Dilemas éticos de la Inteligencia Artificial

No existe coraje sin dilema ni carácter que no esté forjado por las elecciones más aún que por las victorias. «― Muriel Barbery

Con la presencia de la Inteligencia Artificial en diversas áreas del quehacer humano todos nos enfrentaremos a dilemas éticos. Y es que en la vida todo humano tiene y tendrá que hacer frente a dilemas éticos.  ¿Qué aceptamos y qué no aceptamos? ¿Qué nos impide aceptar algunas situaciones y otras no? Son preguntas a las que indudablemente nos enfrentaremos con la IA muy pronto.

Pese a que existen valores universales y derechos humanos universalmente conocidos, lo que se acepta en algunas sociedades en otras no es bien visto. Lo que acepta usted tal vez, sea inapropiado para otros. Dependiendo de la situación, de nuestro sistema de valores y creencias, conocimientos, del entorno socio-cultural y de otros factores, respondemos a esas dicotomías que nos hacen cuestionarnos.  

Los dilemas éticos que se enmarcan en cuestiones tecnológicas no son estáticos, van cambiando en la medida en que las ciencias, investigaciones y las sociedades avanzan, rompen paradigmas y se acogen a nuevos. Es un tema amplio que da para estudiar y seguir investigando, aunque lo cierto es que, al enfrentarse a una cuestión ética posiblemente la mayor limitante que tengamos sea el tiempo, hemos de decidir en un espacio limitado de tiempo y probablemente la decisión que tomemos hoy, sea muy distinta a la que tomaríamos en un futuro, con mayor criterio y con otro marco circunstancial.

Comprendiendo los dilemas éticos

Son considerados dilemas éticos o paradojas éticas esos problemas de toma de decisiones entre dos imperativos ético-morales posibles, ninguno de los cuales es inequívocamente aceptable o preferible. La complejidad surge del conflicto situacional en el que obrar de acuerdo a uno podría resultar en transgredir al otro.[1]

En situaciones particulares algunas «paradojas éticas» en la filosofía moral (la rama que estudia la conducta humana desde lo correcto o lo incorrecto, lo bueno y malo, lo moral y amoral), se pueden invocar dilemas éticos para refutar un sistema ético o un código moral, o para mejorarlo y resolver la paradoja.

La tecnología y sus usos, desde su aparición, llevan consigo dilemas éticos porque se relaciona en el espectro con el conjunto organizado de reglas, valores, deberes y normas que regulan la coexistencia entre los hombres, con la moral, que determina la forma en que los hombres se relacionan entre sí. Estos valores y normas (morales) se aceptarán como correctos o adecuados, según el momento histórico y grupo social en que se viva.

El utilizar o aplicar las nuevas tecnologías disruptivas trae implícito enfrentarse a dilemas éticos porque afectan de forma directa temas tan sensibles como: el derecho al trabajo, la existencia de otras inteligencias, el uso de la tecnología en temas sensitivos moralmente, el uso de los datos de las personas, relación  vigilancia sin consentimiento expreso, reconocimiento biométrico sin autorización, uso de tecnologías para control y castigo a la población, privacidad en temas médicos, convivencia hombre-máquina, derechos humanos, regulaciones de las tecnologías, responsabilidades sobre tecnologías autónomas, derechos de propiedad, biotecnología, derecho a la vida, derecho a Internet y otros.

¿Necesitamos ética para la Inteligencia Artificial?

La ética o la filosofía moral es una guía para los humanos, nos permite tomar decisiones, discernir entre lo que es correcto y lo que no lo es desde el punto de vista ético. Con esa guía podemos afrontar los dilemas éticos.  Se rige por valores en el contexto de la ley natural que rige lo que es conveniente para los seres humanos según el momento histórico en que viva la sociedad.

En este momento histórico de robots, de inteligencias artificiales, de programas y datos por doquier es ineludible cuestionar la ética aplicada desde que se concibe la idea hasta que nace una solución o un producto digital. Es necesario preguntarnos si quienes están desarrollando han sido preparados suficientemente en temas éticos, en Bioética, Roboética, son empáticos, pero aún más es prioridad de cada usuario conocer sus derechos, sus deberes, poseer los conocimientos necesarios para decantarse por una opción en caso de enfrentarse a dilemas éticos.

Lo cierto es que, a parte del gran ruido en medios y redes con las frases de moda “Transformación Digital” e Inteligencia Artificial, si la persona no está relacionada con la investigación o el campo tecnológico poco conocen sobre los dilemas que presenta decidir que hacer frente a un auto que se conduce solo y atropella a una persona, qué hacer cuando lo vigilan sin su consentimiento, ser capaz de entender que su huella digital en la red también puede ser elemento violatorio de la privacidad de otros, conocer que a pesar de generar simpatías los agentes artificiales―robots sociales/humanoides―no son capaces de hacerlo de la misma manera. ¿Qué haremos cuando se nos pida insertar cables al cerebro para modificarnos, mejorarnos con soluciones de Inteligencia Artificial? ¿Está mal poner barreras a la investigación científica por valores éticos?  

“En la naturaleza humana subyace al mismo tiempo la voluntad de conciliar los contrarios y encaminarnos a lo que algunos llaman armonía.”[2]

Ela Urriola

Humanos en contradicción

“Los seres humanos están marcados por la contradicción, por esa capacidad de construir o destruir, de crear o creer, de ser actores o espectadores de sus días. Son capaces de reconocerse o de anularse en un instante, no solo físicamente, pues la negación de su propia naturaleza posee artilugios para colocarse en las situaciones cotidianas logrando, como agujeros negros, absorber su esperanza y su humanidad.” Las palabras de la Doctora en Filosofía Sistemática e Investigadora de la Universidad de Panamá Ela Urriola, nos brindan un panorama real del humano, ahora imaginemos a ese humano con tecnología que le supera y con la que puede dominar o lograr imponer sus criterios e ideas colonizando intelectualmente a otros humanos. Realmente, la relación hombre- máquina merece un tratamiento ético transparente y libre de las influencias del poder político, económico y social, todo un reto para esta sociedad.

La Revista Telos indica que “El mundo científico, con el decidido apoyo del mundo jurídico, tiene que hacerse más cercano al ciudadano y promover una divulgación mediática más constante y más comprometida sobre los efectos de sus investigaciones y descubrimientos.”[3]

Los dilemas éticos estarán con nosotros a medida que la Inteligencia Artificial avanza y se integra a nuestra cotidianeidad, corresponde a cada persona hacerse de herramientas en forma de conocimiento para afrontarlos y superar el reto que supone tomar las decisiones frente a ella.

Referencias Consultadas:
https://www.bbvaopenmind.com/articulos/el-futuro-de-la-ia-hacia-inteligencias-artificiales-realmente-inteligentes/


[1] Dispnble en: Wikipedia

[2] Revista Ellas, noviembre 2014.

[3] Disponible en: https://telos.fundaciontelefonica.com/telos-109-cuaderno-central-tecnoetica-dilemas-eticos-y-juridicos-de-la-nueva-era/

Escrito por: Msc. Irasema Rivas-González

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