguientes fundamentos de la 4IR, y evalúa su impacto en los servicios sociales en América latina y el Caribe: Inteligencia Artificial, Blockchain, Internet de las Cosas, la Nube, Big Data, Realidad Virtual y Realidad Aumentada.»

El documento que se encuentra disponible en esta dirección para descarga con licencia Creative Commons  en https://publications.iadb.org/handle/11319/8885 , y plantea que los cambios hacen que esta transformación pase de ser puramente económica a ser también social.

«No deberíamos subestimar el cambio que se avecina, dado que esta revolución tiene al menos tres diferencias respecto a las anteriores:

  1. La primera diferencia es la velocidad. Las revoluciones industriales anteriores sucedieron a lo largo de varias décadas, pero la cuarta se está desarrollando a gran velocidad.
  2. La segunda es que la cuarta revolución industrial está impulsada por una amplia gama de nuevos avances no sólo en el ámbito digital (tales como la inteligencia artificial) sino también en el ámbito físico (nuevos materiales) y en el ámbito biológico (bioingeniería). Las nuevas tecnologías y la interacción entre ellas ofrecerán nuevas formas de crear y consumir, transformarán la manera en que se prestan y se accede a los servicios públicos, a la vez que habilitarán nuevas formas para comunicarse y gobernar.
  3. La tercera diferencia es que esta revolución no se limita a la innovación de un producto o servicio, sino que se trata de innovar sistemas enteros.

Desde el punto de vista social la pertenencia es un concepto que se toma muy en cuenta para considerarse o no ciudadano.  ETwinningBook hace una propuesta que aborda la pertenencia:

 Yo pertenezco a aquí: La sociedad digital proporciona oportunidades para interactuar, aprender, trabajar y ser. Los ciudadanos y ciudadanas “trabajan para” y “se benefician de” su pertenencia a la sociedad, y los mismos aspectos son aplicables a los ciudadanos y ciudadanas digitales. Muchas de nuestras interacciones se producen en línea, y por lo tanto, somos parte de una sociedad digital en la misma medida que somos parte de la sociedad (tangible) en la que vivimos. Todo el mundo tiene un sentimiento de pertenencia, de igual forma que todo el mundo necesita sentir que pertenece a algún sitio.

Evolución de habilidades y competencias

El ciudadano del siglo XXI requiere competencias y habilidades muy diferentes a las que precisaban los ciudadanos del siglo XX. Debe estar más formado, mejor preparado para enfrentarse a un futuro incierto, su manejo del cambio es crucial, debe adoptar nuevas tecnologías y estar abierto a profesiones que aún no existen. Su espectro de trabajar se amplía y se le exige la cooperación como licencia de acción para conducirse en mundo laboral hiperconectado, la multiculturalidad y plurilingüismo son necesarios para comprender a otros actores del ecosistema provenientes de países y culturas muy diferentes.

Y como si fuese poco debe aceptar que las tareas que antes realizaba hoy y en un futuro la realizará la Inteligencia Artificial y los dispositivos tecnológicos, por lo que debe enfocarse en innovación, creatividad y a la resolución de problemas. Estudiantes y profesionales han de prepararse de por vida, se terminó el tiempo donde un título era garante de estabilidad y un ingreso. La autocapacitación y el aprendizaje a lo largo de la vida, los cambios de roles, perfiles y trabajos, la movilidad de ciudad y país son parte de esa nueva ciudadanía a la que le agregamos el sufijo “digital”.

Finalmente Fundación Telefónica está anuente a esta realidad y en sus publicaciones propone una Guía de Herramientas para el ciudadano digital  que nos ayuda a prepararnos

Inicia diciendo que el «contexto en el que desarrollamos nuestras actividades es, sin duda, digital. Esta realidad hace necesario aprender sobre el ciudadano digital. El concepto de esta figura es algo que debemos socializar entre todos, desde los más jóvenes hasta quienes no interactúan en línea todos los días.

Este concepto, que es bastante completo, deja abierta algunas preguntas, como: ¿qué acciones puedo tomar para tener habilidades y actuar responsablemente, con actividades relacionadas al Internet? Para responder a esta y otras inquietudes, tenemos una pequeña guía con elementos de uso para el ciudadano digital:

  1. Contraseña: Crea contraseñas fuertes, toma en cuenta que éstas deben repetirse en todos los sitios donde tengas una cuenta y, si tienes varias, usa métodos que ayuden a recordarlas.
  2. Privacidad: La información personal que subes a la red hace más fácil que acceder a tu información, por lo que proteger datos como tu dirección de tu domicilio, tu correo electrónico o tu número de teléfono es muy importante.
  3. Fotografías: En una imagen, hay que estar atentos a ciertos elementos, que es mejor mantenerlos privados, como placas de vehículos, nombre de calles y otros detalles que den información, que no creas necesaria.
  4. Permiso: Es importante conocer si los contenidos que usan requieren permisos y también cómo conseguirlos.
  5. Protección: Entender cómo funcionan virus y malware maliciosos es beneficioso para tomar medidas preventivas y tener planes de seguridad.
  6. Profesionalismo: Tus perfiles no son sólo sociales, los contactos con los que interactúas también son académicos y profesionales, por lo que tener en cuenta qué tipo de contenido compartes y cómo usas el lenguaje, te ayudará.
  7. Verificar información: asegúrate que los remitentes o las personas de quienes recibes información tienen fuentes confiables y verificables.»

Culmina el “post” concluyendo que, a partir de estos elementos, es más seguro navegar e interactuar como ciudadano digital.

Por nuestra parte, cerramos este artículo con dos preguntas que todos debemos responder en algún momento de nuestras vidas ¿Qué o quién es un ciudadano digital? Una definición cercana es: “una persona que desarrolla habilidades y tiene el conocimiento para usar efectivamente Internet y otras herramientas digitales, especialmente para participar responsablemente en actividades sociales y cívicas”. ¿Soy un ciudadano digital preparado para afrontar el cambio de era?

Tal vez a futuro solo se requiera que nos llamen ciudadanos, porque el elemento “digital” estará tan difundido que no será necesario recordarnos que un alto porcentaje de nuestras actuaciones e iteraciones se dan en un mundo al que hoy conocemos como virtual.

 

Bibliografía Consultada:

https://www.biblogtecarios.es/felicampal/ciudadanos-digitales/

Pombo, Cristina; Gupta, Ravi; Stankovic, Mirjana (2018). https://publications.iadb.org/handle/11319/8885#sthash.v4zHIC2Y.dpuf

http://fundaciontelefonica.com.ec/2017/05/23/la-guia-de-herramientas-para-el-ciudadano-digital/

 

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Filtrar información de la red ¿Sabe hacerlo correctamente?

“Internet es el escándalo de una memoria sin filtro, donde no se distingue el error de la verdad”-Umberto Eco

Saber filtrar información de la red en un mundo hiperinformado es una herramienta fundamental para afrontar nuestro estilo de vida en la actualidad. Cada día, recibimos cientos de mensajes de diversas fuentes y enviamos otros cientos desde nuestros dispositivos digitales. Es algo tan común, que lo hacemos casi de forma mecanizada e inconsciente.

En el trabajo y en el estudio, la consulta de temas varios en la red es lo normal. Pocos son los que visitan bibliotecas creyendo que todas las respuestas las tiene “San Google”, como le llaman popularmente al buscador más utilizado.  Y si bien es cierto, nos ha facilitado la vida de forma superlativa, superando los escollos de las distancias físicas, más cierto es aún, que al realizar una búsqueda ese espejismo de la inmediatez y del facilísimo nos lleva a aceptar que la mejor respuesta se encuentra en la primera página de las miles o millones de posibles soluciones, que pone frente a nuestros ordenadores en fracciones de segundos.

Todos lo hemos hecho, miramos rápidamente y seleccionamos la que parece ser la mejor. En el caso de los estudiantes el asunto se agrava un poco más, se enfrentan a un grupo de posibles respuestas y sin siquiera compararlas deciden copiar y pegar la primera que aparece. ¿Será siempre esa primera opción, la correcta? Quizás usted lo sepa, pero en general una gran mayoría no tiene la menor idea.

Umberto Eco, filósofo, semiólogo, novelista, profesor y pensador del siglo XX y XXI reflexionó frente a este problema y dijo: “En el futuro, la educación tendrá como objetivo aprender el arte del filtro. Ya no hace falta enseñar dónde queda Katmandú o quien fue el primer rey de Francia, porque eso se encuentra en todas partes. En cambio, habría que pedirles a los estudiantes que analicen quince sitios para determinar cuál es para ellos el más confiable. Habría que enseñarles la técnica de la comparación.”

La realidad es que todos debemos aprender a comparar y a filtrar para hacer uso correcto y beneficiarnos del tiempo ―largo período de búsqueda y lectura― que le dedicamos a navegar por la red en busca de esas respuestas a preguntas varias.

El algoritmo de un buscador de Internet se fundamenta, valga la redundancia, en “buscar” las opciones de solución, (no siempre) las más adecuadas a un problema. Por ello, tan pronto usted coloca las palabras clave aparecen miles de probables respuestas que las contienen. Entre más especifica la frase, se supone que serán más certeras las opciones que recibirá. Pero no olvide que es un algoritmo y cómo tal tiene tras de sí, diseño humano susceptible al error. Y siempre nos preguntaremos si estamos obteniendo la respuesta que buscamos.

Filosofía para responder nuestras preguntas

Conocida como el estudio de una variedad de problemas fundamentales acerca de cuestiones como la existencia, el conocimiento, la verdad, la moral, la belleza, la mente y el lenguaje, la filosofía está presente en la simple acción de preguntarnos y teclear esas palabras cuyo significado deseamos conocer. Es justamente la razón por la que en los últimos tiempos ha aparecido con fuerza el concepto Humanismo Digital.  Y por la que, el presidente de Telefónica dice que estamos en el período donde se requieren filósofos digitales, entre otras profesiones de gran envergadura.

Aunque nos apartemos de la esencia filosófica creyendo que la tecnología tiene la respuesta a todo, lo cierto es que, se encuentra presente en el mundo digital y los casos de éxito dónde la filosofía se impone, nos dan la razón.

Emprendedores de gran éxito en tecnología, tienen formación filosófica y matemática. Sus logros se han dado buscando responder a través de la innovación, esas preguntas que siempre han existido en la mente humana.

Transformar información en conocimiento es el reto

Internet brinda al usuario la posibilidad de acceder a infinidad de fuentes de información sobre cualquier tema imaginable, lo que conlleva otros riesgos en materia de seguridad, de control, de salud y más. Al encontrarnos frente a información casi ilimitada se requiere de nosotros una serie de habilidades técnicas que permitan encontrar la respuesta correcta y compatibilizarla con el uso; lo  que queramos hacer con esa respuesta.

Si bien es cierto gran parte de los recursos en línea son gratuitos, los de calidad usualmente son de pago. Y otro tema, no menos importante, es el tiempo que nos consume hacer investigaciones y búsquedas, perdemos o invertimos tiempo que deberíamos valorar más. En vista de que el tiempo es valioso, aprender a filtrar nos ahorrará muchísimo de este y nos permitirá aproximarnos efectivamente a los contenidos que realmente requerimos.

Debido a mi faceta de investigadora en Economía Naranja y lectora ávida, hace unos días me consultaron cómo hacer búsquedas y encontrar información valiosa que aporte valor sobre tecnología y cultura en la red.  Tal vez, les sea útil lo que funciona para mí:

  1. Organizar el proceso de búsqueda.
  2. Tener claridad del tema, el contexto y el enfoque que deseo utilizar para la investigación.
  3. Delimitar el tema de acuerdo con el objetivo de la investigación.
  4. Construir correctamente la pregunta o enunciado de búsqueda. Tomar en cuenta palabras claves y frases conectoras.
  5. Elección correcta de las fuentes. Eligiendo las fuentes correctas nos encontramos más cerca del mejor resultado.
  6. Ejecutar la primera búsqueda y de no ser lo esperado, replantear la frase original.
  7. Ir a la segunda página de posibles respuestas que presenta el buscador.
  8. Relacionar los datos y escoger posibles fuentes (centros de investigación, organismos, autoridades, expertos, universidades, etc.)
  9. Realizar varias conclusiones analíticas
  10. Separar fuentes relevantes para futuras consultas y marcarlas en el área de favoritos.

Buscar información en la red y acceder a ella, expresar de manera organizada las necesidades de información, encontrar lo relevante, seleccionar recursos de forma eficaz, gestionar distintas fuentes, crear estrategias personales de información es un proceso diario y de aprendizaje experimental y experiencial, sólo usted puede hacerlo para su propio crecimiento. Su propia intuición y experticia le permitirá decidir estrategias de búsqueda en Internet. Nunca deje de estar consciente que invierte tiempo en las búsquedas y que ese tiempo se traduce en ganancia o pérdida.

“Con Internet te fías de todo porque no sabes diferenciar la fuente acreditada de la disparatada.” ―Umberto Eco

Un gran filósofo tras la red profesional más exitosa

Mientras replanteaba este artículo sobre las búsquedas y las palabras del escritor Eco, vino a mi mente un filósofo e inversionista que brilla en el mundo de la tecnología, considerado como uno de los legendarios “super bussines angels”, quien ha demostrado que la unión de una sólida formación, emprendimiento y talento es una excelente fórmula para lograr resultados envidiables.

Reid Hoffman, co-fundador de Linkedin estudió filosofía y la aplica en los negocios, es capaz de ver lo que a simple vista no podemos ver.  No tengo la menor duda de que su formación le permite “responder con éxito las preguntas que los ciudadanos digitales nos hacemos y con esa ventaja le es posible desarrollar los productos y soluciones digitales que tanto consumimos”.  Se lee en la red que durante una entrevista declaró que en un principio su intención era desarrollarse en la academia pues le veía potencial, pero al poco tiempo se dio cuenta de que tener una carrera en el campo empresarial tendría mayor impacto en la gente: “Al graduarme de Stanford mi idea era ser profesor e intelectual público, sin embargo me percaté de que lo que escriben los académicos solo representa el 50% o 60% de lo que las personas leen y yo buscaba algo con mayor impacto“

Hoffman, tiene un concepto visionario de la innovación y una gran capacidad para ver la evolución del espacio en Internet, esas competencias son adquiridas del mundo de la lógica y la filosofía y aplicadas en su faceta empresarial.  Sus seguidores y biógrafos saben que maneja poderosamente el arte de escribir y piensa al construir cada frase, lo que da como resultado citas y pensamientos que con el pasar de los años se han transformado en referencias dentro del mundo empresarial, las famosas “quotes”.

La genialidad de Linkedin y Hoffman no es un caso aislado, también encontramos la estrategia acuñada por el Banco Santander a la que llama Digilosofía que se basa en “hacer que la tecnología esté al servicio de las personas y no al revés. Usar la tecnología para llegar donde no ha llegado nadie, para crear lo que no se ha escuchado nunca.” Por otra parte, en el blog Humanidades Digitales leemos que: «La filosofía de la información se ha convertido en un campo de vital importancia, pues se define como el estudio filosófico que investiga de forma crítica la naturaleza conceptual y los principios básicos de información, incluyendo su dinámica, utilización y las ciencias que la estudian, además de la elaboración y la aplicación de la teoría de la información y las metodologías de cálculo a los problemas filosóficos. También legisla sobre lo que puede acontecer con el fenómeno informativo, y cómo la información debe ser debidamente procesada, administrada y usada. Además, la filosofía de la información —cuyos principales representantes son Luciano Floridi y Anthony Beavers— revitaliza viejas cuestiones filosóficas, plantea nuevos problemas y contribuye a la reconceptualización de nuestras visiones del mundo. La tecnología ha producido un cambio informacional que va de lo semántico a lo óntico, situación que da lugar a una re-ontologización del mundo o, en otras palabras, una transformación de la naturaleza.»

Al hacer uso de la tecnología tenemos un gran reto: humanizar la gestión sin perder de vista que el centro de todo esfuerzo comercial serán siempre las personas; los clientes que depositan su confianza en los servicios y productos que ofrece las empresas. No cabe duda de que un tema tan simple como buscar información y saber filtrarla involucra procesos y acciones más complejas de lo que pensamos. Ya no es rentable dejarlo pasar a la ligera ¡Prepararnos para hacerlo cada vez mejor, nunca está de más!

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Acerca de la autora

Datos: ¿Quién realmente cuenta?

 “El Big Data es básico en la génesis de todo lo que es tendencia hoy en día: el social media, el mobile, la nube y el juego online”―Chris Lynch

Los datos están cambiando completamente las formas de tomar decisiones y de establecer patrones, todos ellos ligados a conductas y comportamientos que van más allá del consumo físico y virtual que realizamos. Nuestra movilización, el seguimiento a nuestras actividades que se registran al hacer uso de los dispositivos móviles y en los mecanismos de medición de las empresas que tienen sistemas de tracking de las interacciones de sus usuarios.  Es casi imposible pasar desapercibidos, todo lo que hacemos cuenta una historia, es susceptible de ser medido, rastreado, anonimizado y transformado en información de tendencias. Nuestros clics, nuestras búsquedas, nuestras consultas, potencialmente al activar el localizador y aceptar cookies ¡dejamos un rastro!

Cada persona genera a diario cientos y hasta miles de datos que son cada vez más valiosos para las empresas y aunque difíciles de almacenar no dejan de seducir a los estrategas de marketing y comercialización. Debido a esos grandes volúmenes se requieren nuevas formas de procesamiento y utilización de esta información. Los datos cuentan las historias de los usuarios, pero es necesario saber que los datos que se cuentan en las mediciones no son siempre los mismos.

Al estar en el mundo de la tecnología sabemos que hoy como nunca, es preciso saber leer, analizar y diagnosticar todo aquello que nos está diciendo un mundo globalizado y que avanza vertiginosamente hacia la sociedad del conocimiento. Siendo usuarios y ocupando nuestro rol de individuos no dimensionamos o tal vez no estamos prestando la atención que merece el uso y la administración que les dan a nuestros datos las empresas, gobiernos e industrias.  Nos corresponde hacer las evaluaciones y valoraciones necesarias de nuestras vidas, nuestra privacidad y a quién le damos o no nuestros datos y para qué se utilizan.

Por su parte, la tecnología propicia que se administren y procesen esos grandes volúmenes de datos que son objeto de estudio e investigación por parte de los centros universitarios más innovadores del mundo. Entre esos encontramos a Princeton, que es sin dudas una universidad referente en muchos campos del saber. En esta oportunidad nos ocupa analizar una iniciativa que se adelanta en su campus: el Centro para las Humanidades Digitales (CDH). Unidad de investigación que ha fomentado el “Año de los Datos” [Year of Data, a campus-wide initiative that will take place during the 2018-2019 academic year.] una iniciativa en todo el campus para alentar el pensamiento crítico sobre cómo los datos dan forma a nuestras vidas.

Logo del Año de Datos. propiedad de Princeton CDH

El pasado 22 de octubre llevaron a cabo un Simposio sobre Datos Interseccionales “¿Quién cuenta?” dentro del cual hubo un muy interesante panel abordando el tema.

Las ponentes fueron Lauren Klein, profesora asociada de la Escuela de Literatura, Medios y Comunicación y directora del Laboratorio de Humanidades Digitales de Georgia Tech, y Mimi Onuoha, artista, investigadora y alumna de Princeton en 2011. Dos mujeres que hacen aportes y estudian el impacto de la tecnología y los datos en nuestras vidas.

Entre los temas abordados mostraron cómo los datos dependen de las estructuras de poder existentes. Desafiaron a la audiencia a imaginar cómo los educadores y académicos podrían minimizar las desigualdades en la recopilación de datos, el análisis y la visualización. Klein y Onuoha proponen que, dado que los datos influyen―con información nuestra― las decisiones políticas, trabajar para combatir el sesgo de los datos tiene implicaciones inmediatas en el mundo real. ¿Sabemos que tanto sesgamos o somos objeto de sesgo?

En la gestión de datos se excluye más de lo que creemos, destacó Mimi Onuaha con la presentación de su trabajo de 2016 “The Library of Missing Datasets” propuesta que ella describe como un “repositorio físico continuo de cosas que han sido excluidas en una sociedad donde se recopila tanto”. Esta afirmación nos hace preguntarnos ¿Por qué se excluye cuando se recopilan datos? ¿Qué interés hay tras esta acción? ¿Quién decide que se recopila y qué no? Son algunas de las preguntas que debemos empezar a formular.

¿Nuevo petróleo?

La frase es repetida con frecuencia y aunque parece contundente, es necesario que la evaluemos y analicemos desde todas las posiciones posibles lo que conlleva.

Durante su intervención Lauren Klein desarrolló la idea de los datos como el “nuevo petróleo”, «un recurso sin explotar que necesita ser refinado, consume energía y, en particular, está en manos de una pequeña clase de oligarcas de datos (gigantes de la tecnología y redes sociales). Es bajo esta premisa que se llegan a formular preguntas que todo ciudadano debe hacerse y que dio el nombre al Simposium ¿Qué se cuenta y quién cuenta? Concluyó, sobre el tema la especialista, aseverando que se decide en altas esferas. Lo hacen las corporaciones, gobiernos y otros agentes poderosos que recopilan y analizan datos con sus propios intereses.». Razonamiento que nuevamente nos hace reflexionar y estar anuentes a que esta realidad nos afecta a todos.

Feminismo de Datos ¿Qué implica?

«Al referirse a su trabajo con Catherine D’Ignazio del Emerson College, Klein aclaró que el “feminismo de datos” no se trata solo de mujeres o incluso de género, sino de examinar el poder y aspirar al empoderamiento: repensar los binarios, considerar el contexto, hacer visible el trabajo y abarcar el pluralismo. Como ejemplo, Klein observó cómo Facebook registra el género. A pesar de que parece permitir que los usuarios elijan géneros no binarios, Facebook aún requiere un género principal para crear una cuenta, datos que a su vez se proporcionan a los anunciantes, lo que hace que la clasificación de “masculino” y “femenino” sea una parte clave, pero oculta de su información.»

Datos Faltantes

Aquellos datos que no constan debido a cualquier acontecimiento, como por ejemplo errores en la transcripción de los datos o la ausencia de disposición a responder a ciertas cuestiones de una encuesta, los datos que se excluyen del seguimiento a dispositivos móviles, datos que se pierden por caídas de la red y otros son considerados faltantes. Se sabe que los datos pueden faltar de manera aleatoria o no aleatoria.

Datos faltantes aleatorios: Tienen un impacto alto en el análisis de datos, debido a que disminuyen el tamaño de las muestras y en consecuencia la potencia de las pruebas de contraste de hipótesis.

Datos faltantes no aleatorios: Han de considerarse ya que ocasionan― además de lo que implica los datos faltantes aleatorios― una disminución de la representatividad de la muestra.

Aunque pocas veces se pregunta o sustenta la razón para la existencia de datos faltantes, existen varias formas de reaccionar ante la ausencia, la pérdida y la exclusión deliberada de datos. Cada encargado de la gestión de data debe contemplar y justificar las razones o mecanismos que producen esas ausencias de datos. Estadísticamente los datos faltantes se agrupan en:  los datos que pueden perderse al azar (DPA), perderse de forma no aleatoria (DPNA) y de forma completamente aleatoria (DPCA).

Durante el Simposium la doctora Klein consideró el fenómeno de los “datos faltantes” y cómo darse cuenta de lo que se ignora conduce a comprender los sesgos sociales, un tema que subyace en el arte y la investigación de Onuoha. En particular, la pieza de arte y activismo de Onuoha, “The Library of Missing Datasets”, un repositorio de datos excluidos ofrece una encarnación física de este concepto al mostrar un conjunto vacío de carpetas con pestañas en un archivador.

«En su respuesta a Klein, Mimi Onuoha ofreció ejemplos adicionales que demuestran este desequilibrio de interés y poder. En nuestro mundo “legible por máquina”, argumentó, “esta pregunta de ‘¿Quién cuenta?’ Se vuelve cada vez más importante. ¿Qué significa ser evaluado por la máquina de otra persona? ¿Qué se reduce? ¿Qué se pierde? La pregunta siempre vuelve a la recopilación de datos “. Mimi se refirió a su estudio sobre Google publicado en Quartz, donde señaló que, a pesar de la sólida recopilación de datos basados en la ubicación, ciertos lugares poblados y populares aparecen como espacios en blanco en Google Maps, citando los de Brasil. Las favelas y los asentamientos de lagunas de Lago son solo dos ejemplos.»

Ambas oradoras instaron a los participantes a poner en práctica los valores al momento de diseñar programas o estrategias que incluyan recopilar datos, a tener precaución y compasión al recopilar datos sobre grupos marginados. Klein hizo hincapié en que la recopilación de datos puede tener consecuencias perjudiciales y que hacer visibles los conjuntos de datos puede atraer atención negativa a las poblaciones vulnerables. Onuoha explicó que faltan algunos conjuntos de datos porque “el acto de recopilación puede llevar más de lo que da”. Para concluir le recordó a la audiencia que “cada conjunto de datos faltantes está beneficiando a alguien al no existir”, pero que examinar quién se beneficia, y por lo tanto “quién cuenta”, es un objetivo al que podemos contribuir como comunidad en nuestra investigación, nuestras aulas y nuestra vida diaria.

Observamos como un centro de investigaciones que forma parte de la Academia propone y realiza estudios e investigaciones, sin dejar de fomentar la crítica constructiva alrededor del tema de los datos y su injerencia en temas humanísticos que afectan a todos en la sociedad. Es la tendencia que debemos emular en la región centroamericana porque los problemas y las preguntas a responder sobre los valores que deben privar al gestionar datos son los mismos. .  El humanismo digital es cada vez más necesario en la gestión que realizamos.

Bibliografía Consultada:

Ermolaev, Natalia; Munson, Rebecca, Roth Suzanne. (2018). Universidad de Princeton. Centro de Humanidades Digitales Organiza el Simposio “¿Quién cuenta?

 

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Academia, empresa y gobierno: Juntos, apuntando hacia la Sociedad del Conocimiento

“Liderar es, sobre todo, abanderar una aventura colectiva, proyectando un objetivo, un plan, convertir un sueño en un proyecto, convertir el proyecto en realidad e implicar a la gente.”- Iñaki Gabilondo, Periodista Movistar+

En los países donde el desarrollo tecnológico se ha acelerado, existe una realidad que los potencia: en esas naciones, todos contribuyen para que la relación tripartita mejore y se fortalezca. Sus logros y avances son el resultado de un esfuerzo conjunto por armonizar con un mismo fin; ser líderes.  La Academia no se queda relegada a los años de estudios universitarios y sus exalumnos no se divorcian de ella al entrar al mercado productivo, por el contrario, la hacen parte de su nuevo campo de batallas por el conocimiento: la Empresa. Aquellos que se decantan por hacer carrera en el Gobierno apoyan para que la hélice triple siga girando.

En esta ocasión trataremos de explorar varios conceptos afines a la sinergia de estos tres actores sociales e imaginar cómo sería el escenario sí en la región centroamericana estos esfuerzos emulasen― a grandes nombres tales como Princeton, Harvard, Complutense de Madrid, Tecnológico de Monterrey, Javeriana y otras―en mayores proporciones a lo que actualmente se realiza. Son aproximaciones que fundamentamos en la observación no científica y extrapolamos en nuestro contexto local.

Existe un modelo cuyas implicaciones y nuevas acepciones reciben atención por parte de los interesados, porque apoya grandemente al fomento de la innovación y el crecimiento de las naciones en áreas sensitivas como la economía, la tecnología, la agricultura y la sociología, por mencionar sólo algunas.  Hacerlas funcionar requiere consenso y coordinación para fomentar la investigación, la creación, divulgación, aplicación y uso del conocimiento obtenido.  En las economías emergentes como América Latina hacer benchmarking, ya demuestra resultados interesantes.

El Modelo de la Triple Hélice

Este modelo coloca los fundamentos en el estudio entre Academia, Gobierno y Empresa. Fue propuesto por Etzkowitz y Leydesdorff  en 1997.  Así lo utilizan: la Academia acciona como creadora de conocimiento, jugando un rol estratégico y puntual en la relación entre Empresa y Gobierno, al igual que en la manera como los dos anteriores se desarrollan, con la finalidad de crear INNOVACIÓN en las organizaciones, siendo estas el origen de la creación del conocimiento.

El modelo es un proceso intelectual orientado a visualizar la evolución de las relaciones entre universidad, sociedad y gobierno que se caracteriza por la intervención de la universidad en los procesos económicos y sociales.

En el artículo científico titulado “El Modelo de la Triple Hélice como un medio para la vinculación entre la universidad y empresa”, Helene Giselle Chang Castillo de la Universidad Estatal a Distancia, Costa Rica nos dice que «el modelo de triple hélice establece a la universidad como centro, con actividades de investigación y desarrollo basadas en principios académicos, a la industria como proveedora de demanda de los clientes sobre la base de sus actividades comerciales, así como la investigación y desarrollo para generar nuevas oportunidades de negocio, y al gobierno como gestor de condiciones políticas y marco regulador apropiado para generar entornos de crecimiento. La integración de estos tres actores yace en el corazón del sistema de triple hélice, que idealmente incrementará el traspaso de conocimientos en una región, aumentando así, la ventaja competitiva del desarrollo económico ya sea regional o nacional.»

Un artículo en línea que se intitula Modelo Triple Hélice: Academia, industria, escrito en el 2008, ya estaba contemplando la necesidad de este accionar conjunto para afrontar la era digital «El modelo de triple hélice establece a la universidad como centro, con actividades de investigación y desarrollo basadas en principios académicos, a la industria como proveedora de demanda de los clientes sobre la base de sus actividades comerciales, así como la investigación y desarrollo para generar nuevas oportunidades de negocio, y al gobierno como gestor de condiciones políticas y marco regulador apropiado para generar entornos de crecimiento. La integración de estos tres actores yace en el corazón del sistema de triple hélice, que idealmente incrementará el traspaso de conocimientos en una región, aumentando así, la ventaja competitiva del desarrollo económico ya sea regional o nacional.»  Nos corresponde hacer que el modelo funcione en nuestros países, porque no intentarlo implica grandes pérdidas y nos relega al final de las listas de competitividad, más que el mero hecho de estar al final nos referimos a lo alejados que estaremos de los avances y por ende se margina aún más a las personas sin acceso al conocimiento. Es un asunto muy serio que desde la Empresa es necesario afrontar con prontitud y compromiso.

Sentido Humanista del conocimiento

La Triple Hélice propicia la «Generación de transformaciones culturales de la sociedad (sentido humanista del conocimiento/ enfoque cultural). La concepción humanista de la educación, asociada a una visión utópica, propone una educación que da primacía al ser humano. Este enfoque considera la capacitación y el adiestramiento como medios para el logro de otros fines, entre los cuales se encuentran como los más importantes: el desarrollo pleno de todas las capacidades y habilidades humanas y el ejercicio de la libertad. Idea que se presenta como opuesta, y alternativa, a la pragmatista y tecnocrática (Vásquez et al., 2013).»

Este enfoque coloca en justa dimensión el valor del conocimiento científico y tecnológico. Así lo consideran los autores del artículo de investigación derivado del proyecto ECO-919: “Estrategias y experiencias de la vinculación Universidad, Empresa y Estado en la Universidad Nacional de Colombia como referente competitivo para la Universidad Militar Nueva Granada- UMNG”. (2012) cuando explican que “al no considerarlo como un fin en sí mismo o como un medio puesto simplemente al servicio del capitalismo y de la creación de valor, sino que lo ve como algo que puede servir para alcanzar el desarrollo más pleno, cabal y propio del ser humano. Bajo esta concepción la vida humana no se restringe a los ámbitos económicos y materiales, desligados de otros aspectos de ésta, sino que supone importante considerar la promoción de la sabiduría, es decir, la formación de seres humanos que incluya una concepción de justicia frente a los fines de la vida y de una concepción de la vida buena, tanto a nivel individual como colectivo (Vásquez et al., 2013).

Una de las citas del artículo nos llevó a pensar y encontrarnos con expertos que nos dicen «estas razones es que todavía en el marco conceptual de la innovación es posible evidenciar la ausencia de una auténtica cultura que implique una construcción social y una difusión clara, crítica y valorativa del marco conceptual de la innovación, de su significado para la sociedad, de su importancia frente a la competitividad de las organizaciones empresariales y no empresariales y de su impacto social (López, 2004).»

En los últimos 2 años hemos visto un cambio en esta forma de pensamiento y actuar. La innovación es un tema que está presente en casi todos los foros y propuestas socio económicas, por lo que parece allanarse el camino para la comprensión de los tres pilares básicos del conocimiento en la sociedad.  Ahora bien, aún es necesario esclarecer y proponer otras formas que permitan establecer centros de innovación más abiertos y de mayor proporción, que lleguen a más personas.

 ¿Necesitaremos más Clústeres?

En Monterrey. N.L., México utilizan el concepto Clúster para generar y apoyar la transformación digital desde la ciudad industrial de la república. En este sitio convergen asociaciones de empresas, instituciones y demás agentes, relacionados entre sí por un mercado o producto, en una zona geográfica relativamente definida, de modo que conforma un polo de conocimiento especializado con ventajas competitivas. ¿Podríamos ubicar clústeres tecnológicos en más regiones y ciudades dormitorios de nuestros países?

Infografía de IJALTI.ORG

La respuesta a todas las interrogantes que supone la relación existente de la triple hélice y la connotación y modelo más actual de Tetra hélice nos  lleva a juntar, unir conocimientos y modelos de gestión para lograr el objetivo deseado. Grandes centros de investigación de las universidades en el mundo lideran con el apoyo de compañías referentes en el mercado, la carrera por los avances en materia de tecnología y telecomunicaciones.

La Vanguardia resaltó el 1 octubre que «el presidente de Telefónica España, Emilio Gayo, ha abogado hoy por la formación como forma de “aprender para poder seguir aprendiendo” ante los cambios que se produzcan en la sociedad, el mercado laboral y la velocidad de la actual evolución tecnológica.

Gayo ha hecho estas declaraciones antes de inaugurar “Diálogos con la Sociedad”, un proyecto de la Universidad de Granada y su Consejo Social para reflexionar sobre las claves de la creación de riqueza y de los procesos de innovación, así como qué papel deberían desempeñar las instituciones académicas.  Dado que el mercado laboral irá cambiando, ha dicho el presidente de Telefónica España, habrá que responder a cómo adaptar la sociedad a este entorno y cómo adelantarse a la evolución de los puestos de trabajo y el tipo de demandas que va a tener la sociedad.»

Telefónica España tiene clara esta línea de actuación apoyando a la Academia en diferentes áreas del conocimiento y estableciendo proyectos conjuntos con gobiernos locales, proyectos que son vistos muy de cerca por los líderes mundiales.

¡Es momento de hacer que la triple hélice gire hacia nuevos horizontes!

 

Imagen: Pixabay

Bibliografía Consultada

Chang Castillo, Helene Giselle. (2014). Un modelo de la triple hélice como medio para la vinculación entre universidad y empresa. Escuela de Ciencias de la Administración. Universidad Estatal a Distancia, Costa Rica.

Morales Rubiano, María Eugenia; Sanabria Rangel, Pedro Emilio; Caballero Martínez, Daniel. (2012). Características de la Vinculación Universidad-Entorno en la Universidad Nacional de Colombia [Artículo de investigación derivado del proyecto ECO-919: “Estrategias y experiencias de la vinculación Universidad, Empresa y Estado en la Universidad Nacional de Colombia como referente competitivo para la Universidad Militar Nueva Granada- UMNG”. Financiado por la Vicerrectoría de Investigaciones de la Universidad Militar Nueva Granada]

¿Tecnología, ciencia y arte podremos triar alguna de ellas sin sentir que perdemos?

El espíritu humano debe prevalecer sobre la tecnología.-Albert Einstein

Todo cambia cuando la tecnología, la ciencia y el arte conversan. Lo inexplicable tiene sentido, lo subjetivo e irreverente se apropia de la lógica y lo compacto se desdobla dando como resultado creaciones maravillosas.

Este mes he asistido a varios conversatorios, entablado diálogos y disfrutado excelentes ponencias de profesionales expertos, que buscan que la ciencia y el arte conversen. En varias de ellas, se ha mencionado a la tecnología como el medio para lograr algún acercamiento, menos formal y más abierto a las masas. He de decir que mientras escribo artículos sobre tecnologías que son complejas de explicar, con tan sólo colocar música clásica de fondo o sonidos binaurales, todo fluye de manera natural. Sobre lo que me sucede más allá del análisis científico, para mí no hay mucho que explicar, lo resumo diciendo que, los seres humanos somos un todo que reacciona o funciona frente a fuerzas internas y/o externas para dar resultados (Humanismo, nuestra esencia).

La artista y programadora usa códigos para hacer arte en línea.

Artista que responde preguntas de tecnología y ciencia a través del arte.

“El género humano tiene, para saber conducirse, el arte y el razonamiento.”   -Aristóteles

¿Triar una de las tres y no sentir pérdida?

Al estudiar y conocer que existían los algoritmos de compresión con pérdida y sin pérdida de información, pensé en todo lo que nos perdemos cuando nos hacen elegir. Y es que el mundo tal cual lo conocimos hasta ahora, se enfocó de manera deliberada en hacernos especialistas, en obligarnos a triar en cuanto a conocimiento se refiere. A nuestros padres les dijeron que era bueno tener en casa a un doctor, un abogado o un arquitecto, jamás a un maestro y así llegamos a esta era de cambios donde muchas profesiones que se requerirán, siquiera se han inventado. Atrás quedaron aquellas instancias que fomentaban la Polimatía, (tema del que escribiremos en otra entrada) y el recuerdo de esos grandes polímatas que tanto contribuyeron con las ciencias, tecnología y artes como lo hizo Leonardo Da Vinci, Renato Descartes, Isaac Newton y Miguel Angel.

Según la Teoría de las Inteligencias Múltiples ideada como contrapeso al paradigma de una inteligencia única por el psicólogo estadounidense Howard Gardner, quien propone, según explica detalladamente el Blog Psicología y Mente «que la vida humana requiere del desarrollo de varios tipos de inteligencia. Así pues, Gardner no entra en contradicción con la definición científica de la inteligencia, como la capacidad de solucionar problemas o elaborar bienes valiosos. Howard Gardner y sus colaboradores de la prestigiosa Universidad de Harvard advirtieron que la inteligencia académica (la obtención de titulaciones y méritos educativos; el expediente académico) no es un factor decisivo para conocer la inteligencia de una persona.» Cuanta falta le hace al sistema educativo tradicional, a las formas de contratación y valoración de empleados de las empresas revisar esta teoría y aplicarlas a sus entornos, con mayor razón en esta época de avances colaborativos, disrupción y cambios.

Durante nuestros años de formación educativa se hace énfasis en separar la ciencia del arte, de limitar y reducir horas de materias artísticas y humanísticas. Se opta por agrupar a los estudiantes por competencias, por desempeño y seguimos segregando, cuando se debe agrupar para obtener equipos de trabajo diversos, que son los que proponen aproximaciones distintas a un mismo problema obteniendo así, resultados innovadores y creativos.  Hay, por lo tanto, muchísimo trabajo por realizar en estos aspectos, tanto en la academia como en la empresa.

Mi experiencia profesional en gerencia de proyectos me hace recordar la metodología Scrum, donde se aplican de manera regular un conjunto de “buenas prácticas” para trabajar colaborativamente en equipos, con la finalidad de obtener el mejor resultado posible para el proyecto. Buenas prácticas que PMI® ha estudiado y desarrollado, luego de analizar la manera de trabajar de equipos altamente productivos, equipos que mezclan inteligencias múltiples y acercamientos distintos.

ARTE Y CIENCIA

El arte y la ciencia desde tiempos inmemoriales han estado emparentados, tal vez, olvidamos verlo porque el sesgo de los perfiles (Preelaborados: del científico con bata blanca y del artista que viste con desparpajo es parte de la construcción mental que aprendimos) es muy fuerte.  Un profesional que reconozca la importancia de las humanidades, de la cultura y las artes en su desempeño integral, ya sea en el sector tecnología o el de las ciencias o viceversa, un artista que reconozca a la tecnología y las ciencias como aliados, definitivamente que nos es lo más usual. Se les ve como unicornios o bichos raros, ¿Pero saben algo? Es hacia allá a dónde apunta el desarrollo de la sociedad del conocimiento.

Existe muchísima referencia científica, papers, estudios que buscan demostrar esta realidad. Hemos seleccionado algunos para sustentar la hipótesis que ensayamos.

En cuanto a similitudes y diferencias en febrero de 2018 el Blog de Evemuseografía cita un comentario de un estudioso del tema: «Ambas disciplinas pueden llegar a estar profundamente conectadas ya que, a un nivel básico, todos nosotros exploramos fenómenos y experiencias vividas para intentar comprender la realidad y las potencialidades que pueden existir bajo ella. En el libro “Art and Physics”, Leonard Shlain nos recuerda: “el arte revolucionario y la física visionaria son investigaciones sobre la naturaleza de la realidad” (Shlain, 1991).»

Por su parte, el blog Muy Interesante en el artículo de referencia Ciencia y Arte caminan juntos nos remonta a los orígenes de la naturaleza cuando menciona que: « Antes de que existiera la fotografía, la única manera de plasmar visualmente el mundo natural era dibujarlo. Por esta razón, existen infinidad de tratados de anatomía y naturaleza con auténticas obras de arte en su interior. Uno de los más hermosos es el trabajo del biólogo alemán Ernst Haeckel, nacido en 1834, titulado Obras de arte de la naturaleza. En el libro se representan multitud de organismos, algunos de los cuales no habían sido antes descritos.»

Este escrito hace referencia a que aún más evidentes son las similitudes fundamentales compartidas por artistas y científicos. Tanto unos como los otros se describen, en general, como creativos, intuitivos, disciplinados, lógicos e inspirados en sus actividades para comprender el mundo. En su acápite de analogías entre el arte y la ciencia propone:

  • Ambos valoran la observación cuidadosa de sus entornos para recopilar información a través de los sentidos.
  • Ambos aprecian la creatividad.
  • Ambos proponen introducir cambios, innovaciones o mejoras sobre lo que existe.
  • Ambos utilizan modelos abstractos para entender el mundo.
  • Ambos aspiran a crear obras de relevancia universal.

Definitivamente que hay tanto que los une que todavía nos preguntamos ¿Cuándo dejamos de verlo de esta manera? Al visitar el sitio web de Simon Stalenhag nos damos cuenta de que arte y ciencia no solo conviven juntas, son interdependientes y esto es demostrable.

Un documento de referencia proveniente de la biblioteca digital de educación de Argentina hace un análisis muy exhaustivo. El archivo bajo licencia creative commons es una fuente de conocimiento de gran valor.

Por último y no menos importante, es el planteamiento que hace Razón y Palabra (Primera Revista Digital en Iberoamérica Especializada en Comunicología), cuando dedica un subtema de un artículo a

ARTE, CIENCIA Y TECNOLOGÍA, AYER…

«En algunas de nuestras culturas ancestrales, existía un sólo vocablo para expresar los conceptos de tecnología, ciencia o arte. En nuestra lengua arte proviene del latín “ars” y técnica del griego “tekne”; palabras que se refieren a la habilidad para realizar alguna tarea u objetivo. De hecho, la cultura es un todo, donde el arte se mezcla con la ciencia y la tecnología. A lo largo de historia, el hombre ha utilizado todas las herramientas disponibles para la creación de sus obras artísticas. Desde las eras más primitivas ha desarrollado tintas y pinturas con un grado de sofisticación que aun hoy asombra. Se ha expresado y ha dejado su legado sobre piedra usando técnicas aerográficas similares a las que se utilizan hoy en día.
Aquello que denominamos “arte”, y que en épocas remotas se encontraba más ligado a la religión o la magia que a lo puramente artístico, se ha desarrollado a medida que el hombre fue dominando y manejando diferentes materiales, tales como la madera, la piedra o el metal. Asimismo, a medida que la ciencia fue evolucionando, el arte utilizó recursos como la física y la astronomía. De esta manera, con el tiempo, se fue desarrollando el automatismo y la cibernética, siendo algunos de los predecesores de los robots verdaderas expresiones artísticas.
El arte ha estado siempre asociado a la técnica y a la tecnología. Acudiendo a la historia del arte, es cierto que hacia principios de los años sesenta del siglo XX, la desmaterialización del arte nos enfrenta con un tipo de práctica artística desprovista de toda herramienta tecnológica: el arte conceptual. Puramente reflexivo, pone el acento en la “idea” o “concepto”, sin necesidad de una expresión material concreta. Sin embargo, inclusive el arte conceptual, hace uso de la tecnología (la fotografía, por ejemplo) para registrar sus acciones y performances, siendo ésta, en muchas oportunidades, la única fuente de documentación que nos permite acceder a la “obra” e, incluso, su único soporte.»

En lo personal no elijo entre arte, ciencias y tecnología, convivo con las tres, y he aprendido a asignarle un peso a cada una, a reformular de acuerdo con las necesidades o situaciones, lo que hace que cada día sea un reto gestionar proyectos, aprender, reaprender o crear contenidos.

No es fácil seleccionar, es más, usted no debe elegir una sobre la otra, se ha demostrado que, trabajando armónicamente la tecnología, la ciencia y el arte brindan soluciones realmente creativas e innovadoras. ¡Justo lo que tanto apetecen las empresas en la actualidad!

Bibliografía Consultada:

  • Busto, Alejandro; Carmona, Olga (2018). El genio que llevas dentro: Retos y juegos para ejercitar las inteligencias múltiples.
  • Micolta, Diana y Velásquez, Andrés (2016). Las INTELIGENCIAS MULTIPLES en el CONOCIMIENTO y en los NEGOCIOS.
  • Gardner, Howard (1998). “A Reply to Perry D. Klein’s ‘Multiplying the problems of intelligence by eight'”. Canadian Journal of Education 23 (1): 96–102. doi:10.2307/1585968. JSTOR 1585790.
  • Triglia, Adrián; Regader, Bertrand; y García-Allen, Jonathan (2018). “¿Qué es la inteligencia? Del CI a las inteligencias múltiples”. EMSE Publishing.

 

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Sobre la autora

Más que un código, más que un algoritmo: equidad y justicia

Los algoritmos pueden ser tan subjetivos como los científicos que los han programado, y reflejan, de manera consciente o no, los sesgos y los prejuicios de los autores. –Revista TELOS [16 de mayo, 2018]

El código fuente es mucho más que un conjunto de líneas de texto con los pasos que debe seguir la computadora para ejecutar un programa. Usualmente pasamos por alto que al ser escrito por alguien (programador) y requerir para su traducción compiladores, ensambladores, intérpretes y otros sistemas de traducción (desarrollados por otras personas) para que nuestros artilugios digitales puedan interpretarlo, es susceptible de valores y anti valores humanos (sesgo). Responde a planes estratégicos y a objetivos de quien programe, de quien posea “el conocimiento”, la patente y finalmente de quien comercialice la solución o el producto.  Igual sucede al diseñar un algoritmo, responde a los intereses y objetivos de sus creadores; el algoritmo hará lo que se le pida con los límites en los que se enmarque.

Según se expresa en un artículo de la Revista TELOS de la Fundación Telefónica: «Ese algoritmo, esa caja negra a la que hemos dado acceso y se nutre de nuestros datos más íntimos y privados, es un bastión inexpugnable protegido por las leyes de propiedad intelectual. Sin embargo, usa nuestros datos para diseccionarnos, para aprender nuestras motivaciones, para someternos a escrutinio, sin revelar nada a cambio. Esto provoca una situación de desigualdad: la privacidad personal va desapareciendo a la vez que la privacidad empresarial se fortalece.»

En esta entrada nos abocamos a escribir sobre la equidad y justicia necesarias para que el “cambio de era” no amplié aún más, las brechas socioeconómicas que demasiado daño le hacen a las sociedades.

Tanto hablan los expertos y empresarios acerca de la Revolución Digital que se ha acuñado y se repite el término sin que una gran parte de la sociedad siquiera reflexione en la magnitud de esas palabras. Estamos oyendo y repitiendo sin ser conscientes de que estas terminologías son construcciones de pensamiento “hechas por otros” y que se fundamenta en un evento histórico que cambió al mundo: la Revolución Industrial.

Haciendo una reflexión histórica (metafóricamente: escuchar más que solo oír), explorando un poco y refrescando lo que conocemos acerca de las causas de la Revolución Industrial llegamos a cuatro situaciones que nos darán la base de análisis de nuestro tema. Durante ese período se dio un cambio por las siguientes razones:

  1. La acumulación, de grandes sumas de dinero en manos de los colonizadores, como consecuencia del despojo de las colonias y de las ventajas del comercio con los países de ultramar.
  2. La Revolución agraria, que convirtió las tierras de cultivo en pastizales para alimentar a las ovejas, debido a la demanda de la producción textil inglesa en el Mundo. El desarrollo de la actividad ganadera privo de tierra a los campesinos, lo que originó la formación de un ejército numeroso de personas carentes de toda propiedad y, por tanto, obligadas a vender sus fuerzas de trabajo en calidad de peones y obreros. Lo mismo ocurrió con los artesanos, arruinados por la aparición de la máquina, que los sustituyo al trabajo manual.
  3. La revolución burguesa en unos países y las reformas burguesas en otros, contribuyeron a la dación de leyes políticas y económicas, que impulsaron el desarrollo de la gran producción.
  4. La ruina de los campesinos creo un vasto mercado interior para la venta de las mercaderías, que producían los grandes centros manufactureros. Privados de los medios de producción y teniendo que vivir de la venta de su fuerza de trabajo, los excampesinos tenían que adquirir sus alimentos, vestidos, etc. en el mercado. Esta demanda no se podía satisfacer con el trabajo manual. La creación de las maquinas suplió enormemente esta necesidad.

Las cuatro razones mencionadas nos muestran condiciones, que de alguna manera, se asemejan a las que en la actualidad estamos vivenciando; acumulación de grandes sumas de dinero por emprendedores tecnológicos (una minoría), una posible sustitución de empleos por nuevas tecnologías y máquinas, se gestionan políticas económicas que impulsan el desarrollo digital, con la digitalización existe una demanda creciente de dispositivos, soluciones y contenidos, se piensa que la IA es la única que podrá suplir esa necesidad.

Hacemos un parangón, no pretendemos precisar que será igual, pero si de algo nos sirve esta comparación es para estar alertas, para ser conscientes de que se requiere mucho más que diseñar algoritmos y códigos, hay que pensar en el bienestar de todos y no podemos aceptar lo que nos proporcionan sin analizarlo. Por eso, hacemos nuestro el llamado de incluir a los filósofos y sociólogos en el proceso de transformación y educación social, porque si no lo hacemos de esta manera “las cosas no van a estar bien”.

Lo que hacen, hagan o no la tecnología, las redes sociales, así como las grandes entidades que desarrollan tecnologías digitales y disruptivas nos afecta a todos. Que haya justicia y equidad en nuestra sociedad es un asunto que tarde o temprano nos tocará la puerta de casa. No podemos obviar estas cuestiones por estar distraídos ganando el sustento, viviendo o estudiando.

La tecnología no es buena o es mala, la tecnología responde a nuestros valores. “La sociedad digital requerirá nuevos valores y vamos a tener que escribirlos”. Durante su discurso como padrino de graduación 2018, Álvarez-Pallete alentó a los alumnos de EAE que ante el “territorio desconocido” de los avances tecnológicos no se queden como “meros espectadores” sino que decidan “qué tipo de sociedad quieren”. “En un mundo interconectado no todo es aceptable, necesitamos valores, para una sociedad más justa y equilibrada y que no deje a nadie atrás”, concluyó.

Investigando acerca de la equidad y justicia en la era digital encontramos a #MoreThanCode que es «un informe de investigación de acción participativa basado en entrevistas, grupos focales y análisis de datos con 188 profesionales de la tecnología de todo el EE. UU. El informe explora el ecosistema actual y la demografía; experiencias de practicante; visiones y valores; documenta historias de éxitos y fracasos; y proporciona recomendaciones clave para el futuro del campo.  Que tiene como objetivo que los hallazgos y recomendaciones sean útiles para todos aquellos que desean usar la tecnología para hacer un mundo más justo y equitativo.»

Destaca el informe que nuestra sociedad se encuentra en medio de una conversación extremadamente urgente sobre los beneficios y los daños de la tecnología digital, en todos los ámbitos de la vida. Desafortunadamente, esta conversación también a menudo no incluye las voces de los profesionales de la tecnología cuyo trabajo se centra en los aspectos sociales. La justicia, el bien común y / o el interés público.

Otra fuente de información y consulta que nos interesó muchísimo es el libro AUTOMATING INEQUALITY. How High-Tech Tools Profile, Police, and Punish the Poor de Virginia Eubanks según reseña The New York Times: «Los profesionales de la clase media alta aman los datos. Tendemos a pensar que las personas engañosas e inteligentes que dirigen compañías como Google y Uber tienen algún conocimiento secreto; incluso les damos nuestra información personal, con inquietud, pero al final con un poco de encogimiento de hombros asumimos que la tecnología y la información que producen hace que la vida de todos sea más fácil, más libre y más cómoda. Virginia Eubanks no está de acuerdo con la autoridad que tienen para hacerlo. Para los pobres, argumenta, los datos del gobierno y sus abusos han impuesto un nuevo régimen de vigilancia, elaboración de perfiles, castigos, contención y exclusión, que evocativamente denomina la “casa pobre digital”. Mientras que los investigadores y los responsables políticos suelen promocionar la tecnología como una forma para prestar servicios a los pobres de manera más eficiente, Eubanks muestra que, con mayor frecuencia, empeora la desigualdad. Los datos no pueden proporcionar lo que necesitan las personas pobres, que son más recursos. De hecho, al igual que con la casa pobre del siglo XIX, argumenta, el nuevo y brillante digital nos permite “gestionar a los pobres individuales para escapar de nuestra responsabilidad compartida de erradicar la pobreza”.»

La traducción del titulo de este libro nos hace pensar “Automatizar la desigualdad”, ¿Es posible que se esté haciendo esto frente a nuestras propias narices? ¿Cómo alzamos nuestra voz ante esta situación? ¿Qué debemos saber al respecto?

Desde su puesta a la venta, el libro ha obtenido excelentes críticas y comentarios. Tales como:  es fascinante (un logro para un libro sobre tecnología y políticas). Su argumento debe ser ampliamente difundido, a personas pobres, trabajadores de servicios sociales y políticos, pero también a lo largo de las clases profesionales. Todos deben comprender que la tecnología no es un sustituto de la justicia. ―Liza Featherstone autora de “El deseo divino: los grupos focales y la cultura de consulta”.

Justicia y equidad son importantes al programar, al diseñar y al crear contenidos. La responsabilidad adquirida al conocer y usar la tecnología para hacer negocios es de cada uno de los que formamos parte de este ecosistema y tal como sucedió en la Revolución Industrial, nos pasará factura.

 

Bibliografía consultada:

Sasha Costanza-Chock, Maya Wagoner, Berhan Taye, Caroline Rivas, Chris Schweidler, Georgia Bullen, & the T4SJ Project, 2018. #MoreThanCode: Practitioners reimagine the landscape of technology for justice and equity. Research Action Design & Open Technology Institute. Available online at https://morethancode.cc.

New York Times. https://www.nytimes.com/2018/05/04/books/review/automating-inequality-virginia-eubanks.html

TELOS. https://telos.fundaciontelefonica.com/etica-algoritmos-una-combinacion-necesaria/

Virginia Eubanks.  AUTOMATING INEQUALITY. How High-Tech Tools Profile, Police, and Punish
260 pp. St. Martin’s Press.

Renes, Víctor(Equipo de Estudios de Cáritas Española y Comité Técnico de Foessa) y otros colaboradores. Dossier Desigualdad y ruptura de la cohesión social

 

 

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