Destrezas, habilidades e Inteligencia Artificial

Para algunas cosas disponemos de un talento natural; otras hay que aprenderlas. Algunas cosas, sencillamente, somos incapaces de hacerlas. ―Sidney Lumet

Las habilidades y las destrezas humanas nos ayudan a compartir e interactuar con otros en sociedad.  Con la aparición de agentes inteligentes de índole artificial se introduce un nuevo paradigma de interacción que implica comportamientos específicos y capacidades de interpretación que hasta el momento no habían sido exigidas a un humano en su ámbito de desarrollo socio-profesional.

Existen diez (10) habilidades que son consideradas esenciales para la educación y formación para la vida, estas diez competencias de índole psicosocial nos preparan para un mejor ejercicio de nuestras habilidades

  • Empatía
  • Autoconocimiento
  • Pensamiento creativo
  • Comunicación asertiva
  • Relaciones interpersonales
  • Toma de decisiones
  • Solución de problemas y conflictos
  • Pensamiento crítico
  • Manejo de emociones y sentimientos
  • Manejo de tensiones y estrés

Se sabe que en las relaciones con el entorno social, familiar e individual tener desarrolladas estas habilidades le dan ventaja a quien las posee. ¿Pero qué sucede con las habilidades frente a una máquina que emula nuestra conducta? ¿Cómo reaccionan las personas a voces robóticas de los asistentes virtuales? ¿Cómo le explicamos a un adulto mayor que un robot le dará el medicamento y lo cuidará? ¿Cómo distinguimos la presencia de agentes inteligentes artificiales en nuestros procesos diarios? ¿Cuánto tendremos que modificar nuestros pensamientos y prejuicios para compartir con inteligencia artificial en el lugar de empleo? ¿Creeremos en el diagnóstico médico de un hospital inteligente?

Las habilidades enumeradas nos permiten enfrentarnos a la incertidumbre que provoca lo desconocido y lo nuevo.

Al desarrollar un manejo efectivo de las emociones y sentimientos, junto a un pensamiento crítico podemos valorar el impacto de las nuevas tecnologías en nuestras labores diarias Clic para tuitear

Tener un pensamiento creativo y el autoconocimiento nos ayudan a enfrentarnos a estos agentes y comprender, de antemano, lo que pueden o no generar en nosotros como individuos.

Expectativas y límites

Con las destrezas es recomendable establecer los límites en cuanto a las expectativas que tenemos de los agentes inteligentes de naturaleza humana y de naturaleza artificial. Un humano promedio es capaz de mostrar destreza en muchas actividades y ser extraordinario en algunas muy puntuales.  Los agentes artificiales son en general muy buenos para trabajar en condiciones muy controladas, como en las líneas de ensamblaje de automóviles, en tareas específicas que pueden repetir millones de veces sin cansarse o fastidiarse, pero de igual manera, supone supervisión de un humano.

En temas que implican decisiones de tipo éticas o fundamentadas en valores los robots, la IA tienen desventajas propias de su naturaleza y un sesgo grandísimo que proviene de la opinión y visión global de sus desarrolladores, de las empresas que aportan el dinero y sus intereses.

Necesidad de ética en la IA

Hace ya algún tiempo, los directivos de las grandes corporaciones tecnológicas nos vienen hablando de la necesidad inminente de incluir la ética en la organización de las empresas que están trabajando con Inteligencia Artificial y tecnologías colindantes.  En un mundo tan diverso y con miles de opiniones, culturas distintas, costumbres y formas de ver la vida es necesario establecer principios de universalidad que guíen las decisiones en torno a la tecnología.

Hace poco Microsoft tomó la delantera al asignar a Tim O’Brien como responsable de ética de la compañía que se erige como el portavoz de la empresa en esta área y trabaja junto a un equipo para desarrollar un conjunto de políticas prácticas para el uso y desarrollo de tecnologías relacionadas a la inteligencia artificial, la administración y uso de datos, así como otros temas colaterales.

Es imposible no pensar en cuestiones éticas cuando nos encontramos frente a tecnologías como el reconocimiento facial, Internet de las cosas, la realidad virtual y aumentada, autonomía de agentes inteligentes y otras que están en estos momentos en los centros de investigación y desarrollo tanto de las universidades como de las empresas que están en la carrera por el liderazgo tecnológico.

Indistintamente del nivel educativo que tengamos o de la exposición a temas de digitalización y transformación digital que poseamos, conocer y dedicar tiempo a la concienciación de las personas en temas de ética en el marco de la IA es una tarea pendiente.  Darle capacidad de creación, de realizar procesos a las máquinas implica controles y legislaciones que eviten que se les utilice para realizar actividades que atenten contra las normas y principios que rigen la sociedad.

Dos disciplinas por conocer

La Roboética se preocupa por el comportamiento moral de los seres humanos a medida que diseñan, construyen, usan y tratan a seres de inteligencia artificial. Pregúntese en su empresa ¿Tienen capacitaciones formales en Roboética los desarrolladores de programas, soluciones y aplicaciones? ¿Conocen todos los colaboradores de la existencia de esta rama de la ética y sus implicaciones?

Por otro lado, el estudio de la ética de las máquinas, que es la preocupación por el comportamiento moral de los agentes morales artificiales (en inglés AMAs). Máquinas tomando decisiones con trascendencia moral y jurídica, tales como, los vehículos (terrestres y aéreos) no tripulados, así como los robots asistenciales, de diagnóstico, quirúrgicos y protésicos. Su autonomía y complejidad crecen y, en la medida en que conducen a la imprevisibilidad de su comportamiento, con la consiguiente imposibilidad de atribución de responsabilidad a un agente humano se complica el escenario.

¿En la medida que los robots y sistemas de inteligencia artificial ejecuten decisiones con consecuencias morales o jurídicas se transforman inmediatamente en agentes morales? ¿Podrán ser juzgados por sus acciones con un código de conducta humano?

Muchas son las interrogantes que surgen cuando se trabaja en el desarrollo de conciencia en la inteligencia artificial. Corresponde a todos saber de qué forma se va a regular y en que medida ayuda la ética en temas de decisiones del campo de la inteligencia artificial.

Referencias Consultadas:

https://sloanreview.mit.edu/article/what-does-an-ai-ethicist-do/

Imagen: Pixabay