Mujeres que hacen ciencia ¿Debe interesarnos?

“Cuando se habla sobre el aprendizaje y las ciencias, la gente no piensa en las mujeres.” ―Wang Zhenyi (Científica china del siglo XVIII)

Hacer ciencia no es nada nuevo, que haya más mujeres haciéndose notar e integrándose desde niñas al mundo científico, es un objetivo que desde el año 2015 se propuso la ONU. Iniciativa que pretende lograr el acceso y la participación plena y equitativa en la ciencia, de las mujeres y las niñas.

Cada 11 de febrero, el mundo toma un poquito más de conciencia sobre el rol que jugamos las mujeres en las ramas científicas, por esta razón, se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Y no es solo un tema de empoderamiento e igualdad de género, es un reclamo justo, que trae beneficio a la sociedad, porque se requieren talentos, cerebros que aporten para avanzar y crecer, sin que el género sea lo que limite o permita el acceso al conocimiento.  

Cabe destacar, que según la organización que lidera esta conmemoración, por tercer año consecutivo se promueve la fecha y se llevarán a cabo más de 2.200 actividades que llegarán a unas 130.000 personas (destacando que el 90% de estas actividades se celebran en centros educativos). En el mundo más de 900 personas de la comunidad científica, en su mayoría mujeres investigadoras, impartirán unas 1900 charlas y talleres que llegarán a más de 100.000 estudiantes en 800 centros educativos.  Todo un esfuerzo que vale la pena apoyar desde las empresas, porque el talento que las organizaciones comerciales están requiriendo en el campo laboral, proviene de las entidades que actualmente forman profesionales.

Quizás pocos conozcamos acerca de la famosa científica de la dinastía Qing que citamos al inicio del artículo (Wang Zhenyi), esto se debe a que las mujeres en la ciencia no han tenido el realce, la difusión y campaña mediática que los científicos hombres han disfrutado de forma natural.

Wang Zhenyi, según muestra Wikipedia, “rompió muchas de las tradiciones feudales de su tiempo que obstaculizaban los derechos de las mujeres, gracias al arduo trabajo de formarse a sí misma en áreas como la Astronomía, Matemáticas, Geografía y Medicina.”

Fue una mujer fuerte e inteligente que a pesar de haber vivido solo 29 años legó a la Astronomía, las Matemáticas y a la Poesía, grandes conocimientos y trabajos producto de su intelecto. Se le aclamó como erudita y se le llegó a llamar “una mujer extraordinaria de la China del siglo XVIII.” Entre sus frases famosas está que “las mujeres no solo deberían cocinar y coser, y no se las debería de molestar por escribir artículos para publicarlos, estudiar historia, componer poemas o hacer caligrafía” y “son personas, que tienen la misma razón para estudiar”. 

Visibilizar mujeres en la Ciencia con la iniciativa 11 de febrero, nos permite conocer más acerca de talentos que permanecen ocultos a los ojos públicos por su condición de género femenino. La iniciativa internacional, promueve la realización de actividades que, visibilizando la labor de las científicas, conmemoren este día, fomentando vocaciones científicas en las niñas y ayudando a cerrar la brecha de género en la ciencia.

Una forma de llevarlo a cabo es justamente promover y dar visibilidad a mujeres en diversos ámbitos científicos y brindarle la oportunidad de que muestren con hechos lo que sus trabajos aportan a la sociedad. En esta búsqueda nos encontramos con la iniciativa de la Universidad de Sevilla que a continuación incluimos en este articulo:

La Universidad de Sevilla se une un año más a los actos de celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia el 11 de febrero. La Unidad para la Igualdad, la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+i), y la Dirección de Comunicación de la universidad han coordinado y organizado una serie de actividades que tienen como objetivo visibilizar el papel de la mujer investigadora en el ámbito universitario.

Buscando perfiles de mujeres en áreas de interés científico, hace algún tiempo nos encontramos con Mariana Quiroga, quien es una mujer latina pionera en Bioinformática y estuvo dispuesta a contarnos acerca de su historia desde niña y la pasión por las ciencias:

Cuéntanos tu historia

― Desde niña he sentido la necesidad de ayudar a los demás de alguna forma y con el tiempo y madurez he descubierto que mi vocación es salvar vidas. En el instituto me interesé por la investigación de Células Madre y la Medicina Regenerativa. Dediqué tres años a intentar entrar a Medicina y fue un desgaste físico, mental y emocional, di todo lo que uno puede dar para lograr su sueño: quería ser neurocirujana. Paralelamente a ello, empecé la carrera de Psicología por el placer de aprender sobre neurociencia y entender las mentes ajenas. No conseguí acceder a Medicina. Cuando ya no sabía qué más tenía que hacer una persona aplicada y soñadora para estudiar lo que realmente anhelaba, me apareció la noticia “Bioinformática, la medicina del futuro”. Leí que las universidades públicas más conocidas de Cataluña se habían juntado para crear un grado universitario que no existía hasta entonces y por fin sentí que todo mi sufrimiento había tenido sentido, y aquí estoy, a punto de graduarme como pionera del grado de Bioinformática de España. 

¿Cuál es tu posición y experiencia como mujer defensora y promotora de STEM?

― Una mañana entré a la cafetería de facultad de informática de la Universidad Politécnica de Catalunya antes de ir a clase y solo había hombres, casualmente, claro, y escuché como comentaban entre ellos “esta se debe haber perdido”. Lo que realmente defiendo es que todos somos capaces de lograr que nos propongamos en cualquier campo, independientemente de ser mujer u hombre, de nuestra cultura o entorno social. Dado que mi entorno es STEM, y estoy acostumbrada a ver pocas mujeres en las ingenierías, quiero invitar a cambiar esta perspectiva y dejar de asociar únicamente al hombre en ello. Afortunadamente soy consciente de que poco a poco eso está cambiando.

Te seleccionaron entre las Top 10 Mujeres participantes en Equality Love ¿Cómo sucedió? ¿Cuál fue tu experiencia?

―Cuando participé en un concurso de emprendimiento e innovación en la universidad ESADE, conocí a una gran persona y amigo que se dedica a a hacer “networking” entre personas talentosas. Él fue quien me dijo que Trivu (antes Pangea) y Sodexo iban seleccionar a 10 mujeres entre muchas otras maravillosas mentes participantes y que debía presentar mi candidatura. Filtraron unas 150 mujeres, luego 20 y luego 10, y ahí seguía yo. Una vez allí, en Madrid, nos dividieron en 3 grupos para hacer sus respectivos proyectos, el nuestro, llamado Athena (nótese el símil con la diosa griega de de la guerra, la civilización, sabiduría, estrategia en combate, de las ciencias, de la justicia y de la habilidad), consistía en innovar la mentalidad educacional entre las jóvenes de 18-26 años, especialmente antes de la universidad, para potenciar sus diferentes inteligencias, su autoestima y descubrirse a sí mismas en el mundo profesional, independientemente del entorno cultural. Finalmente, fui la representante de mi grupo para exponer la experiencia delante de 1500 personas en el gran festival de talento UNLEASH.

Aplicas Design Thinking a tu trabajo como parte de STEM ¿Qué ventajas tiene hacerlo?

―En el fondo todos podemos ser Design Thinkers, solo necesitamos a alguien que nos empuje a descubrir esa parte de nosotros que desconocemos. Todos tenemos ideas y podemos ser creativos, todo suma. Si fuera por mí, en los colegios existiría una materia llamada «Design Thinking and Innovation”. Lo descubrí cuando participé como Design Thinker para mejorar SEAT S.A., donde cada miembro tenía un perfil distinto, éramos un equipo multidisciplinar y nadie era mejor que nadie, un trabajo en grupo completamente horizontal.

Bioinformática en Cambridge

Siempre admiré a la Universidad de Cambridge como utopía. Mi universidad, ESCI-UPF, me propuso buscar prácticas, erasmus + traineé, en alguna institución o empresa para hacer la tesis. Decidí arriesgar y mandar correos al Dr. Ludovic Vallier de la Universidad de Cambridge, a quien admiro mucho por su trabajo, para unirme a su investigación y paralelamente realizar allí mi propio proyecto. No consideré una respuesta afirmativa, simplemente quería intentarlo. Tras una entrevista por Skype y varios mensajes por correo, me aceptó y me di cuenta de la importancia que tiene confiar en nuestras capacidades.

Su mensaje para las mujeres jóvenes que luchan por un espacio en el mundo de la tecnología y ciencias

Piensa en todo aquello de tu entorno que no te hace ser la mejor versión de ti misma. ¿Puedes cambiarlo? ¿Crees que puedes intentarlo, pero te da miedo lo que piensen los demás? ¿Crees que el éxito es para otros? Aunque te digan lo contrario, todo lo que haces causa un impacto en el mundo directa o indirectamente. Eres tan capaz, tan fuerte, estás tan preparada para lo que te propongas que lo que digan los demás, tu entorno social, cultural, tus miedos, es deleble. Inspírate, busca mentoras, enriquécete de experiencias ajenas y aplica todo lo que puedas a tu vida para encontrar la mejor versión que te pertenece, porque es tuya y nadie debe arrebatarte ese derecho. Coge aquello que más te da miedo y enfréntate. ¿Te cuento un secreto? Yo tenía pánico escénico, me salían sarpullidos en la cara y el pecho cada vez que tenía que hacer una presentación oral y en otro idioma ya ni te cuento. ¿Qué hice? Presentarme voluntaria todas las veces que podía hacerlo, y en Madrid cogí ese terrible miedo y me burlé de él delante de 1500 personas. Te invito a que te burles del entorno que quiere impedirte ser esa mujer que quieres ser, porque el mundo de la tecnología y la ciencia necesita más mujeres como tú. No tengas miedo a equivocarte y a no ser realista, hazlo por las mujeres que lucharon por el derecho a estudiar, por el derecho a trabajar y votar, por las que se han esforzado para que estés donde estás hoy. ¿Te has planteado la posibilidad de que tal vez estás en el mundo por alguna razón, como ellas?

Mariana Quiroga Londoño, es una joven de veintiún años de origen colombiano, tiene las ideas claras, así como sus metas y ambiciones, estratégica y perseverante que convierte los sueños en retos tanto en la vida personal como profesional. Estudiante de Bioinformática y emprendedora, que lucha por la educación innovadora, los derechos humanos y la aceptación de la mujer en el mundo STEM (Science, Technology, Engineering and Math).

Foto Cortesía: Mariana Quiroga

Mostrar su perfil en este artículo respalda nuestra idea de que sólo visibilizando los talentos femeninos en la Ciencia, seremos capaces de contribuir de forma decidida a que más niñas y jóvenes se acerquen e interesen por estudiar profesiones realmente interesantes y abiertas a todos por igual.

El 11 de febrero, no es solo una fecha para apoyar con una etiqueta o una publicación sobre niñas y mujeres científicas en nuestras redes. Es un día que nos presenta la oportunidad de repensar el papel que juegan en el devenir de la sociedad tecnológica, de la que todos formamos parte, esas mujeres que no son invisibles.

Referencias Consultadas:

https://mujeresconciencia.com/2018/01/04/universo-wang-zhenyi/

https://es.wikipedia.org/wiki/Wang_Zhenyi

Imagen: Pixabay

Acerca de la autora:
Msc. Irasema Rivas-González