Primera emisión verde en el sector telecomunicaciones

“La mayoría de los CEO ya saben que sus empresas no pueden prosperar en un mundo afectado por el cambio climático.” ―Paul Polman

Un día más tarde, reflexionamos sobre las razones por las que cada 28 de enero se celebra el Día Mundial de la Acción frente al Calentamiento Terrestre, también llamado Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de CO2.  Esto se hace con el objetivo de crear conciencia y sensibilizar a los habitantes de nuestro planeta sobre el cambio climático y los impactos ambientales que ocasiona. Su designación fue hecha por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y es un tema que a los trabajadores e interesados en el sector tecnología debe importarnos.

Con motivo de esta celebración hemos recabado información que mueve a actuar, a meditar e incorporar medidas para reducir nuestra huella de carbono en el medio ambiente y tomar en serio la influencia de lo que hacemos o dejamos de hacer en el devenir del planeta.

Siendo parte del sector tecnológico nos enfrentamos cada día a la disyuntiva del uso adecuado de los recursos y aunque existe innovación que promete resultados esperanzadores, el cambio inicia con cada uno de nosotros.

Un pequeño y primer paso es buscarle respuesta a la pregunta ¿Por qué debe importarme este tema?

La incorporación de tecnología junto a los cambios políticos, económicos y sociales han traído consigo consecuencias en el medio ambiente, en el uso de los recursos no renovables con los que contamos para seguir viviendo en el planeta.

Durante muchos años se dio una especie de divorcio entre el mundo comercial del que la tecnología digital es un actor fundamental y el medio ambiente. Separación que contribuyó con un saldo negativo y del que se esperan aun más consecuencias. Mirar hacia nuestra casa común, dejó de ser un tema exclusivo de oenegés, de los ambientalistas, de los campesinos y ciudadanos de a pie, para poco a poco calar en el sector empresarial, porque tal cual citamos al inicio de este artículo, si no se cuida el sitio donde se realizan los negocios no habrá lugar para llevarlo a cabo.

Parafraseamos a Paul Polman, quien enarbola la bandera del medio ambiente en el mundo corporativo, dirige el desafío de reducir la huella ambiental suscitada por las grandes empresas a nivel planetario. Lideró la Comisión Global para Negocios y el Desarrollo Sostenible del Foro Económico Mundial (WEF) en enero del 2016 y marcó el terreno para los sucesivos encuentros de Davos.

Nombrado por Forbes 2014 como uno de los 50 líderes más importantes del mundo ha compartido con el mundo su recomendación en forma de listado que contiene cinco principios para ser empresario; cinco aspectos que deben considerar todos los empresarios para ejercer su rol en el siglo XXI. De estos, dos principios hablan directamente sobre la conciencia y cuidado del medio ambiente.

  1. Sostenibilidad: Utilizar materias primas que provengan de fuentes sustentables.
  2. Bienestar: Accionar que deben tener las compañías, pensando no sólo en el beneficio comercial, el bienestar del consumidor, sino en realizar una contribución para la sociedad.
  3. Inclusión: Trato justo con los trabajadores, sin tolerancia alguna hacia la discriminación y respetando la diversidad.
  4. Medioambiente: todas las compañías tienen la obligación de realizar aportes significativos al cuidado del planeta.
  5. Liderazgo: Es la competencia fundamental de un empresario, siempre debe estar comprometida con de problemáticas que afecten a la sociedad.

La vida depende de que contemos con niveles de dióxido de carbono en balance, ni muy pocos ni en demasía. El equilibrio es importantísimo porque si se calientan demasiado llevaría a los océanos a ebullición y si desaparecen el CO2 y otros gases, cuya función es permitir que el calor quede atrapado cerca de la superficie de la tierra generando los climas que podemos tolerar los humanos, se congelaría todo.

El rol de las empresas

Brindando apoyo tecnológico y económico para revertir el daño medioambiental. Las empresas de mayor prestigio, con conciencia verde están invirtiendo en esfuerzos preventivos y paliativos en esta lucha contra reloj.
Con esta filosofía en mente surgen los bonos verdes definidos por BBVA como «cualquier tipo de bono cuyos fondos se destinan exclusivamente a financiar o refinanciar, en parte o en su totalidad, proyectos verdes elegibles, ya sean nuevos y/o existentes.» Para ser considerados verdes deben estar alineados con los Green Bond Principles(GBP).

Telefónica, primera emisión verde

Con el objetivo de reducir un 30% la emisión de gases de efecto invernadero en 2020 y un 50% en 2030 y el compromiso de la compañía para que el consumo eléctrico sea 100% renovable en 2030, ayer 28 de enero se dio a conocer en el mundo el primer bono verde en el sector de las telecomunicaciones, cuyos fondos se destinan a proyectos sostenibles y socialmente responsables.

Compartimos la Nota de Prensa (descargable en formato PDF) acerca de la emisión verde:

«Madrid, 28 de enero de 2019.- Telefónica ha lanzado hoy con éxito su primera emisión verde, por importe de 1.000 millones de euros y a un plazo de cinco años. La operación, que también es la primera que se realiza en el sector de las telecomunicaciones, se produce después de la presentación al mercado del marco de financiación sostenible de la compañía. Se trata también de la primera emisión de una compañía española en 2019.

La operación ha tenido muy buena recepción por parte de los inversores institucionales, cuya demanda ha permitido fijar el cupón en el 1,069%, hasta 25 puntos básicos por debajo de las indicaciones iniciales de precio. La prima final pagada se sitúa en tan solo 3 puntos básicos, significativamente por debajo de la media de emisiones del año. El libro de órdenes final se situó en los 5,2 millardos, lo que supone una sobresuscripción de más de 5 veces. Cabe destacar el elevado interés de inversores verdes, con una participación superior al 50%, lo que contribuye a ampliar la base inversora. En total, han participado más de 310 inversores, de los cuales más de 80% son inversores internacionales.

Telefónica continúa reforzando su posición financiera con financiación a largo plazo a tipos históricamente bajos al mismo tiempo que alarga la vida media de su deuda. El cierre y desembolso final de la operación será el próximo 5 de febrero de 2019.

Los fondos obtenidos servirán para financiar proyectos destinados a incrementar la eficiencia energética de la compañía gracias al proceso de transformación del cobre hacia la fibra óptica en España y podrán utilizarse, en cualquier caso, para iniciativas ya existentes (con una antigüedad no superior a tres años) y para proyectos futuros.

La FTTH (Fibra hasta el hogar) es un 85% más eficiente energéticamente en el acceso del cliente que la red de cobre. Y ha permitido ahorrar 208 GWh en los tres últimos años, lo que supone evitar la emisión a la atmósfera de 56.500 toneladas de CO2, equivalente al carbono secuestrado por más de 900.000 árboles. Además, el despliegue de fibra está permitiendo a la compañía cerrar una central de cobre al día, reciclando todo el material como parte de su compromiso con la economía circular.

La red más verde del mercado

La migración a la fibra sumada al uso de energía renovable y a otras iniciativas de eficiencia energética, están permitiendo a Telefónica consolidar su red de telecomunicaciones como una de las más sostenibles del mercado en términos de energía y CO2. Y así lo ha reconocido recientemente el CDP al incluirla en la Lista A de las empresas líderes en gestión del cambio climático por quinto año consecutivo.

A nivel global, más del 50% de la electricidad que usa Telefónica procede de fuentes renovables. Y ha estabilizado su consumo de energía a pesar de que el tráfico ha crecido un 107% en los tres últimos años, de este modo ha mejorado su eficiencia en más del 50%. Todo esto lo ha logrado con dos ejercicios de antelación a lo establecido en sus objetivos.

La compañía ya es 100% renovable en Europa y Brasil, acercándose así a su objetivo de ser renovable en todos los países en 2030. Y ha disminuido sus emisiones de CO2 un 28% en tres años, con el compromiso de recortarlas un 30% a 2020 y un 50% a 2030, en línea con el Acuerdo de París.

Marco de financiación sostenible

En su presentación el pasado mes de diciembre, Telefónica compartió con el mercado su interés en potenciales financiaciones de proyectos verdes y sociales que muestren un beneficio positivo ambiental, climático y social, vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. El texto está alineado con los Principios de los Bonos Verdes de la ICMA 2018 (Asociación Internacional de los Mercados de Capitales).

Con la emisión de hoy, Telefónica da un paso más en la integración de la sostenibilidad en la estrategia de negocio, asociando parte de la financiación del negocio también a proyectos y a objetivos de sostenibilidad. La compañía ha identificado cinco categorías de proyectos: eficiencia energética de la infraestructura de red; energía renovable; soluciones digitales para el medio ambiente; inclusión digital, acceso para todos a través de una infraestructura asequible; generación de empleo y crecimiento económico.

Todo ello alineado con su programa de compañía que busca capturar el crecimiento sostenible, teniendo en cuenta los intereses de los diferentes grupos de interés, para hacer el mundo más humano, conectando la vida de las personas.

Telefónica muestra así también su compromiso con la comunidad inversora y con la sociedad en su conjunto, contribuyendo al bienestar social al tiempo que genera valor para sus accionistas. Esta emisión, además, representa una oportunidad interesante para diversificar y extender la base inversora de la compañía.»

Conciencia Ambiental

Tener conciencia ambiental y ecológica es una cuestión de supervivencia. Los esfuerzos de las empresas siguen aflorando en el mundo entero con proyectos como La Ciudad Bosque en China (liderado por el arquitecto Stefano Boeri), que es el primer asentamiento urbano innovador que combina el desafío de la autosuficiencia energética y el uso de energías renovables con el desafío de aumentar la biodiversidad y reducir eficazmente la contaminación del aire en las zonas urbanas, gracias a la multiplicación de las superficies vegetales y biológicas urbanas.

Según la FAO «los árboles pueden reducir las necesidades de aire acondicionado en un 30%, si se colocan en forma adecuada alrededor de los edificios, y en climas fríos, pueden proteger a las casas del viento y ahorrar entre un 20% y un 50% de la energía utilizada para calefacción. Un árbol frondoso puede absorber hasta 150 kilos de CO2 al año». Información que no cae en oídos sordos, las empresas y gobiernos locales del mundo están promoviendo y propiciando la siembra de árboles en las ciudades. Cada vez son más las empresas que mudan sus sedes a espacios que respetan el medioambiente y lo cuidan.  

«La gente está más feliz rodeada de naturaleza»

Herbert Girardet, profesor y asesor de ONU-Hábitat

En tecnología se habla de centrar el diseño en las experiencias del usuario (User X) y es ese usuario, ese cliente, que al igual que los colaboradores de las empresas, busca ser más feliz. Si estar rodeados de la naturaleza beneficia a personas y al planeta por igual, es momento de contribuir decididamente en la construcción de ciudades más amigables, inteligentes y aportar con soluciones y conocimientos a hacerlas realidad.

Imagenes: Pixabay

Referencias Consultadas:

https://elpais.com/sociedad/2018/12/05/actualidad/1544012893_919349.html

https://hablandoenvidrio.com/el-maridaje-entre-tecnologia-y-cambio-climatico/

https://www.bbva.com/es/bonos-verdes-que-son-que-financian/

https://www.eleconomista.es/renta-fija/noticias/9662397/01/19/Economia-Empresas-Telefonica-lanza-su-primera-emision-de-bonos-verdes.html

https://elpais.com/elpais/2018/12/05/planeta_futuro/1544021865_722852.html

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