Mercadeo centrado en datos y privacidad

“Todo se reduce a la disciplina que trabaja para recopilar tus datos. Mantener esos datos limpios y asegurarte de que están en un formato que puede traducirse y utilizarse en diferentes sistemas es la clave”. ― Henry Schuck

Utilizar marketing basado en datos, extraer valor y conocimiento de los millones de datos de clientes y sus interacciones digitales cuando las tiene a su alcance, es lo ideal para todo equipo de marketing.  

Aunque no todos los mercadólogos, de nuestra región, lo están llevando a cabo por limitantes de tipo tecnológico, resistencia al cambio o simplemente, porque no desean invertir en soluciones que consideran costosas, otras empresas están migrando sus procesos de mercadeo tradicional a procesos basados en datos.

En cualquiera de los dos escenarios, un punto que jamás debemos pasar por alto es el derecho inalienable de los usuarios de dispositivos y redes móviles a la privacidad. Y en consecuencia nuestro deber ―en las empresas―de asegurarnos que estamos haciendo uso correcto (siguiendo normativas de privacidad y manejo de datos que no vulneren a los usuarios.) de los datos. Lo que implica, todo el proceso desde que se planifica la recolección y se colectan los datos hasta que se utilizan aplicando tácticas de mercadeo.

Marketing basado en datos

Obtener información y tendencias basadas en análisis en profundidad de los datos es parte del proceso. El llamado “Data Driven Marketing” no solo se refiere a las estrategias que se apalancan en los conocimientos extraídos del análisis de Big Data, recopilados a través de interacciones del consumidor real y potencial, así como, en esas predicciones de comportamientos futuros.  

El equipo de estrategas debe ser hábil y ágil en la comprensión e interpretación de los datos ya presentes, los datos que se pueden adquirir y en cómo organizar, analizar y aplicar esos datos para lograr los objetivos de mercadeo en el tiempo.

Personalizando la experiencia

Mejorar y personalizar la experiencia del cliente sin violar su privacidad y derecho a la desconexión o a la infoxicación es un reto actual. Comprendiendo que, al igual que lo hace su producto o marca, existen otras empresas haciendo esfuerzos por llegar a ese individuo, enviándole todo tipo de mensajes personalizados a través de dispositivos móviles.

Sabemos que la investigación de mercado fundamentada en datos le permite al profesional de marketing un estudio exhaustivo de las preferencias y comportamientos de su público objetivo. Por su parte, las herramientas analíticas permiten un marketing dirigido y personalizado para el cliente, en ese sentido las marcas utilizan las opiniones de los clientes y las conversaciones―chatbots, asistentes virtuales, call centers― de atención al cliente para extraer datos que se utilizan a futuro.

No todo es conversión

Al dirigir campañas, previo al análisis de datos de una audiencia específica, es muy usual que aumenten las posibilidades de conversión, un escenario muy tentador para los especialistas en marketing digital. La otra cara de la moneda está en lo que está percibiendo y experimentado en cliente, en el poco conocimiento o la aprobación poco pensada que dio al permitir el acceso a sus datos o si la empresa ha tenido acceso a datos de manos de terceros o a través de registros que utilizan “black patterns” para capturar datos de forma poco ética.

Con la popularización de las aplicaciones que recogen datos con poca o casi ninguna conciencia por parte de los usuarios de lo que están cediendo es necesario que todos los implicados en la gestión de marketing pasen por un filtro ético las propuestas de recolección de datos y que los comités de gestión de datos de la empresa estén conformados por personal que pueda orientar al momento de decidir qué datos se utilizarán y cómo se colectarán estos datos

Nos admiraría saber las veces que una estrategia bien intencionada está o ha vulnerado la privacidad de miles de usuarios que confían en las empresas. Los escándalos de las redes sociales son solo la punta del iceberg de esta situación.

Fiabilidad de los datos

La fiabilidad de los datos se basa en captura correcta de la información que se solicita a los clientes o usuarios y este proceso está siempre supeditado a la posibilidad de que haya fallos humanos. Con mucha frecuencia escuchamos: es un tema de “tecnología”, “falló el sistema”, olvidamos que los programas responden a la manipulación de personas, de nuestros compañeros de trabajo.

Se lee hasta el cansancio que la Transformación Digital va de personas y no de tecnología y en este aspecto no es menos cierto, contar con el equipo adecuado, debido a la naturaleza del trabajo, precisa de habilidades, competencias y actualización constante.

El profesional capaz de analizar y predecir o escalar comportamientos, que pueda manejar grandes cantidades de datos y comprenda lo que implica la conducta del usuario es muy especializado. Es la razón por la que las compañías están proponiendo sus propias escuelas de capacitación y formación interna, para suplir el personal que requieren. Es un proceso de mejora continua permanente que se vislumbra no tendrá fin, por lo pronto.

Por otro lado, lograr que todas las áreas de la organización colaboren en el proceso es un trabajo de equipo y sabemos que las empresas se acostumbraron a trabajar en departamentos, situación que nos recuerda que la gestión de proyectos y la interconexión de áreas es importantísima. Lograr que todos comprendan que los datos y su gestión, así como el cuidado de la privacidad de los datos de los usuarios es una prioridad, no es un asunto sencillo.

Hacer marketing basado en datos es mucho más que Big Data y protección de datos es comprender el valor del cliente y el enfoque hacia su respeto en lo mas valioso que tiene, su integridad como individuo, comprendiendo que la privacidad es uno de sus derechos más preciados.

Imágenes:Pixabay

Internet Seguro para todos ¿Utopía?

Esta semana se celebró el Día Internacional del Internet Seguro, “Safer Internet Day” (SID, por sus siglas en inglés), celebración que busca hacer un llamado a millones de personas con la intención de promover cambios positivos y que todos seamos conscientes de lo importante que es la seguridad en Internet.

“Juntos por un mejor Internet”, es el lema utilizado, frase que nos hace pensar en lo necesario que es colaborar desde todos los frentes para que los usuarios, más jóvenes e inexpertos, tomen conciencia de los peligros que involucra la red.

A medida que pasa el tiempo y la red tiene un uso cotidiano, se hace más frecuente obviar las medidas básicas de seguridad, que se deben tomar, al utilizarla desde nuestros dispositivos móviles y portátiles.

Aunque la campaña se enfocó en los pequeños, la seguridad en la red es más que un asunto para la protección de los niños, es un tema muy serio que involucra a todos los miembros de la sociedad.

Promover un uso más seguro y responsable en la red se hace necesario, seamos usuarios ocasionales o frecuentes. De hecho, entre más tiempo pasamos utilizando la red, nos relajamos y pasamos por alto extremar medidas para cuidarnos mientras estamos haciendo uso de ella.

En materia de protección física, ante ataques o situaciones que nos expongan, en el mundo real se nos dice que el primer anillo de seguridad lo hace uno mismo, en su entorno, funciona igual para temas de seguridad en la red.  Debemos asegurarnos de crear conciencia individual en el uso de nuestras redes sociales, al acceder a Internet por trabajo o por intereses individuales.

¿Qué medidas podemos tomar para protegernos en la red?

  • De las medidas más sencillas que podemos implementar se encuentran no facilitar datos personales sin antes revisar lo que involucra y leer la reglamentación que avala el manejo, la administración y gestión de nuestros datos por parte de la empresa que los solicita.
  • En esa misma línea, es necesario que tomemos conciencia al no suministrar datos de otras personas, de la empresa en la que laboramos, de amigos o contactos y extremar las medidas cuando se trate de información de menores de edad.
  • Hacer uso correcto de las contraseñas, dejar de anotarlas en sitios de alta vulnerabilidad como lo son las agendas o en “post it” que colocamos debajo de las computadoras portátiles o detrás de la pantalla del computador.
  • Cambiar las contraseñas periódicamente y utilizar combinaciones alfanuméricas.
  • En el ecosistema de las redes sociales es necesario que apliquemos la misma lógica que en la vida real, si no le damos acceso a nuestras vidas a desconocidos por seguridad, no hacer lo contrario al recibir invitaciones de extraños. Dejar de coleccionar seguidores sin que tengamos control de quienes están viendo o accediendo a los contenidos que publicamos o compartimos.
  • De igual manera, es prudente considerar que niveles de privacidad y acceso tienen los contenidos y nuestras redes sociales. Hay que recordar que un perfil público implica que nuestras acciones y nuestros comportamientos están expuestos al mundo sin filtros y son más riesgosos.
  • De compartir fotos o vídeos que deseamos sean vistos por otros, considerar que antes de etiquetar a personas es preferible contar con su consentimiento. En caso de fotografías donde salgan personas que no nos han autorizado a compartir su imagen es bueno reconsiderar su publicación.
Tomar conciencia de lo sensitivo que son los contenidos que compartimos en grupos o a titulo personal
Confirmar la procedencia y legitimidad de las aplicaciones que instalamos en nuestros móviles,
  • Utilizar más de una dirección de e-mail para distintos tipos de acceso a la red. No facilitar las direcciones de correo sin antes confirmar a quien se la proporcionamos.
  • A los más pequeños y no tan pequeños, es necesario recordarles que las personas que están al otro lado de la pantalla pueden no ser quienes vemos en sus fotografías de perfil.  
  • No facilitar direcciones de amistades o familia sin su permiso.
  • El uso de antivirus tanto en la computadora como en el teléfono móvil debe ser parte de nuestra rutina de protección y seguridad.
Cuidar lo que compartimos con otros y ser conscientes que nuestra intimidad puede ser vulnerada con acciones tan simples como una fotografía en manos de la persona inadecuada.

Con los hashtags #SID2019 y #SaferInternetDay se buscó darle visibilidad a la fecha.  La seguridad en Internet es responsabilidad de todos.

Las empresas y organizaciones están poniendo de su parte para lograr un ambiente más seguro dentro de las limitantes con las que se encuentran. Telefónica, está promoviendo el uso adecuado y conductas apropiadas al utilizar la red, tal cual lo muestran los mensajes que hemos compartido en esta entrada.

A título personal debemos tomar en cuenta que Internet más seguro es menos utópico en la medida que somos conscientes de las vulnerabilidades y actuamos preventivamente.

Referencias Consultadas:

https://www.saferinternetday.org/

Imagen: Pixabay

Protejamos nuestros datos hoy y siempre

“Si puedes controlar la información, puedes controlar a la gente.―”Tom Clancy. Novelista/ industria de videojuegos.

Proteger los datos es una de las recomendaciones más comunes y menos aplicadas en la actualidad.  Hoy 28 de enero se establece la conmemoración del Día Internacional de la Protección de Datos. En las redes ha estado muy mencionado el tema con hashtags y escritos al respecto. El reconocimiento de la fecha es amplio, pero en nuestra región con otros temas noticiosos importantes acaparando las primeras planas apenas destaca.

Justamente, entre esos temas históricos y fechas que se diluyen hoy, se rescata que el primer tren de pasajeros El Ferrocarril de Panamá (en inglés: Panama Canal Railway Company) recorrió más de la longitud total un 28 de enero de 1855, día de su primer transito registrado en los anales de la humanidad. En ese entonces, durante la llamada Fiebre del Oro de California, fue el transporte obligado de miles de hombres en busca de oro y su consecuente fortuna.

 ¿Pero qué relación tendrán los datos con el Oro de California? Ninguna y toda. En la actualidad, a los datos se les llama “el nuevo oro”, “el nuevo petróleo”, por lo qué, si poseemos oro y no lo estamos valorando, estamos perdiendo nuestra fortuna. La misma (metafóricamente hablando), por la que tantos hombres estuvieron dispuestos a arriesgar su vida atravesando un camino lleno de peligros hace varios siglos.

Proteger nuestros datos, hoy y siempre, debe ser prioridad para todo usuario de la red que es consciente del valor que tienen, su privacidad y los derechos que pueden verse afectados al dejar sin protección un bien que nos pertenece y debemos valorar.

Las naciones europeas tienen la Ley Orgánica de Protección de Datos y Protección de los Derechos Digitales que aboga por el control de sus datos personales, el derecho de portabilidad de los datos y obliga, entre otras cosas, a las empresas a informar de forma clara, concisa y sencilla al usuario sobre el posible tratamiento de sus datos. Es tajante cuando dice que lo datos personales no podrán guardarse por las empresas más tiempo del necesario para el cual fueron recabados entre otros puntos clave.

Algunas empresas cuidan muy bien los datos de sus clientes e implementan políticas y normativas. Otras siquiera son conscientes del valor y la responsabilidad que conlleva colectar datos y almacenarlos, mucho menos hacer uso correcto y ético de ellos. Ansiosas por saber más de los usuarios, no son casos aislados los que aparecen en los medios de comunicación sobre fuga de datos, empresas victimas de ladrones cibernéticos y otros delitos cuyas modalidades apenas son conocidas y escasamente penalizadas por carecer de legislaciones acorde con el nuevo esquema tecnológico.

Economía de datos

En el Día Internacional de la Protección de los Datos Eleven Paths de Telefónica menciona que: “La privacidad no solo está de actualidad debido a los últimos cambios normativos. Se trata de un cambio cultural. En esta nueva economía de datos y de la confianza cobra especial relevancia la protección de la información y el empoderamiento de las personas. Cambio del que cada vez son más conscientes tanto empresas como ciudadanos. Las primeras son conscientes del impacto que una brecha de datos puede suponer a nivel de negocio, y los segundos están cada vez más concienciados de los riesgos que puede suponer para ellos un mal uso de los mismos.

En este escenario se torna de vital importancia disponer de todas las herramientas a nuestro alcance para realizar una gestión efectiva. Aprovechando sinergias y evitando repetir trabajos. En este sentido desde el punto de vista de la Gestión del Riesgo y Cumplimiento una herramienta como SandaS GRC nos puede ayudar desde distintas perspectivas.”

Actualmente existen aplicaciones y soluciones que permiten cuidar y administrar correctamente los datos de los clientes. Solo es cuestión de investigar y asesorarse para elegir la que realmente se requiere para enfrentar la responsabilidad de ser custodios y utilizar “el oro” de nuestros usuarios.


Los datos se transforman en información cuando se aplican a un propósito concreto y proporcionan valor al receptor , como sucede en el caso de los datos personales de los compradores de productos o servicios.

Un solo dato no es mucho, pero un conjunto de datos de una persona lo identifica y al agrupar datos muchas personas bien gestionados son valiosísimos para desarrollar estrategias, analizar comportamientos y en ultima instancia comercializar.

Cuidar nuestros datos personales, enseñarle a los pequeños a utilizar con propiedad los datos y a ser conscientes de que la divulgación de datos con los que somos identificables es una opción y no una obligación, es una manera de celebrar la fecha.  Es pensar antes de aceptar que una aplicación tenga acceso a ellos, es decidir a quién y a quien no le comparto mi información. Es saber que a medida que pasen los días, los datos serán cada vez más valiosos.

No es un asunto de un día, en la medida que lo incorporamos a nuestro diario vivir podremos conmemorar con la tranquilidad de saber que nuestros datos están seguros y que los compartimos, solo con aquellas empresas o personas que así lo decidimos.

 ¡Proteger sus datos no es opcional, es obligatorio!

Referencias Consultadas:

https://blog.elevenpaths.com/2019/01/dia-internacional-proteccion-datos-ciberseguridad.html

Imagen: Pixabay

¿Cuánto cuidamos nuestra privacidad y nuestros datos?

Había luchado hasta la muerte por sus creencias: el derecho de todo individuo a la privacidad. ―Dan Brown


«La fortaleza digital» (1998)

A diario damos por sentado que nuestra privacidad es un derecho y que nadie debe conocer aquello que no deseamos que sea conocido. Nuestra intimidad, nuestros datos médicos, nuestro salario, cuentas bancarias, nuestras rutinas de vida, nuestros hijos y más. Es así, como encontramos un grupo de situaciones, informaciones, conductas y otros, que son de carácter privado. Lo privado no es dominio público e inclusive las leyes penan a aquellos que se adentran a sitios etiquetados como “propiedad privada”, pero todo parece cambiar cuando estamos en la red.

Desde hace unos días vengo reflexionando en la privacidad y en lo poco cuidadosos que, pareciese, somos cuando estamos en la red. Comparto algunas preguntas que, como usuaria de dispositivos móviles, cada vez más poderosos, me he hago. ¿Por qué facilitamos de buena gana datos? ¿Por qué hacemos publicas nuestras ubicaciones y gran parte de lo que realizamos a diario? ¿Por qué aceptamos términos y condiciones para acceder a una aplicación sin siquiera leerlos? ¿Por qué no nos detenemos a pensar a que información desea acceder la aplicación de moda antes de autorizarle el acceso?

Según definición, la Privacidad en Internet se refiere al control de la información que posee un determinado usuario que se conecta a la red, interactuando con diversos servicios en línea en los que intercambia datos durante la navegación. Hasta aquí parece sencillo, tenemos control sobre la información, pero todo cambia cuando analizamos si realmente controlamos la información que compartimos o no, cada vez que utilizamos internet, entramos a una aplicación o red social.

En la misma definición de Wikipedia citada anteriormente, amplían el concepto al mencionar que “Implica el derecho o el mandato a la privacidad personal con respecto al almacenamiento, la reutilización, la provisión a terceros y la exhibición de información a través de Internet.”

Para todo usuario es importante saber que implica la privacidad y cómo cuidar de la suya en la red. ¿Lo sabemos realmente? ¿Cuán serio lo tomamos?

En Internet la privacidad es un subconjunto de la privacidad de los datos. Implica información de identificación personal o información no personal, como el comportamiento de un visitante en un sitio web, es decir que hacemos mientras visitamos una página, si abrimos o no otros enlaces, si cierra o no los anuncios, y el tipo de información que usualmente buscamos,.

Cuando se habla de Información de identificación personal se refieren a cualquier dato que pueda usarse para identificar a un individuo. inclusive el famoso reconocimiento facial, la huella dactilar y el “eye tracking”, Si usted las utiliza debe saber que esas aplicaciones y soluciones guardan sus datos, no cualquier dato, los que le hacen único.

Mediante cookies, bugs, tracking mercadológico, spam y los navegadores se recopila información. No olvidemos que estos recursos están presentes y con las nuevas regulaciones de privacidad, nos lo hacen saber al momento de acceder, solo que no leemos por tener prisa o simplemente porque no lo consideramos. Tanto los proveedores de Internet como los operadores de sitios en la red tienen la capacidad de recopilar nuestros datos e información. No es un secreto, casi todo lo que se transmite por Internet genera rastros, incluso los mensajes en foros, las conversaciones en servicios de mensajería con programas de encriptación débiles y las compras en línea.

La privacidad online tiene mucho que ver con quiénes somos, dónde estamos y qué hacemos. En Internet, los datos son muy valiosos, son deseados, bien valorados y pagados, por esa razón son objeto de robo (hackeados), venta, recopilación y análisis.

Investigando descubrí que hay empresas que se conocen como “corredores de datos” que recopilan y mantienen datos sobre millones de personas, los analizan, los anonimizan, los envasan y los venden sin el consentimiento ni el conocimiento del usuario (Aquí radica el problema, es completamente distinto cuando sabemos que se hace con nuestra información y en vez de apretar el botón de aceptar sin siquiera leer, somos conscientes y aprobamos) que no imagina lo que sucede. Los datos son utilizados para marketing directo publicidad dirigida y evaluación de riesgo crediticio, lo ideal sería que estuviésemos enterados y lo aprobemos.

¿Cómo hacernos más conscientes de nuestra privacidad y del valor de datos?

La respuesta está en aprender, en saber, en comprender y hacer uso de nuestro derecho a la privacidad, poner en práctica protocolos de privacidad a título propio.  El dominio del móvil y de la red nos tomó sin más información o preparación para hacerle frente, aún hoy se escriben las leyes y normativas que regirán el sistema social digital al que nos encaramos.  Y todo sigue cambiando rápidamente en el entorno.

Lo primero es leer, si leer la política de privacidad con atención para saber qué clase de información registra sobre nosotros esa aplicación, ese sitio, esa empresa que nos brinda un servicio, configurar las redes sociales con los filtros de privacidad que consideramos convenientes, decidir quienes ven o no lo que compartimos y que le permitimos realizar a esa plataforma con nuestra información. Dejar de compartir (sin razón aparente) nuestra ubicación o localización, salvo que sea consensuado y aceptado con una finalidad especifica.  Borrar el historial de búsqueda cada cierto tiempo, utilizar en ocasiones los modos incognitos y más que otra, conocer la política de privacidad de los sitios―empresas― con los que nos relacionamos.

Es necesario comprender y valorar nuestra privacidad y los datos, saber con qué sitios y porque los compartimos, pero sobre todo entender la política de privacidad de la empresa. Hoy no parece tan relevante, pero en un mundo que gira cada vez más hacia los datos, será uno de los requisitos necesarios para realizar nuestras rutinas, donde habrá tanto interacción física como virtual de forma automática.

«Consciente de que el ecosistema digital ha experimentado una espectacular transformación y ha modificado las relaciones sociales, comerciales y la capacidad de expresión y comunicación de los ciudadanos. Además, ha facilitado el acceso a una gran cantidad de información por parte de las compañías y los usuarios, y ha multiplicado la facilidad y velocidad a la que se puede trasmitir entre diferentes redes, empresas y países.» (Privacidad Telefónica)

Este volumen de datos supone una importante oportunidad de avance para la sociedad, pero también una responsabilidad para las compañías que, como Telefónica, gestionamos datos, bien como información personal, anónima o agregada.

Economía de datos y Plan Global de Negocio Responsable

«El compromiso con la privacidad y la seguridad de nuestros clientes y el trabajo diario para generar una relación de confianza con todas aquellas personas con las que estemos vinculados es una responsabilidad y a la vez un pilar fundamental de nuestra estrategia dentro de la economía de datos y forma parte de nuestro.»!

Los tres objetivos del compromiso con la privacidad de Telefónica

  1. La autorregulación de los derechos y la seguridad de los usuarios, más allá de las leyes locales e internacionales con el fin de hacer frente a los intereses y necesidades de nuestros clientes.
  2. La privacidad como base de una relación de transparencia con nuestros clientes.
  3. La privacidad como facilitador de la innovación, el bienestar y el desarrollo de la sociedad.

No olvide que sus datos son importantes, es un valor que poseemos todos, la privacidad es igual, tanto en el mundo físico como en el virtual, simplemente lo hemos pasado por alto. Conocer las políticas de privacidad, comprender que los datos son y seguirán siendo un activo valiosísimo nos hace conscientes de que es necesario aprender a gestionarlos, a utilizarlos y sobre todo cuidarlos.

Descargue la política de privacidad

Fuentes de referencia

https://www.telefonica.com/es/web/about_telefonica/centro-de-privacidad

https://www.telefonica.com/documents/153952/67280426/politica-global-privacidad.pdf/6fea1f96-5d36-31fb-b997-11123bdb8830

https://www.bbc.com/mundo/noticias-44806950

Imagen: Pixabay

Acerca de la autora

Privacidad y protección de datos ¿Nuevo campo de batalla publicitaria tecnológica?

“No vamos a pedir a nuestros clientes que hagan un equilibrio entre privacidad y seguridad. Tenemos que ofrecerles lo mejor de ambos. En última instancia, proteger los datos de otra persona es proteger a todos nosotros”. ―Tim Cook

La batalla subliminal con el tema de la privacidad y protección de los datos inició este lunes 7 de enero en Las Vegas. El escenario de la feria tecnológica más importante cedió, sin proponérselo, un espacio valioso a la compañía que no participa desde 1994 en esta cita mundial.

Todo sucedió cuando una valla gigante, ubicada en un costado de un hotel de la reconocida ciudad; pero no cualquier hotel, la ubicación es justo frente al Centro de convenciones de Las Vegas (escenario donde Google y Amazon tendrán una gran presencia en el CES de este año), logró la atención de transeúntes y por supuesto de los medios especializados en tecnología.

El debate fue más allá, corrió como pólvora en la red, en diversos países del globo se hablaba de “trollear” a sus competidores y llegó a los noticieros locales de mayor importancia de los Estados Unidos.

¿Cuál era el mensaje? ¿Por qué tanto interés?

El mensaje que ocupa aproximadamente 13 pisos de la parte externa del edificio dice: «Lo que sucede en tu iPhone, permanece en tu iPhone», destaca que el cierre de aviso es la URL del sitio web de privacidad de Apple.

Un sencillo y muy bien logrado juego de palabras que hace recordar la famosa y acuñada frase de la “Ciudad del Pecado” que dice: “Lo que sucede en Las Vegas, se queda en Las Vegas.” ha sido suficiente para que la empresa se encuentre en el centro de la controversia y su nombre siga generando titulares o artículos como este que estamos publicando justamente ahora.

«What happens on your iPhone, stays on your iPhone.» El juego de palabras da vida a todo tipo de alusiones y análisis de la estrategia de comunicaciones publicitarias de Apple, así como de la veracidad o no de la promesa de valor y por supuesto a la importancia de la privacidad en un mundo que gira en torno a datos e interacciones.  Al final es un mensaje que deja entrever una cuestión cada día más discutida la que motiva estas reacciones.

Video: Fox

Llama poderosamente la atención que la compañía no asiste al CES desde 1994 al evento que ya tiene en su haber cincuenta y dos años. Su primera versión fue en el año 1967 según muestran sus registros. No participar en esta cita mundial que reúne a la elite de la electrónica de consumo y tecnología digital, siempre genera comentarios y suposiciones.  Algunos dicen que se debe a que la empresa sabe cuál es su posición en el “Top of Mind” de los consumidores y lo refuerza dejando de asistir, otros que lo hace para diferenciarse, porque saben crear necesidad y ser capaces de redefinir conceptos, soluciones y productos. Finalmente, hay quienes dicen que la empresa sabe cómo vender experiencias, y estar entre muchos competidores, argumentando su razón de ser, dista mucho de serlo. Las razones reales, solo las conocen sus ejecutivos y el resto de los que observamos sus acciones estratégicas tan solo conjeturamos al respecto.

Superando el impacto de la acción publicitaria y siendo analíticos podemos decir que lo que han logrado es, traer nuevamente a la palestra el debate sobre los datos y la privacidad. En esta ocasión los usuarios son aludidos a pensar o repensar que sucede con sus datos en cada uno de los dispositivos móviles y al utilizar aplicaciones que los recogen (aun cuando los anonimicen). Y aunque quisieran evitar ir directo, ciertamente las empresas que requieren de los datos para seguir con sus proyectos de inteligencia artificial y automatización son la contraparte a la posición tomada por la compañía cuyo logo es sinónimo de innovación digital.

A pesar de la gran cobertura de la telefonía celular y la creciente demanda y uso de planes de datos, solo una pequeña parte de los usuarios son conscientes de que en la actualidad cada interacción digital genera un rastro, pocos comprendemos que somos responsables de nuestra privacidad y que los datos son valiosos.  

En el 2015 el CEO de Apple, Tim Cook, dio un discurso sobre la privacidad y la seguridad durante la Conferencia Campeones de la Libertad organizada por EPIC en Washington, DC., en esa oportunidad dio claras muestras de lo que hoy sustenta el mensaje de la valla en Las Vegas.

“Les estoy hablando desde Silicon Valley, donde algunas de las empresas más importantes y exitosas han construido sus negocios hipnotizando a sus clientes en materia de información personal. Hablo de empresas que fagocitan todo lo que puedan para lucrar y obtener beneficios económicos. Eso, a nuestro criterio, está mal. No es algo que en Apple aspiramos hacer.”

“Creemos que los clientes deben tener el control de su información. Es posible que te agraden estos servicios gratuitos, pero al mismo tiempo pensamos que no vale la pena que estos servicios tengan que acceder a tu correo electrónico, tu historial de búsquedas o, incluso, las fotos de tu familia, todo ello para ser puesto a la venta vaya a saber Dios por qué. Creemos que algún día los clientes entenderán esto como lo que realmente es”.

“Como muchos de ustedes, nosotros en Apple rechazamos la idea de que nuestros clientes tengan que hacer compensaciones entre privacidad y la seguridad. Podemos y debemos proporcionar ambos servicios en partes iguales. Y creemos que las personas tienen un derecho fundamental: la intimidad. El pueblo estadounidense lo exige, la Constitución lo exige, la moral lo exige”.

 “La privacidad está siendo atacada desde múltiples frentes.”

 “No creemos que tengas que cambiar por un servicio que, a tu criterio, es gratis, pero que en realidad tiene un alto costo, algo que sucede en estos tiempos en los que almacenamos datos sobre nuestra salud, finanzas, hogar y dispositivos”.

Cada una de estas frases son fundamentales para comprender la posición de la empresa y lo que hay tras el mensaje publicitario.  No es una posición aislada, cada vez más empresas y usuarios reclaman con pruebas su derecho a la privacidad y las legislaciones les están dando la razón. Aunque seguimos aceptando términos y condiciones, así como el uso de cookies sin leer el aviso legal, porque nos da pereza o no tenemos tiempo.

La CEO de Synergic Partners, empresa integrada en Telefónica, Carme Artigas, quien está considerada una de las mayores expertas en datos, actualmente en Europa dio algunas recomendaciones interesantes a Retina de El País conversando sobre la información personal, la responsabilidad individual y lo que debemos exigir a cambio del uso de nuestros datos.

Entre los conceptos más destacados de este artículo sobre privacidad y uso de datos tenemos:

“Si nosotros no sentamos ahora las bases éticas y morales de esta nueva sociedad en la que el dato va a ser la nueva moneda, que lo va a ser, las siguientes generaciones no estarán a tiempo de corregirlo. Bienvenido sea el debate porque nos hace tomar consciencia.”

“Hay que establecer límites a lo que las compañías pueden hacer o no con nuestros datos. El consenso es que, si esos datos los usas para mejorar el servicio, entonces es correcto que los tengas. Otra cosa distinta es que vendas esa información a un tercero, por ejemplo, para marketing de zapatos. Eso no tiene ningún sentido.”

“Las empresas empezarán a distinguirse unas de otras con la confianza que sean capaces de generar, si pueden demostrar que en sus manos los datos están a salvo y que se utilizan para hacer un bien con el que yo estoy de acuerdo. En el fondo es un nuevo acuerdo con el cliente.”

 “Lo que no puede ocurrir es que estés haciendo cosas con mis datos de las que yo no sea consciente, y ahí está el problema.”  

La batalla por la privacidad y el uso correcto de los datos, así como la autorización para el almacenamiento y rastreo apenas inicia. Indistintamente de quien o que empresa haga o no uso de la premisa, la valla gigante es solo un aviso para la reflexión. Nos queda hacer buen uso del refrán mundialmente conocido que reza: Guerra avisada, no mata soldado y si lo mata es por descuidado. Nos corresponde aprender más sobre datos, sus usos y ser garantes de ellos, comprender que nuestra privacidad es un valor que nos pertenece.

Imagen: Pixabay

Referencias Consultadas:

https://retina.elpais.com/retina/2018/06/29/tendencias/1530262232_480446.html

https://www.cnbc.com/video/2019/01/06/apples-ces-advertisement.html