Conciencia artificial y sintiencia

“Sentir antes de comprender”

― Jean Cocteau

La conciencia se define, en términos generales, como el conocimiento que un ser tiene de sí mismo y de su entorno. También puede referirse a la moral o a la recepción normal de los estímulos del interior y el exterior por parte de un organismo. La enciclopedia en línea, Wikipedia, indica que aún existe debate sobre en qué consiste exactamente la conciencia.

¿Qué es exactamente la conciencia? Lo cierto es que los humanos tenemos eso que llamamos conciencia y que, de forma natural, a diario, se presenta en nuestras vidas en nuestras decisiones y acciones.

A diario leemos titulares que aluden a robots promoviendo la humanización de estos agentes artificiales. Encabezados que dicen que las máquinas se están volviendo más humanos. ¿Será cierto? ¿Qué nos hace humanos? ¿Qué emula la Inteligencia artificial y qué no puede emular?


¿Será posible que robots se vuelvan sensibles y por fin tengan una conciencia similar a la humana?

Para llegar a sentir en el estricto significado de la palabra tendrían que darse ciertas condiciones que por el momento no son tan sencillas aún, cuando grandes éxitos de la taquilla cinematográfica nos hayan hecho creer lo contrario.

Años de estudio en neurociencias han hecho público que percibimos nuestras sensaciones y pensamientos aparentemente como son. Es decir, sentimos como es la realidad, no como quisiéramos hacerlo. Usted siente tristeza porque así es la tristeza, alegría, etc. Ya el tema ha sido abordado y explicado de forma sencilla, inclusive, por la película animada de Pixar INTENSAMENTE, que muestra esos mecanismos , emociones y procesos internos de las emociones humanas en acción.


“Sintiencia es la capacidad de sentir, percibir o experimentar subjetivamente. Los filósofos del siglo XVIII utilizaron el concepto para distinguir la capacidad de pensar de la capacidad de sentir. En la filosofía occidental moderna, la sintiencia es la capacidad de experimentar sensaciones.” Nuevamente hicimos uso de Wikipedia para clarificar un termino poco utilizado.

El estudio de la conciencia presenta interrogantes que aún no ha sido respondidas, a pesar de la investigación e hipótesis, no se tiene un consenso. Sabemos que los pensamientos y la llamada conciencia tienen en la actividad neuronal del cerebro su eje, pero ignoramos mucho de lo que allí sucede. La actividad cerebral sigue siendo un misterio a pesar de todo lo que se ha logrado descubrir.

La conciencia y los sentimientos se establecen en un área muy delicada para las personas y las sociedades, la de sus valores y lo que llaman la moral humana, que es el conjunto de las normas que rigen la conducta de los individuos en una sociedad y determina las valoraciones que hacemos sobre los actos humanos, tanto los nuestros como los de los demás.

Investigando sobre el tema nos encontramos con la segunda edición de un libro que vale la pena reseñar y por supuesto leer, de las Series on Machine Consciousness: Volumen 2. “Consciousness and Robot Sentience”

El texto aborda la pregunta ¿De qué manera deberíamos incluir futuros robots humanoides y otros tipos de agentes artificiales en nuestro universo moral?

Considerando que la visión orgánica, que sostiene que los agentes humanoides artificiales, basados en las tecnologías computacionales actuales, no pueden considerarse agentes morales de plena sangre, ni como objetivos apropiados de interés moral intrínseco. Desde este punto de vista, los humanoides artificiales carecen de ciertas propiedades clave de los organismos biológicos, lo que les impide tener un estado moral completo.

Empatía nula

El planteamiento propuesto establece que en los sistemas controlados computacionalmente, por avanzados que sean sus capacidades cognitivas o informativas, es improbable que posean sensibilidad y, por lo tanto, no podrán ejercer el tipo de racionalidad empática que es un requisito previo para ser un agente moral.

La visión orgánica también argumenta que la sensibilidad y la teleología requieren formas biológicas de autoorganización y auto mantenimiento autónomo. La visión orgánica puede no ser correcta, pero al menos debe tomarse en serio en el desarrollo futuro del campo de la ética de la máquina.

Su autor propone una explicación que también proporciona condiciones previas para la cognición consciente verdadera: el requisito de un sistema perceptivo directo con procesamiento de información simbólico y sub-simbólico inherente. El procesamiento de información neuronal asociativo con representaciones de señal distribuida se introduce como un método que satisface estos requisitos.

La cognición consciente del robot también requiere integración de información e integración sensoriomotora.

El libro desmitifica tanto los enigmáticos problemas filosóficos de la conciencia como los problemas prácticos de ingeniería de los robots conscientes al presentarlos de una manera fácil de entender para el lector, motivo por el cual sería muy recomendable su lectura y análisis para comprender mejor esta fascinante esfera de la interacción humano- máquina.

La conciencia es natural, la sintiencia también, con ellas dos nacimos y convivimos los seres humanos, agentes inteligentes por derecho propio.

Imagen: Pixabay


Referencias consultadas:

https://www.worldscientific.com/worldscibooks/10.1142/8486

https://link.springer.com/article/10.1007/s00146-007-0091-8

Escrito por: Msc. irasema Rivas-González



Significados: la IA no puede comprenderlos

“Basta con nombrar la cosa para que aparezca el significado bajo el signo.”

―  Léopold Sédar Senghor

Desde que nacemos, lo humanos tratamos de darle significado, y en efecto le damos significado, a casi todo lo que existe, y, es algo que simplemente aprendemos, es innato en nosotros.  No pasa igual con la inteligencia artificial (esa que nos asombra, nos asusta y nos han vendido como apocalíptica.) que es incapaz de manejar los significados, utiliza símbolos que en su propia naturaleza no tienen significado.  ¿Cómo? Sí, los símbolos son construcciones, representaciones de ideas.

Las computadoras (cerebros digitales) usan símbolos (sistemas simbólicos) para procesar, no trabajan con significados. Los significados son básicos para que podamos comprender. La comprensión está relacionada con el grado de inteligencia que se les atribuye a los individuos. Inteligencia se relaciona directamente con comprensión, de forma que lo que estamos llamando inteligencia artificial no es realmente inteligente.  

¿Símbolos?

Wikipedia menciona que un símbolo “es la representación perceptible de una idea, con rasgos asociados por una convención socialmente aceptada. Es un signo sin semejanza ni contigüidad, que solamente posee un vínculo convencional entre su significante y su denotado.”

De igual manera, indica que un símbolo es una figura retórica de pensamiento, por medio de la cual, una realidad o concepto normalmente de carácter espiritual se expresa por medio de una realidad o concepto diferente, entre los que se establece una relación de correspondencia, de modo que al nombrar el concepto simbólico se sugiere o se evoca el concepto real.

“Aprendemos lo que significan las cosas a partir de nuestra cultura y educación individual.”

―John Grinder

No nos compliquemos, busquemos ejemplos de la multiplicidad de símbolos que usamos a diario.:

  • Los iconos de su teléfono móvil
  • Los colores del semáforo
  • Los símbolos patrios
  • La bandera blanca

Todos los significados de los ejemplos, llegan a nosotros por aprendizaje, por experiencia y una vez están en nuestro cerebro somos capaces de decodificar y comprenderlos, hacer cruces mentales para darle un significado de acuerdo a una realidad o contexto.

Una de las maneras más sencillas de comprender cuan importante es la comprensión, se da con los padres primerizos, con el tiempo y la experimentación, aprenden a interpretar los llantos de su bebé, algo que otros no podemos hacer igual.

El mensaje enviado no es siempre el mensaje recibido

―Virgina Satir

Un principio básico de la comprensión se presenta cuando consideramos que no todo significa lo mismo para todas las personas, porque cada cual tiene un punto de vista, su cosmovisión, su propia interpretación, sus limitantes para una persona en un lugar del mundo, un símbolo puede representar algo, para otra quizás no, algo puede ser muy valioso para otra no. Y aún con los temas estandarizados, siempre habrá una interpretación y comprensión muy personal.

Los significados de los símbolos

Un significado es el sentido de una palabra o de una frase (lo que se interpreta, lo que representa, lo que se entiende). Es la manera en la que se ha de entender un objeto, situación o definición. Y a su vez es el contenido semántico (lingüística) de cualquier tipo de signo, condicionado por el sistema y por el contexto de lo expresado.

Al no tener en sí mismos significados los símbolos importan de afuera, desde el exterior ese significado para intentar entender algo, con la limitación de que es imposible tomar un significado y traerlo al sistema como un símbolo (hasta ahora, el significado no puede importarse en forma de símbolos, porque estos nuevos símbolos volverían a requerir interpretación, una espiral sin fin.)

“Symbol grounding”: En la ciencia cognitiva y la semántica, el problema de conexión a tierra de los símbolos pregunta cómo es que las palabras adquieren sus significados y, por lo tanto, está estrechamente relacionado con el problema de qué significa realmente

La cultura y la comprensión

Para comprender, desde el punto de vista de los humanos, los condicionantes culturales entran en juego, y estos son muchos, por lo que sigue estando lejana la comprensión en el contexto de las máquinas por su naturaleza intrínseca.

Una mente no puede entenderse sin la cultura ―Lev Vygotsky Clic para tuitear

El autor de la frase que citamos nos indica que la mente ni el aprendizaje pueden entenderse sin la cultura, pues ésta tiene una gran influencia en nuestro desarrollo.

La información que se divulga en medios sobre productos de inteligencias artificiales que simulan a las de las películas de ciencia ficción distan mucho de la realidad, por lo pronto, debemos pensar en conocer, con propiedad, como funcionan para hacernos una idea de la complejidad de la inteligencia de la que hacemos gala los humanos promedio.

Imagen: Pixabay

Escrito por: Msc. Irasema Rivas-González

Proyecto LEIA: Lengua Española e Inteligencia Artificial

“Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo.”

―Ludwig Wittgenstein

Durante los últimos años hemos sido testigos de la proliferación de contenidos en la red, contenidos desarrollados en los dos principales idiomas que se hablan en el mundo.  Una de las grandes interrogantes sobre esta situación se establece por la deformación del idioma con las múltiples faltas ortográficas, composición y estructura deficiente que se ha ido aceptando.

“El lenguaje es una forma de la razón humana y tiene sus razones que son desconocidas para el hombre.” ―  Claude Lévi-Strauss

Ante la posibilidad de que los asistentes personales que utilizan el aprendizaje automático y gran cantidad de bases de datos para generar frases y poder comunicarse con humanos (que en gran parte utilizan un idioma deficiente) estuviesen aprendiendo sin reglas y repitiendo esos errores, las grandes tecnológicas del mundo y la RAE se unieron para darle una respuesta: LEIA el proyecto de defensa para el buen uso de nuestro idioma en un mundo cada vez más volcado a la red.

LEIA, no la de Star Wars

Lleva el mismo nombre del personaje femenino de la saga de ciencia ficción donde se presentó la relación inteligencia artificial-humanos como algo normal en un futuro que parecía lejano, pero no se refiere a lo mismo.

El objeto de LEIA (Acrónimo de Lengua Española e Inteligencia Artificial) es la defensa, proyección y buen uso de la lengua española en el ámbito de la inteligencia artificial (IA) y las tecnologías actuales.

Se juntaron para colaborar con la RAE en este proyecto de protección de uno de los legados inmateriales de la cultura iberoamericana más importante, empresas líderes de tecnología:

  • Google
    Amazon
  • Twitter
  • Telefónica
  • Facebook

Empresas que han invertido e invierten grandes sumas de dinero al desarrollo de sus asistentes Aura, Cortana, Alexa, todas estas utilizan IA para que sus servicios les permitan enfocarse en la satisfacción de sus clientes.

No hay comunicación de inteligencia artificial (asistentes) sin uso de un elemento común, que es indudablemente el lenguaje. Y dada la importancia y la responsabilidad con respecto al futuro del idioma las empresas se unieron para velar y fomentar el uso correcto de la lengua española siguiendo las normas de la Real Academia de la Lengua. Asegurándose como lo hacen las empresas que hacen lo propio en países anglosajones, de que se las reglas sean cumplidas y divulgadas.

«La pluma es la lengua del alma.»  ―Miguel de Cervantes

¿Son necesarias las reglas en el español de la red?

Para todos es conocido que el mundo cambió con las nuevas tecnologías y cambiará, cada vez más, con la inteligencia artificial. Y todos sabemos que consumimos mucha información escrita o hablada, fundamentada en el lenguaje que compartimos, que está siendo utilizado incorrectamente. 

Imagínese que los niños que están aprendiendo a hablar (que no han tenido exposición a normas y reglas estrictas del lenguaje) tengan mas interacción que antes con asistentes virtuales, cuyos repositorios de datos y palabras, se encuentren llenos de malas prácticas en el uso del lenguaje, nos corremos el riesgo de que aprendan de una fuente errada y con ello, desvirtuamos el idioma que se hablará en un futuro (emoticones y frases cortadas, palabras erradas, etc.)

Por otra parte, en las grandes ciudades donde se desarrollan agentes conversacionales y se realiza investigación de tecnología el idioma que prolifera (idioma comercial y científico) es sin lugar a dudas el inglés, estamos corriéndonos el riesgo de que se limite a los hispano-parlantes a esas nuevas tecnologías y recursos investigativos.

No es exclusivo ni excluyente

El proyecto está abierto a todas las empresas tecnológicas que quieran sumarse, por lo que esperamos ver a futuro, más nombres en este listado.

Entre los firmantes de este pacto de colaboración y proyecto ambicioso encontramos que todos se comprometen a utilizar los corpus lingüísticos, diccionarios, reglas vigentes (semántica, gramática, ortografía, morfología) y futuras de la RAE para el desarrollo de sus asistentes de voz, procesadores de texto, buscadores, sistemas de mensajería instantánea, redes sociales y más. 

Apuestan a que el uso correcto del español, guiados por la Real Academia Española, sea el estándar en sus productos y servicios. Y dejan constancia de ello con sus palabras:

«Estamos en un momento crucial en el que tenemos que hacer algo que hicieron nuestros antecesores del siglo XVIII (con los humanos): normativizar la lengua de las máquinas y de la inteligencia artificial (IA). Su lengua tiende a diversificarse y hay que tomar medidas. La IA habla inglés, fundamentalmente, y tenemos que procurar que, poco a poco, el español coja una posición eminente en el mundo de la IA, pero también en el mundo general de las redes»

―  Santiago Muñoz Machado, director de la RAE y presidente de la ASALE

“Estamos expuestos a una avalancha tecnológica sin precedentes, tenemos que asegurarnos de que la inteligencia artificial no solo hable español para que sea una tecnología inclusiva de la que se beneficien todos los hispanohablantes, sino que además lo hable correctamente. Por ello es muy positivo que a través de LEIA ahora podamos aprovecharnos de todos los recursos lingüísticos de la RAE”.

Chema Alonso, Telefónica

«A diario millones de personas acuden a Twitter para ver y comentar lo que está pasando, y con su conversación dar forma a nuestra cultura. Por ello, apostamos por el cuidado de la lengua española y por facilitar que la conversación en Internet tenga lugar desde la corrección y el cuidado que merece una de las lenguas más extendidas. Nuestros esfuerzos irán dirigidos a apoyar a todos nuestros usuarios ofreciéndoles herramientas que les permitan conversar desde el buen hacer y la corrección, y complementen el apoyo que ya se realiza desde la cuenta de la RAE». 

Nathalie Picquot, directora general de Twitter España y Portugal.

No olvidemos que “José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, en el VIII Congreso Internacional de la Lengua Española celebrado en Córdoba, Argentina, el pasado 27 de marzo, alertó, durante su intervención, de la rápida evolución de la tecnología y subrayó la importancia de favorecer el uso del español en esta tecnología, para que no quede relegada a un segundo plano frente a otros idiomas como el inglés, y de entrenar a los algoritmos con los datos adecuados para preservar así el uso de un correcto español.”

Con el proyecto LEIA (Lengua Española e Inteligencia Artificial) se pretende, según Muñoz Machado, velar por el buen uso de la lengua española en las máquinas y aprovechar la inteligencia artificial para crear herramientas que fomenten el uso correcto del español en los seres humanos.

Se marca un precedente importante, el lenguaje es básico para la tecnología y las grandes empresas de tecnología lo saben, con ellos las Academias de la Lengua, del mundo hispanohablante, estarán aportando para que ese bien común se respete en el ecosistema digital.

Imagen: Pixabay

Referencias consultadas

https://www.telefonica.com/es/web/sala-de-prensa/-/la-rae-presenta-el-proyecto-lengua-espanola-e-inteligencia-artificial-leia-en-el-xvi-congreso-de-la-asale

https://www.infobae.com/america/cultura-america/2019/11/08/que-es-leia-el-acuerdo-entre-la-rae-y-6-empresas-tecnologicas-para-velar-por-el-buen-uso-de-la-lengua-espanola/

Escrito por: Msc. Irasema Rivas-González

Inteligencia artificial: inteligencia y conciencia no son lo mismo

“De qué nos vale el tener inteligencia, si no aprendemos a usar la conciencia.”

―  Ruben Blades

La inteligencia artificial que nos sorprende a diario es «especializada», por más que usted se admire de una mano robótica que soluciona un cubo Rubik en segundos y con precisión, por más que se asombre de que la última actualización de un auto TESLA tenga el servicio de Valet Parking para que recoja en la puerta cochera y usted no se desplace, y aun cuando es funcionalismo el traductor de Google ( que traduce palabra por palabras, pero no comprende ni se maneja con contextos), todas estas funciones de la Inteligencia Artificial son estrechas o especializadas.

Las máquinas cumplen tareas específicas (entrenadas por un humano o aprendiendo de millones de datos BIG DATA que pueden revisar en fracciones de segundos y seguir patrones con la precisión que no tendría una persona que tiene inteligencia natural general y es como todos lo somos, imperfecta.) para las que fueron desarrolladas, no pueden ni desarrollan su inteligencia múltiple como lo hace un niño pequeño hasta que se hace adulto, que aprende, hace varias cosas “bien o a medias” a la vez.

Lo que nos está maravillando en las conferencias, al ver las noticias, los medios masivos y la red (infoxicados, pero aun desconociendo a cabalidad lo que en realidad es inteligencia artificial) son las aplicaciones que usaron el ingenio humano (porque todo lo que hay en IA fue creado por un congénere) en forma de Inteligencia artificial.

No olvide que los artífices de la IA fueron, y son, personas capaces de imaginar y desarrollar los algoritmos que permiten que existan vehículos autónomos, asistentes personales, reconocimiento facial, predice patrones que se aplican a diagnósticos y estudios médicos, juega ajedrez, videojuegos, detecta fraudes, selecciona perfiles y más. Todas son tareas repetitivas, especializadas, que requieren precisión, muchos datos y son tediosas para el humano. Y no abarcan completamente la definición propia de inteligencia

Definición de inteligencia

Es una capacidad mental “general” que involucra habilidades muy particulares:

  • Comprensión de ideas complejas
  • Razonamiento
  • Resolución de problemas
  • Aprendizaje rápido
  • Aprendizaje por experimentación
  • Aprendizaje por experiencia (ensayo y error)
  • Comprensión del entorno

La inteligencia hace gala de una capacidad de capturar el significado de las cosas, darles sentido y de utilizar, cuando así se requiere la imaginación para hacer o no hacer algo, en una determinada situación (autonomía y respuesta frente a lo desconocido) en la que se encuentre el agente inteligente.

La inteligencia va más allá de habilidades académicas, aprendizajes específicos, es esa cualidad que nos permite estar aquí y hacer lo que hacemos a diario.  

Inteligencia y conciencia no son lo mismo, un comportamiento inteligente no tiene por obligación que ser consciente y viceversa.  Las máquinas pueden hacer cosas “inteligentes” pero no pueden ser “conscientes”

Definiendo conciencia:

Es un sentido de lo que está bien o lo que deja de estarlo, pero también es, «la capacidad de representarse reflexivamente a uno mismo», es estar anuentes de que no estamos anuentes de algún proceso que de forma no consciente lleva a cabo nuestra mente (parece un trabalenguas más no lo es), la conciencia no la tienen las máquinas que nos emulan.

Leyendo el paper titulado ¿Qué es la conciencia, y podrían las máquinas tenerla? Encontramos estas consideraciones que explican de forma sencilla que: “la conciencia combina dos tipos diferentes de cálculos de procesamiento de información en el cerebro: “la selección de información para la transmisión global, lo que la hace flexiblemente disponible para computación e informe y el autocontrol de esos cálculos, lo que lleva a un sentido subjetivo de certeza o error.”[1]

En el procesamiento inconsciente es donde reside la mayor parte de nuestra inteligencia humana, que, no olvidemos, es general.

«No podemos ser conscientes de lo que no somos conscientes»

“Este truismo (verdad obvia) tiene profundas consecuencias. Debido a que somos ciegos a nuestros procesos inconscientes, tendemos a subestimar su papel en nuestra vida mental. Sin embargo, los neurólogos cognitivos desarrollaron diversos medios de presentación de imágenes o sonidos sin inducir ninguna experiencia consciente y luego se usa formación de imágenes de comportamiento y el cerebro para sondear su profundidad de procesamiento.”[2]

 “La conciencia es un destello de la pureza del estado primitivo del hombre.” ― Sir Francis Bacon Clic para tuitear

¿Pueden ser las máquinas conscientes?

“La controvertida pregunta de si las máquinas pueden ser conscientes debe basarse en una cuidadosa consideración de cómo surge la conciencia en el único sistema físico que sin duda lo posee: el cerebro humano. Argumentamos que, a pesar de sus éxitos recientes, las máquinas actuales todavía están implementando principalmente cálculos que reflejan el procesamiento inconsciente en el cerebro humano. Revisamos la ciencia psicológica y neuronal de los cálculos inconscientes y conscientes y describimos cómo pueden inspirar nuevas arquitecturas de máquinas.”

Aunque la IA ha tenido un éxito considerable en la resolución de problemas específicos, implementar múltiples procesos en un solo sistema y coordinarlos de manera flexible siguen siendo problemas difíciles para las máquinas no así para los humanos.

Nos admira, pero la Inteligencia Artificial no es consciente, aunque es ¡inteligente a medias!

Imagen:Pixabay

Bibliografía:

https://www.elmundodelsuperdotado.com/que-es-la-inteligencia/

https://science.sciencemag.org/content/358/6362/486.full

https://science.sciencemag.org/content/sci/358/6362/486.full.pdf


[1] ¿What is consciousness, and could machines have it? By STANISLAS DEHAENE, HAKWAN LAU, SID KOUIDER.SCIENCE27 OCT 2017 : 486-492

[2] ¿Qué es la conciencia, y podrían las máquinas tenerla? By STANISLAS DEHAENE, HAKWAN LAU, SID KOUIDER.SCIENCE27 OCT 2017 : 486-492

Escrito por: Msc. Irasema Rivas-González

Tecnofilosofía: métricas del tiempo bien invertido

“No existe nada bueno ni malo, es el pensamiento humano el que lo hace parecer así.”

― William Shakespeare

Al enfrentarnos a un nuevo conocimiento la propia naturaleza humana nos hace reflexionar, las preguntas y los hallazgos son parte usual del proceso. De hecho, en la vida tenemos incertidumbres, conflictos y dudas. Nuestros dilemas nos hacen pendular entre posiciones y elegimos sesgados.

Iniciar una conversación sobre tecnología con una interrogante que inicie con la palabra cómo, es lo más común. ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Para qué? ¿Por qué?, la aplicación de moda puede hacer lo que hace, es parte de las tantas preguntas que vienen a la mente. Hacemos las mismas preguntas cuando vemos funcionar a un agente artificial en un video, solo que no le ponemos mucha atención porque es un proceso automático (nunca se detiene a preguntarse la razón por la que hace preguntas, simplemente las hace.)

Intentar responder esas preguntas y comprender la razón de la vida a través del pensamiento y la reflexión profunda es tarea de la filosofía.

Disciplina milenaria que surge de la reflexión de las facetas más importantes de la vida humana. Trata de dar respuesta a preguntas que los humanos han formulado desde siempre ¿Dónde estamos? ¿En un mundo o un matriz? ¿Por qué vivimos? ¿Tiene algún propósito? ¿Adónde vamos? ¿Hay vida más allá de la que conocemos? ¿Cómo cambia la vida con la Inteligencia Artificial? ¿Nos dominaran los robots? ¿Qué futuro nos espera? Quizás la pregunta más difícil de responder es ¿Quién soy?, interrogante que dada la gran cantidad de información a la que nos exponemos a diario, y que nos hace creer saberlo todo, no estamos logrando responder correctamente.

Filosofía intenta explicar la tecnología

Al hacer comunión, la Filosofía y Tecnología surge la llamada «Tecnofilosofía» que busca abordar los fenómenos de la cultura digital desde la perspectiva del pensamiento utilizando los hallazgos y guías propias de disciplinas tales como: Filosofía, sociología, neurociencias, filología, así como otras áreas de las humanidades que brindan claridad sobre las cuestiones de la vida que afectan tanto el espectro individual como el social.

La tecnología afecta a las personas, existe porque el ser humano está en búsquedas de comodidad, de facilitar la vida, de mejorar su calidad y de responder preguntas, con ello, aprovechar su inteligencia para desarrollar nuevas herramientas que le permitan enfocarse en lo realmente importante.

Y, como todo desarrollo humano tiene un origen imperfecto e inteligente, es necesario que comprendamos qué, tras toda tecnología hay intereses humanos y están, por ende, reflejados los valores y los sesgos propios de las personas.

Por otro lado, encontramos que los intereses de los que financian las tecnologías y sus estudios, van a privar sobre el bien común, porque es un comportamiento humano natural, obtener beneficio para si primero y luego para los demás.

Es así como, la Tecnofilosofía busca explicar las razones fundamentales de esta nueva «Era Tecnológica» que nos envuelve, con un aluvión de información que difícilmente podremos procesar y utilizar durante toda la vida. 

“La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia.” ― Sócrates Clic para tuitear

La información los datos generados durante los primeros 19 años del siglo XXI son demasiados, los datos capturados y almacenados en la nube (Big Data) durante los últimos cinco años son inconmensurables para una persona.

Nuestro tiempo limitado debería invertirse de forma correcta y esto incluye el uso que le damos a los artefactos tecnológicos en nuestro diario vivir.

Estudiemos pues, aprendamos y sigamos atentos a la tecnología y su impacto en nuestras vidas y sociedades.

Referencias consultadas:

http://www.injuve.es/sites/default/files/Revista102_0.pdf

Escrito por: Msc. Irasema Rivas-González

Redes Sociales ¿Posturas extremas?

«Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo»

―José Ortega y Gasset

Siete y cuarenta y cinco minutos de la mañana, camino a su trabajo revisa los titulares noticiosos de su diario preferido en línea, no observa nada interesante, lo cierra, pero en lugar de dejar a un lado el teléfono móvil, prefiere abrir dos de sus perfiles en redes sociales.  Y, allí, justo allí, en la red del pajarito azul, se encuentra con este trino que es incendiario, mal intencionado y que va en contra de todos los valores que usted respeta. No da crédito a lo que lee se pregunta ¿Por qué no hay censura para este tipo de comunicaciones?  

El trino tiene un número cada vez mayor de “me gusta” y muchos le dan la razón escribiendo respuestas igual de soeces y degradantes, se justifican porque ,“a su manera”, le dan su merecido a esa persona que es figura pública y “según dicen”, ha hecho o dicho algo totalmente contrario a lo que ese sector de la población aprueba.

¿Cómo reaccionará? Puede ignorarlo o responder y ser parte de la conversación.  Enfrentarse en una batalla interminable de dimes y diretes que quizás no lo lleven a un buen final.

Usted decide ignorarlo, no responder, pero algo en su día ya no está bien, está de mal genio, le molestó lo que leyó y lo menciona a su compañero de trabajo, quien busca el trino y decide darle seguimiento.

A las diez de la mañana aparece una nueva versión de la publicación, todo lo que se aseveraba es falso, pero ya es tarde, han vilipendiado y hecho escarnio público de aquella persona, porque nadie fue capaz de comprobar fuentes antes de “trinar” ¿Le parece familiar esta situación? ¿Cuántos tweets ha respondido por impulso y sin pensar en lo que pueden hacer?

La Filosofía de José Ortega y Gasset se asienta en la vida humana y su realización

Ortega y Gasset a quién citamos en un inicio creía que cada uno de nosotros estamos, lo queramos o no, condicionados por las limitaciones y libertades que nos facilita el entorno.  Funda el conocimiento de la vida humana como la realidad radical, uno de cuyos componentes esenciales es la propia razón. Y si trasladamos este sentir a las redes sociales, que no son parte de un mundo virtual, son en suma la representación de la realidad para muchas personas, el referente al que le creen, la situación es más seria de lo que creemos.

Las redes sociales con la rapidez e inmediatez, así como la mundialización de los contenidos nos obligan a o aprender a movernos con cuidado para construir una reputación digital y no destruirla por circunstancias que no nos dejan razonar sin poner por delante las emociones.

Si la función del pensamiento no es tratar de enmarcar la vida en esquemas racionales, sino procurar seguirlo para dar razón de ella, es necesario que veamos cual es el rol que juegan las redes sociales en el ejercicio del derecho a expresarnos, a pensar y si realmente “pensamos” antes de enviar un trino o publicar una actualización.  El ejercicio de análisis de éstas podría sorprender a mas de una persona. Somos cada vez, menos conscientes de que nuestra identidad digital es la otra cara de nuestra identidad individual y que en la red, es muy difícil borrar todos los rastros que estamos dejando.

La radicalidad de la vida, se manifiesta en nuestras acciones en redes. Según el filósofo este concepto significa que es algo incondicionado, tiene una realidad radical porque todo lo que nos acontece está referido a ella.

Lo que queremos, pensamos o sentimos tiene que ver con la vida, en pocas palabras, toda gira en torno a ella y no puede existir nada fuera de ella, incluyendo, por supuesto, lo que hacemos en redes sociales.

Posiciones encontradas

Con tan solo ver un mensaje las personas toman partido, ya sea a favor o en contra, pero no se quedan allí, van más allá, comentan, deducen, creen, opinan y propagan a través del reenvió el contenido.

Desde los temas más sencillos hasta los más complejos suscitan emociones y a su vez reacciones. No tendría nada de malo, si solo fuesen comentarios inocentes, pero gran parte de ellos, son infundados y motivados por antivalores o por esa necesidad de participar, de formar parte.

Existe un grupo, cada vez mayor, de usuarios que expresan su opinión y debaten opiniones contrarias generando batallas de palabras y mensajes con su respectivo número de personas a favor y en contra.

En repetidas ocasiones los usuarios simplemente leen un mensaje, no saben a ciencia cierta lo que implica, pero no dudan en comentar sin ningún tipo de filtro o control.

Destruir una imagen parece ser el nuevo objetivo de las redes que antes eran sitios de convergencia de ideas y lo peor es que parece que la gran mayoría de usuarios no atina a comprender que están siendo parte, que promueven conductas que en fuera del mundo virtual, donde no te ocultas tras un icono, no tendrían.

La filosofía y las redes sociales

Nuestro tiempo es limitado, nuestras interacciones en la red, las horas que dedicamos a ellas, son en suma un gasto o una inversión de ese bien que tenemos. Utilizarlo sin pensar en lo que estamos haciendo es, quizás, el gran error de los usuarios, nos colocamos frente a un dispositivo móvil, que tiene un teclado, consumimos grandes cantidades de datos ajenos, nos inmiscuimos y queremos participar en todo tipo de conversaciones ¿Y qué ganamos?

El pensamiento según Renato Descartes demostraba la existencia a partir de su existencia, «cogito ergo sum» (pienso, luego soy), el filósofo entendía la existencia del «yo» cómo un ente pensante o «res cogitans», defendiendo en consecuencia, una posición dualista de la naturaleza humana. Lo que nos lleva a pensar que esa dualidad que tenemos (digital/real) es un todo indivisible y ser conscientes de ello al participar con conciencia de las redes reivindica el uso que le damos a la capacidad de razonar y comprender nuestro entorno, haciendo lo mejor para nosotros y para los demás. 

No permita que las redes sociales le enajenen, ni le radicalicen, recuerde que allá afuera hay varios puntos de vistas, el suyo, el del otro y el de los demás y todos, tienen un espacio y una oportunidad de ser considerados válidos.

Imagen: Pixabay

Escrito por: Msc. Irasema Rivas-González

Fortaleciendo sus competencias digitales y habilidades tecnológicas

«En la Era Digital lo más prudente es atreverse»

Shimon Peres

Las personas tienen la capacidad de mejorar y adquirir tanto competencias como habilidades, es por eso que se invierte muchísimo dinero en capacitación y formación permanente.  Y es la razón por la que en ocasiones nos encontramos con trabajadores extraordinarios que cambian de puestos y responsabilidades con gran éxito.

Aprender nos viene bien a los humanos, tiene una relación directa con la educación y el desarrollo personal. Una vez se orienta y dirige adecuadamente se obtienen los resultados, en especial cuando el estudiante se encuentra motivado.

A partir del reconocimiento de patrones y de las bases de datos los agentes artificiales son capaces de aprender, ya sea por su propia cuenta (machine learning) o al ser programados para hacerlo.

Según Wikipedia “el aprendizaje es el proceso a través del cual se modifican y adquieren habilidades, destrezas, conocimientos, conductas y valores. Esto como resultado del estudio, la experiencia, la instrucción, el razonamiento y la observación.”

“Aprender es una de las funciones mentales más importantes en humanos, animales y sistemas artificiales. En él intervienen diversos factores que van desde el medio en el cual se desenvuelve el ser humano, así como los valores y principios que se aprenden en la familia.”

¿Qué le motiva a aprender?

Sean cual sean sus razones, esa motivación es la clave para aprender. Según Feldman (2005) El aprendizaje es un proceso de cambio relativamente permanente en el comportamiento de una persona generado por la experiencia.

Todo proceso de cambio supone, valga la redundancia, un cambio conductual, debe ser perdurable en el tiempo y ocurre a través de la práctica o de otras formas de experiencia.

“Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos.” ―Eduardo Galeano Clic para tuitear

Aprender supone cambiar y el cambio usualmente se encara a la resistencia natural, a los humanos no nos gusta cambiar porque nos saca de nuestra zona de confort. Los cambios son parte permanente de nuestro crecimiento, pero implican dejar atrás cosas que nos gustan, afectos y costumbres. La reacción natural al cambio en ocasiones es el temor porque lo desconocido nos asusta, es un mecanismo de protección humana.

¿Por qué se ha de temer a los cambios? Toda la vida es un cambio. ¿Por qué hemos de temerle?

George Herbert

A pesar de ese temor natural, el cambio tiene su lugar en nuestras vidas y debemos aprovechar que es algo natural a la condición humana. En un cambio de Era es necesario aprender y formarse para desarrollar capacidades tecnológicas, competencias y habilidades que nos permitan comprender los nuevos modelos de negocios, los cambios sociales y culturales que están teniendo lugar.

¿Qué competencias son necesarias?

Toda persona que pretende vivir con propiedad en la Era del Conocimiento debe adquirir estas habilidades para ser competente digital:

  • Comunicación y colaboración en red.
  • Civismo digital (Ética y valores )
  • Búsqueda y recuperación de información en la red.
  • Tratamiento, presentación y difusión de la información digital.

Es interesante observar que las habilidades y competencias más requeridas son inherentes a nuestra naturaleza humana, a temas básicos de aprendizaje y comportamientos humanos que nos permiten comprender, ser capaces de trabajar, desarrollar tecnologías y hacer uso de ellas a nuestro favor.

Para fortalecer el conjunto de conocimientos y habilidades​ que permiten un uso seguro​ y eficiente de las tecnologías de la información y las comunicaciones (Competencias digitales en inglés e-skills) es necesario conocer cuales son y hacer un esfuerzo por mejorar aquellas en las que fallamos o podemos hacerlo mejor.

Existe una gran cantidad de información y capacitación disponible que puede ayudarle a mejorar y fortalecer sus capacidades. El cambio, el aprendizaje y la búsqueda de conocimiento son tres constantes que forman parte de la vida del ciudadano del siglo XXI.

Imágenes: Pixabay

Escrito por: Msc. Irasema Rivas-González

Cultura y personas para abordar la Transformación Digital

“El rol de la cultura es tal que da forma a cómo reflexionamos como sociedad sobre quiénes somos, dónde hemos estado y a dónde esperamos llegar.”

-Wendell Pierce

La cultura influye en todo lo que hacemos, en las decisiones que tomamos, en la manera como nos conducimos y por supuesto que en la forma como nos enfrentamos a los cambios y nos adaptamos a ellos. Es tan influyente que existen algoritmos culturales que se toman en cuenta en el proceso de decisión y que deberían ser del conocimiento de todos los que están interesándose por hacer chatbots, agentes conversacionales y otros tipos de agentes inteligentes que muy pronto tendrán mayor impacto en la sociedad.

Si vemos “los resultados de la IT Transformation Maturity Curve (encuesta) realizada en 2018 por la consultora ESG (Enterprise Strategy Group) a directivos de todo el mundo comprendemos que existe una carrera por la digitalización en el mundo empresarial. El 96% de las compañías están inmersas ahora mismo en algún proceso de transformación digital. Asimismo, el 81% de los consultados (personas) considera que las empresas que no se digitalicen dejarán de ser competitivas.”

Según Iberdrola con respecto a la “inversión, la consultora International Data Corporation (IDC) pronosticó que en 2019 se gastarán en el mundo 1,25 billones de dólares en tecnologías y servicios necesarios para acometer la transformación digital corporativa.”  En las empresas trabajan personas que tienen una gran influencia que las une y separa, esa es la cultura, la cultura es un ente que genera unión o desune, conocer cómo afecta lo que hacemos es necesario.

¿Qué es cultura y porqué es tan importante para transformarse digitalmente?

Cultura es uno de esos conceptos difíciles de definir, que nos enfrentan a diversidad de opiniones, por lo relevante y trascedente que es para la sociedad.

Utilizaremos la definición de la RAE, que nos habla de un conjunto de conocimientos que permite alguien desarrollar su juicio crítico. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico industrial, en una época, grupo social.

A la luz de esa definición es mucho más fácil darnos cuenta de que el concepto está ligado de forma indisoluble a la constante: cambio, que implicará transformaciones y qué es, precisamente, en esa búsqueda de herramientas y vías que nos permitan abordar la transformación que nos encontramos con la cultura.

La cultura es importantísima y no hablamos de la cultura de la organización, porque esa es condicionada a los lineamientos directivos, hablamos de la cultura de las personas (recordemos que la transformación viene y va de gente) de los clientes internos, esos que son importantes para que atiendan bien a los clientes, a los usuarios. 

En lo personal tengo cerca de 15 años estudiando e investigando sobre los temas culturales y su influencia en el comportamiento de compra, la conducta de las personas, así como en la rápida o lenta adopción de nuevas tecnologías en sus vidas y rutinas.  He podido identificar un elemento claro, las personas siguen aquello o a aquellos en los que cree, y si los involucras se involucran.

Importa que el personal, que su equipo de trabajo debe recibir información, conocer que se espera del proyecto de transformación y cómo afectará su posición laboral. Involucrar a la gente es el primer paso, y es el más importante, si el equipo de trabajo no se involucra, se hace parte del cambio, no logrará sus objetivos.

Si usted espera transformar digitalmente una empresa observe con cuidado el comportamiento colectivo de su equipo de trabajo, detecte a los líderes naturales (con o sin cargos de responsabilidad sobre otras personas). Hay una cultura que identificar y con esa data (insigths) es necesario que se hagan los cambios y ajustes para que la estrategia de transformación pueda implantarse y prosperar.

Imagen: Pixabay

Referencias Consultadas:

https://www.iberdrola.com/compromiso-social/transformacion-digital-cultura-empresarial

Escrito por: Msc. Irasema Rivas-González

Inteligencia Artificial: el valle inquietante

“Con el tiempo odiamos lo que a menudo tememos.”

―William Shakespeare

¿Ha escuchado hablar de la hipótesis de El valle inquietante? Si no la ha escuchado, no se preocupe muchas personas la desconocen, pero a medida que la Inteligencia Artificial se hace más presente en nuestras vidas es bueno saber de que trata.  

La hipótesis fue desarrollada para dar respuesta a las interrogantes que surgen de la relación que tenemos con los robots, y aunque ya tiene 49 años de existencia, es ahora que está tomando mayor relevancia.

Hay una delgada línea entre ternura y miedo. Cuando vemos un objeto, sentimos atracción o repulsión de inmediato.

Hipótesis del Valle Inquietante

Esta hipótesis propone que cuando la apariencia de un robot es más humana, la respuesta emocional de un observador humano al robot se irá haciendo cada vez más positiva y empática, hasta cruzar un punto a partir del cual la respuesta se vuelve una fuerte repugnancia.  

En palabras más claras, los robots que se parecen a nosotros generan aceptación, empatía, pero, estas emociones no duran, llega un momento en que nos molestan. ¿Por qué sucede?

Propone también qué, cuando la apariencia del robot continúa convirtiéndose menos distinguible de la de un ser humano, la respuesta emocional se vuelve positiva una vez más y se va aproximando a niveles de empatía como los que se dan entre humanos. ¿Qué nos hará reaccionar así?

Hipótesis. Gráfico

Surgimiento del nombre

Al valle o bache en la respuesta generada, en este caso repulsiva entre un robot con apariencia y comportamientos «casi humanos» y una entidad «totalmente humana» (persona) es lo que su creador el japonés   Masahiro Mori   denominó “valle inquietante”.

Surge de la idea de que un robot que es «casi humano» (androide), es visto de forma general por un ser humano como «extraño» y por esto resulta imposible alcanzar el requisito de una respuesta empática para la necesidad de una interacción humano-robot productiva.8

La línea delgada entre las emociones positivas y el miedo que sentimos, la atracción o la repulsión hacia los robots hace que a medida que el diseño se parezca más a los humanos, la mayoría de las personas comienzan a sentir cada vez más miedo de ellos.

Primero sentimos algo de empatía y atracción hacia un objeto humano (artificial); pero un pequeño cambio de diseño, y de repente estamos llenos de miedo y repulsión. «valle misterioso»

El valle inquietante —del inglés: uncanny valley— es una hipótesis en el campo de la robótica​ y animación por computadora en 3D​ que afirma que cuando las réplicas antropomórficas se acercan en exceso a la apariencia y comportamiento de un ser humano real, causan una respuesta de rechazo entre los observadores humanos. El «valle misterioso» mide el componente positivo en la reacción de las personas según el parecido humano del robot.

En este punto es bueno recordar que el miedo es una emoción primaria derivada de la aversión natural al riesgo, a la amenaza, a lo desconocido y se manifiesta tanto en los seres humanos y animales. (Los animales no reaccionan igual frente a un humano que frente a un robot)

¿Quién es Masahiro Mori?

Es un doctor y profesor experto en robótica de 92 años, es especialista en robótica y presidente emérito de la Sociedad de Robótica de Japón. Mori es el fundador de Robocon, el concurso de robótica que inició en 1981 cuando era profesor en el Instituto de Tecnología de Tokio.

Robocon es el concurso robótico más famoso y extendido del mundo, realizado en tantos lugares del mundo que nadie parece saber el número exacto de participantes. En Japón, más de 3.000 escuelas intermedias, todas las escuelas técnicas y la mayoría de las universidades tienen sus propios concursos; mientras que el concurso de robots de Asia y el Pacífico (ABU Robocon) se transmite a más de 200 millones de personas por televisión.

Masahiro Mori no solo es el «padre» de todos los Robocons que existen, también es el «abuelo» de la mayoría de los robots japoneses, incluido Asimo, el robot humanoide de Honda desarrollado por Toru Takenaka, uno de los estudiantes de Mori.

La figura de Mori es tan influyente en el mundo de la robótica que casi es inconmensurable. Su hipótesis clásica, «The Uncanny Valley», publicada en 1970, sigue siendo una obra clave que define el diseño robótico.

20 Jul 2006, Kyoto, Japan — Robotics scientist Dr. Hiroshi Ishiguro poses with «Geminoid,» a prototype of a Doppelganger-type android, modeled after himself, at the ATR Intelligent Robotics and Communication Laboratories. Geminoid, named after the twin gods Gemini, is the first android to be modeled after a real person, which includes subtle body movements and personality traits of the individual. The android will be used to research questions such as how to capture, revive, and transmit a living person’s «sense of presence,» or atmosphere, into an android «twin.» The results of the study will increase our understanding of human nature, and enable androids to achieve a higher level of interaction with human beings, according to Dr. Ishiguro. The Osaka University professor plans to use the Geminoid as a «stand-in» during remote conferences and meetings. | Location: Keihanna Science City, Kyoto, Japan. — Image by © Everett Kennedy Brown/epa/Corbis

En agosto de 2005, Masahiro Mori realizó unos breves comentarios sobre su teoría para el taller «Humanoids 2005»,​ celebrado en Tsukuba, Japón. Comentarios que explican que el punto más alto de la curva después del valle no debería ser un humano sano, sino quizás el concepto idealizado de la imagen que tenemos de un ser humano sano. Y pone de ejemplo representaciones en piedra de Buda, que generan sentimientos de empatía y sosiego. Esto podría ser trasladado en occidente por ejemplo en las esculturas de mármol de la Grecia clásica, donde se pretende representar la perfección de las formas y la belleza del ser humano.

También se preocupa por el hecho de que observar las facciones de una persona fallecida nos trasmite un sentimiento de tranquilidad, cuando esta imagen nos debería situar justo dentro del Valle Inquietante.

Quien fuese en ese entonces un profesor de robótica en el Instituto de Tecnología de Tokio, escribió un ensayo sobre cómo imaginaba las reacciones de las personas a los robots que parecían y actuaban casi como lo hacemos los humanos. El ensayo apareció en una revista japonesa llamada Energy en 1970, casi no recibió atención.

Como suele pasar con el pasar de los tiempos, el concepto del valle misterioso ha atraído rápidamente el interés en la robótica y otros círculos científicos, así como en la cultura popular. Algunos investigadores han explorado sus implicaciones para la interacción humano-robot y la animación de gráficos por computadora, mientras que otros han investigado sus raíces biológicas y sociales. Ahora el interés en el valle misterioso se intensifica, a medida que la tecnología evoluciona y los investigadores construyen robots que lucen cada vez más humanos.

¿Cómo es su reacción a los robots con apariencia humana? Ya conoce el valle misterioso, le será más sencillo comprender las emociones que generan en usted esos agentes artificiales cuando tenga la oportunidad de tener uno frente a usted como algo cotidiano.

[1] Mori, Masahiro & MacDorman, Karl & Kageki, Norri. (2012). The Uncanny Valley [From the Field]. IEEE Robotics & Automation Magazine. 19. 98-100. 10.1109/MRA.2012.2192811.

Imagen: Pixabay

Referencias consultadas:
Disponible en: https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-06-21/andrew-smart-robots-psicodelia-conciencia_1581609/
Disponible en: https://www.japantimes.co.jp/life/2011/03/10/people/robocon-founder-dr-masahiro-mori/#.XbitcppKjIU
Disponible en: https://www.titech.ac.jp/english/news/research/index_21.html
Dispnible en: https://spectrum.ieee.org/automaton/robotics/humanoids/the-uncanny-valley

Escrito por: Msc. Irasema Rivas-González

Los algoritmos no tienen conciencia

«La gente no debería enfocarse en la pregunta sobre cómo detener el progreso de la tecnología porque es imposible»

― Yuval Noah Harari

El filósofo y académico dedicado a la historia Yuval Noah Harari , sugiere que en lugar de tratar de detener la tecnología lo que debemos hacer es preguntarnos ¿Cuál es el tipo de uso que se puede dar a esa nueva tecnología? Lo que nos permitiría, como sociedad, lograr reencaminar la dirección que está tomando el uso y la guerra fría que está soslayada tras todos los avances que cambiaran nuestras vidas.

Leyendo el libro «21 lecciones para el siglo XXI», me encontré con este párrafo que me hace reflexionar y considero que toda persona interesada en desarrollo de páginas web y en su futuro debería leer:

Leer y aprender cada día es una de las recomendaciones para afrontar este siglo de cambios tecnológicos con éxito. Clic para tuitear

“Ya hoy en día ordenadores y algoritmos están empezando a funcionar como clientes además de como productores. De forma parecida, en el negocio de la publicidad el cliente más importante de todos es un algoritmo: el algoritmo de búsqueda de Google. Cuando la gente diseña páginas web, a menudo satisface el gusto del algoritmo de la búsqueda de Google en lugar del gusto de un ser humano.

“Evidentemente, los algoritmos no tienen conciencia, de modo que, a diferencia de los consumidores humanos, no pueden disfrutar de lo que compran, y sus decisiones no están condicionadas pro sensaciones y emociones.”

Una radiografía de lo que está sucediendo, y que “todos”, “sin cuestionar” damos por hecho ¿Por qué no puede ser de otra manera? Una sola empresa tiene a su cargo la administración de los datos del mundo.

El libro de Yuval analiza el mundo actual y advierte sobre la revolución de las tecnologías disruptivas. El autor considera que la ciencia nos va a proveer de instrumentos para que todas las decisiones equivocadas (propias de los humanos imperfectos) desaparezcan y plantea que el mundo va a cambiar radicalmente gracias a los algoritmos, el big data y la inteligencia artificial. Lo que nos hace preguntarnos ¿en manos de quién están las decisiones y los controles de estas tres tecnologías que mueven al nuevo mundo? ¿Qué ética y valores tienen quienes programan y desarrollan las tecnologías que estamos consumiendo?

El lenguaje

El lenguaje es otro de los temas sobre los que el filósofo reflexiona y nos hace pensar en otro de sus libros.

“Nuestro lenguaje es asombrosamente flexible. Podemos combinar un número limitado de sonidos y señales para producir un número infinito de frases, cada una con un significado distinto. Por ello podemos absorber, almacenar y comunicar una cantidad de información prodigiosa acerca del mundo que nos rodea.”

― Yuval Noah Harari. Sapiens. De animales a dioses. (2014)

Leer a Harari no es algo que hacemos aisladamente, el filósofo y profesor de historia de la Universidad Hebrea de Jerusalén es un gurú admirado por las élites de Silicon Valley.  De él autor dicen: «Yuval es la personalidad anti Silicon Valley. No usa celular y pasa mucho tiempo en contemplación desconectado de la red.” Y como si fuera poco es admirado por Marc Zuckerberg y Bill Gates, quienes no dejan de recomendar sus libros:

  • Homo Deus. 2011
  • Sapiens. 2014
  • 21 lecciones para el Siglo XXI. 2018
  • Money. 2018

Citamos al filósofo de moda, no por la moda, lo citamos en este artículo para recomendarle prestar más atención a las humanidades, a la filosofía y a lo que realmente nos hace humanos, porque es lo único que nos permitirá navegar con facilidad los entornos VUCA que comenzamos a enfrentar.

Imagen: Pixabay

Referencias Consultadas:

https://www.bbc.com/mundo/noticias-46203921

Escrito por: Msc. Irasema Rivas-González