Llegó la inteligencia artificial: se necesitan talentos

“No existe gran talento sin gran voluntad.”

―  Honoré de Balzac

Talentos, en todas partes se habla de talento y a pesar de que muchos lo poseen no llegan a estar entre los candidatos «elegidos» para las plazas abiertas en el mercado. Una gran mayoría de personas talentosas están desempleadas en la región latinoamericana.

El desempleo es una condición que afecta los cimientos de la sociedad, a los individuos de forma individual les deja una sensación de poca valía. Todos los que, alguna vez, hemos estado desempleados, sabemos que son períodos de gran incertidumbre y de emociones encontradas.

Actualmente hay una creciente tasa de desempleo e irónicamente un alto número de vacantes sin llenar en posiciones que precisan de talento. Clic para tuitear

¿Por qué sucede? ¿Cómo podemos afrontar esta situación?

La demanda y la oferta parecen no coincidir

Los profesionales que salen de las universidades, luego de cuatro años, no encuentran plazas porque se decidieron por carreras populares, muchas de ellas tradicionales y otras, aunque novedosas están muy saturadas.

Así, nos encontramos con farmacéuticos, contadores, mercadólogos, publicistas, arquitectos, abogados, administradores de empresas; todas estas carreras especializadas que son las que la inteligencia artificial y los modelos de negocios disruptivos pueden reemplazar con facilidad y eliminan de las plantillas con rapidez.

Los miles de empleos sin llenar tienen una característica común, están en el área tecnológica (porque la tecnología se integró al mundo empresarial de forma indivisible) y precisan de especialización en áreas afines a las ingenierías, tecnología, logística, matemáticas, cálculos, estadísticas, sociología, filosofía, computación, telecomunicaciones, mecatrónica, creatividad, filología, recursos hídricos, medioambiente, robótica, analítica e investigación.

Por esta razón, miles se gradúan y no acceden al mercado laboral, que ya tienen a profesionales de carrera y con experiencia trabajando en esas posiciones que son limitadas. Por la misma razón, se abren miles de posiciones que no se llenan porque pocos estudian lo que este nuevo ecosistema laboral requiere (en relación con la oferta).

La lógica parece indicar que la educación debe ir de la mano con las empresas, la sociedad y sus necesidades y en esa misma línea, la guía para que los estudiantes sepan cuales son las carreras más requeridas desde antes de graduarse. ¿Será posible hacerlas coincidir?

“Cuánto más sabes, más sabes que no sabes.”

―Aristóteles

Desplazamientos laborales por la Inteligencia Artificial

Negar que a medida que pasen los años se implementan sistemas y programas de inteligencia artificial que están realizando labores para las que antes se requerían a humanos es engañarnos.

El ejemplo clásico y más visible es el sector bancario, y su rápida adopción de tecnología para agilizar procesos. Con las tarjetas de débito para el manejo y la gestión de los pagos a los empleados inició una tendencia a disminuir y eliminar el uso del cheque como método de pago, método que requería que el empleado formase filas y hubiesen personas preparando cheques en las empresas, otros, en los bancos, revisando, tramitando y aprobando los procesos relativos a hacer efectivos estos documentos. 

Actualmente, tenemos un método más ágil, rápido y sencillo de administrar nuestros salarios con una cuenta de pago, una tarjeta y una aplicación de banca en línea que nos libera de filas, que nos permite realizar transacciones en una fracción de tiempo, situación que trajo consigo la disminución de los puestos de caja y otros relacionados a ese proceso que ha sido reemplazado por las nuevas tecnologías.

Todas las revoluciones han traído consigo grandes movimientos socio económicos

Lo que vemos en la actualidad es el proceso de transición de una sociedad a otra, de individuos que están ajustando sus vidas a la convivencia con sistemas que los vigilan, los evalúan, acumulan y analizan sus datos y comportamientos.

Personas que van aprendiendo a relacionarse con los medios digitales, las redes sociales y que en su “ignorancia” por la novedad han olvidado prestarle atención a la confidencialidad, el valor de datos y las implicaciones éticas que tienen todos los avances tecnológicos.

Al ver las noticias nos encontramos con focos de protestas civiles en varios países del globo en simultáneo, otras que nos recuerdan la deuda social que acarrean consigo los modelos sociopolíticos imperantes.

Recuerde que las grandes revoluciones, los grandes descubrimientos trajeron cambios sociales y económicos, y por supuesto, políticos. ¿Será diferente con la Inteligencia Artificial? Sería iluso pensar así. Afecta la capacidad de manutención propia , dificulta, para muchos, generar ingresos y esa realidad provoca movimientos sociales de todo tipo.

Una sociedad con un gran número de inexpertos, haciendo uso de artilugios tecnológicos, que creen posible que “todo se le pregunte al buscador” para hallar la respuesta, que se han condicionado al facilismo y que, en su gran mayoría, han “dejado de dudar”, para creer que todo lo que aparece en la red es realidad, aunque desconozcan la fuente.

Menos trabajos rutinarios y más trabajos creativos

La inteligencia artificial facilitará procesos, encontrará respuestas al estudiar millones de datos y patrones en poco tiempo, desplazará a muchos trabajadores e igualmente creará nuevas áreas de investigación y estudio, surgen nuevos empleos que requieren de otro tipo de talentos, capaces de aprender y desaprender rápidamente, de cuestionar y analizar, de intuir y comprobar, de gestionar el cambio sin temores, de crear desde cero, de ser curiosos y estudiar para toda la vida. ¿Es usted uno de esos talentos?

Imagen: Pixabay

Referencias consultadas:

https://www.bbva.com/es/etica-inteligencia-artificial-palabras-dificiles/

https://pixabay.com/es/photos/fractal-arte-digital-infograf%C3%ADa-292069/

Escrito por : Msc. Irasema Rivas-González