Inteligencia Artificial: en buenas manos, un complemento al trabajo humano

“Nadie lo expresa de esta manera, pero creo que la inteligencia artificial es casi una disciplina de humanidades. Es en realidad un intento de entender la inteligencia y la razón humanas.”– Sebastian Thrun

Concebir la tecnología como una herramienta, no como un fin en sí mismo es lo ideal. Utilizada de manera responsable y coherente la Inteligencia Artificial tiene el potencial de mejorar procesos rutinarios que implican repetición, encontrar patrones y revisar cantidades de datos con exactitud, pero es incapaz de hacer y comprender todo lo que un humano realiza de forma natural e intuitiva aun cuando somos imperfectos.

Cabe destacar que con la popularización del término IA se promueven comentarios infundados, muchas veces basados en las películas de ciencia ficción, alejando al ciudadano común del conocimiento, de la información certera requerida para que pueda comprender lo que involucra hacer uso de estas tecnologías y lo que puede suceder en su lugar de trabajo con su llegada.

El temor a ser reemplazados por máquinas se ha difundido apoyado en comentarios sacados de contexto u observando solo una posición frente al tema. Ciertamente, el desplazamiento es una consecuencia de la automatización. Es una amenaza latente que no se explica correctamente. Siendo un asunto de interés público, es necesario que exista mayor debate, más información adecuada y se consideren las posiciones a favor y en contra.  Es urgente que todos nos involucremos y dejemos de ser espectadores que repetimos: «las máquinas nos quitaran el empleo», sin investigar cómo nos afecta.

“El sentido común es requisito fundamental para alcanzar una Inteligencia Artificial similar a la humana en cuanto a generalidad y profundidad.” Clic para tuitear
Desplazamiento laboral

Conformarnos con repetir y asustarnos porque las máquinas harán nuestro trabajo sería similar a cerrarse al cambio sin preguntar por qué se está cambiando. ¿Habrá pérdida de empleos? Es cierto, habrá desplazamiento laboral cómo ha sucedido con las grandes revoluciones que anteceden a la que estamos experimentando con la tecnología.

Por lo general, no aceptamos los cambios sin poner resistencia, es parte de la naturaleza humana. De igual manera, utilizamos nuestra capacidad de análisis y juicio para tomar decisiones, pero antes debemos comprender a cabalidad el contexto.

Expertos en tecnologías disruptivas y futuristas tienen posiciones encontradas sobre el futuro de la Inteligencia Artificial. Algunos miran con cuidado lo que supondría tener máquinas haciendo todo el trabajo rutinario y de alta precisión, otros son más optimistas explicando que si las máquinas se encargan de estos trabajos podremos desarrollarnos en campos como la investigación, la creatividad, la invención y tendremos más tiempo para equilibrar trabajo y vida

“En lugar de intentar imitar aquello en lo que somos buenos, pienso que es mucho más fascinante investigar aquello en lo que nos desempeñamos pobremente, es insensato usar máquinas para imitar a los seres humanos, en tanto que las máquinas son realmente buenas siendo máquinas, y esto es algo en lo que los seres humanos somos malos. “

– Edger Dijkstra.

Ramón López de Mántaras, Doctor experto del Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial (IIIA), Bellaterra, España, escribió un artículo titulado “El futuro de la IA: hacia inteligencias artificiales realmente inteligentes” del que tomamos este fragmento:
“Posiblemente la lección más importante que hemos aprendido a lo largo de los sesenta años de existencia de la IA es que lo que parecía más difícil (diagnosticar enfermedades, jugar al ajedrez y al Go al más alto nivel) ha resultado ser relativamente fácil y lo que parecía más fácil ha resultado ser lo más difícil. La explicación a esta aparente contradicción hay que buscarla en la dificultad de dotar a las máquinas de conocimientos de sentido común. Sin estos conocimientos no es posible una comprensión profunda del lenguaje ni una interpretación profunda de lo que capta un sistema de percepción visual, entre otras limitaciones. De hecho, el sentido común es requisito fundamental para alcanzar una IA similar a la humana en cuanto a generalidad y profundidad. Los conocimientos de sentido común son fruto de nuestras vivencias y experiencias. Algunos ejemplos son: «el agua siempre fluye de arriba hacia abajo», «para arrastrar un objeto atado a una cuerda hay que tirar de la cuerda, no empujarla», «un vaso se puede guardar dentro de un armario, pero no podemos guardar un armario dentro de un vaso», etcétera. Hay millones de conocimientos de sentido común que las personas manejamos fácilmente y que nos permiten entender el mundo en el que vivimos. “

“La Inteligencia Artificial tiene la competencia, pero sin comprensión.”

― Ramón López de Mántaras

A la luz de esa búsqueda del sentido común en agentes artificiales sería aventurado decir que la Inteligencia Artificial está al borde de reemplazar en su totalidad al trabajador, pero no podemos esperar a ver qué sucede sin tomar nuestras acciones individuales respectivas., entre ellas capacitarnos y aprender sobre IA.

Grandes Revoluciones, cambios en el trabajo

Los líderes de empresas tecnológicas que han visto el cambio que supone la Era del Conocimiento que afrontamos siguen abogando por la vuelta de la tecnología al humanismo y la inclusión en la discusión sobre el futuro de la Inteligencia Artificial a pensadores, historiadores, filósofos, abogados, humanistas, entre otros. Y esto es sumamente importante porque toda revolución afecta las bases de la sociedad, la educación, el trabajo y la convivencia.

“El futuro es transdisciplinar (Polímata), hay que combinar lo técnico con lo humanístico para afrontar nuevos escenarios producto de la disrupción tecnológica.” Clic para tuitear

En ocasiones escuchamos que la historia no sirve mucho a los tecnólogos, nada más alejado de la verdad. Con tan solo comprender qué sucesos marcaron un cambio y cómo se transforman los modos de vida humano con el pasar del tiempo y los acontecimientos relevantes, tenemos una brújula para orientar proyectos de tecnología disruptiva que afectan el entorno social.

Por ejemplo, durante la Revolución Neolítica (VIII milenio a.C.), cuando se transformaron los modos de vida humanos, porque las poblaciones dejaron de ser nómadas para hacerse sedentarias, pasando de una economía depredadora (caza, pesca y recolección) a una economía productora de alimentos (agricultura y ganadería/domesticación de animales) que dan lugar a los primeros núcleos poblaciones urbanos e inventos primitivos (Innovación/métodos de producción manuales) para gestionar ese nuevo modo de vida.

Con la Revolución Industrial del siglo XIX se da la transición hacia la mecanización de los métodos de producción de manuales, caracterizada por un mejor uso de la energía de vapor y el desarrollo de maquinaria pesada y el surgimiento del sistema de fábrica, muchas innovaciones significativas, transformación social, se dice que mejoraron el nivel de vida de las personas con muchas oportunidades de trabajo en las fábricas, trayendo también sus consecuencias adversas.

Las revoluciones traen consigo un componente de desplazamiento, de cambio en un área muy sensitiva el trabajo. El cambio tecnológico no exime a ninguna persona, por más capacitada que se encuentre, todas somos susceptibles a sus efectos.

Propósito de la tecnología y tecnología con propósito

Detrás de todo desarrollo de Inteligencia Artificial hay personas que dotaran a ese ente artificial de las entradas, procesos y salidas que todo algoritmo requiere para funcionar. Los datos, las motivaciones, las intenciones, los valores, los objetivos son susceptibles del pensamiento humano que está creando. No hay forma de evitarlo, las humanidades digitales, lo moral y el valor, junto a legislaciones adecuadas son determinantes para lograr que el propósito de la tecnología, que es mejorar las condiciones de vida de los humanos, se cumpla.

Referencias Consultadas:
https://www.bbvaopenmind.com/articulos/el-futuro-de-la-ia-hacia-inteligencias-artificiales-realmente-inteligentes/
https://www.abc.es/ciencia/abci-olvido-catastrofico-perdicion-inteligencia-artificial-201905281851_noticia.html
https://www.preceden.com/timelines/63283-revoluciones-en-el-mundo

Sobre Ramón López de Mantaras: Profesor investigador del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y director del Instituto de Investigación de inteligencia artificial (IIIA). Máster en Ingeniería Informática por la Universidad de California Berkeley, doctor en Física (Control Automático) por la Universidad de Toulouse y en Ingeniería Informática por la Universidad Politécnica de Barcelona. Es pionero de la inteligencia artificial (IA) en España. Autor de casi 300 artículos. Conferenciante plenario en numerosos congresos internacionales. Exeditor jefe de la revista Artificial Intelligence Communications, es miembro del consejo editorial de varias publicaciones internacionales de prestigio.

 Imagen: Pixabay

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