La seguridad de la información es responsabilidad de todos

En el día de la #SeguridadDeLaInformación, aquí les comparto algunos pensamientos y conclusiones.

“La seguridad de la información es responsabilidad de todos.”

¡Qué frase! Es una de las más dichas y sin embargo debe ser una de las menos aplicadas.  Comencemos primero por sumar a estar frase, todos aquellos que nos dedicamos a esta hermosa actividad.

Primero deberíamos preguntarnos: ¿Qué estamos haciendo por la seguridad?  ¿Realmente es posible tener un ciberespacio más seguro, no solo desde el punto de vista de los negocios, sino de cualquier actividad, donde todas las personas del mundo puedan tener la posibilidad de acceder a diferentes contenidos en la red (Internet) de la forma más segura posible?  Cuando reflexiono en la red “segura”, se me vienen diferentes pensamientos, y seguramente a ustedes también, pero uno de ellos que vamos a coincidir sería la privacidad y la protección de todos sus datos.

Estamos recorriendo un trayecto dentro de la historia de la seguridad de la información, donde vemos especial relevancia en la protección de la privacidad y los datos personales.  Donde hay ataques todos los días, los que intentan conseguir, o consiguen, los datos de muchas personas: datos privados, datos personales, identidades.  Este tipo de ataques que buscan robar información es historia de todos los días y cada vez con mayor frecuencia.

Por mucho tiempo, y aún en la actualidad, quienes nos dedicamos a la seguridad de la información hemos hecho de esta profesión algo místico, complejo, donde pareciera que muy pocos pueden estar en este ámbito, donde la competencia por ver quién es el mejor, quien es el más “descubridor”, pasan a ser las guías o la ruta a seguir en esta profesión.  ¿Y cuál ha sido el resultado?  Complejidad.  Muy complejos para toda persona que se conecta a las redes, muy complejo para transmitir, parece una utopía, algo imposible de hacer o lograr.  Esto se traduce en todo, miremos por ejemplo en los softwares dedicados a brindar seguridad: esta complejidad está inmersa en los cimientos de sus diseños, ¡y luego cuando llegan al usuario…wow! ¡Sí que es compleja la seguridad!!! Es lo primero que verá un usuario.

Veámoslo desde el punto de vista de una organización.  En este caso tenemos colaboradores que ven exactamente lo que les comento en el párrafo anterior, donde la aplicación de que cada aspecto de seguridad en su ámbito es complejo y casi casi, que, si la persona no es un experto en seguridad, difícilmente podría alcanzarlo.  ¿Cómo vemos reflejado esto?

  • Cuando nos comunicamos con directores: pocas veces nos comprenden.
  • Cuando nos comunicamos con colaboradores de otras áreas: ven que es muy difícil.
  • Cuando realizamos divulgaciones internas o concientizaciones: intentamos mostrar al usuario que esto es realmente fácil y qué con unos pocos pequeños cambios en su actuar diario, se protegería un montón.

Pero, con todo esto volvemos a nuestra frase inicial, la seguridad de la información es responsabilidad de todos.

Sé que estamos cambiando y buscamos un ambiente de seguridad cada vez, lo más protegido posible, teniendo en cuenta toda la carrera tecnológica que estamos viviendo, pero no perdamos de vista las bases.

Este día, al menos hoy, intentemos reflexionar sobre la manera cómo estamos llevando adelante estas actividades.

Aprovecho a felicitar a todos aquellos profesionales que hacen de esta profesión una forma de vida y a todas aquellas empresas y organizaciones comprometidas con la seguridad de la información

Fabián Chiera

Chief Security Ambassador

ElevenPaths

Fabian.chiera@global.11paths.com

www.elevenpaths.com    @fabianchiera

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Transformación digital en instituciones educativas

“El objetivo principal de la educación es crear personas capaces de hacer cosas nuevas y no simplemente repetir lo que otras generaciones hicieron”.  ― Jean Piaget /Psicólogo y Biólogo suizo autor de ‘La teoría del aprendizaje’.

Transformar digitalmente instituciones dedicadas a la educación es uno de los problemas que afronta la sociedad actual. Salvo unos pocos países que han logrado establecer un sistema eficiente, el resto se encuentra haciendo esfuerzos y ensayando soluciones para lograrlo.

Al pensar en el tema de este artículo y su planteamiento gran cantidad de ideas llegaron a mi mente. Y no es para menos, porque es un problema que responde a un número amplio de aristas, un problema cuya solución es multidisciplinar. Con esa realidad decidí abordarlo desde la mirada de los recursos requeridos.

Se necesitan personas idóneas, desarrollos, soluciones y herramientas educativas.  Para transformar digitalmente una institución educativa, se hace necesario coordinar aspectos que intervienen en el ecosistema propio. Enumero solo algunos de estos a continuación:

  • Formación de los docentes/ conocimientos en temas digitales.
  • Infraestructuras/Plataformas
  • Acceso a Internet
  • Redes
  • Sistemas
  • Aplicaciones
  • Dispositivos
  • Soluciones
  • Contenidos multimedia elaborados para el aprendizaje.
  • Sistemas de medición y evaluación.

A medida que se fortalecen los modelos de educación digital las aulas se van adecuando con recursos varios, entre ellos herramientas tales como ordenadores, tabletas, pizarras digitales, acceso Wifi y más.  Los recursos físicos antes mencionados no sirven de mucho si carecen de un plan bien diseñado, así como del uso de esos recursos enfocados en el aprendizaje y la sensibilización tanto de profesores como educandos.

En materia de infraestructura de los centros educativos, tanto la parte física como la virtual son necesarias. Nuevos modelos de aprendizaje colaborativo precisan otro tipo de mobiliario, nuevos dispositivos y personas que lideren esos planes de transformación con conocimiento y la aplicación de los conocimientos para el desarrollo de contenidos que permitan preparar en todos los niveles [Léase desde el pre-escolar hasta los post-doctorados y nuevos modelos de educación que surgen], estudiantes capaces de aplicar las tecnologías, utilizar los dispositivos digitales para aprender, desarrollarse y crear.

Enseñar en la era de Internet significa que debemos enseñar las habilidades de mañana desde hoy. ―Jennifer Fleming

Lo que encontramos al realizar un análisis de la transformación digital de las entidades educativas es en primera instancia la forma desigual en que opera el sistema educativo en los países de la región. Realizar una comparación entre la educación pública y privada, entre la educación que se da en las ciudades y en las provincias nos deja ver las grandes brechas existentes.  Y que decir de las resistencias naturales al cambio que se manifiestan en la negativa a incorporar nuevos modelos en las organizaciones tradicionalistas con estructuras burocráticas pesadas.

Nuestros países en una gran mayoría carecen de una estrategia cónsona con las necesidades y con el desarrollo acelerado que supone la digitalización en el mundo.  Tal cual enunciaba en un principio, es importante que todos los actores de la sociedad se involucren: las empresas porque de la educación digital depende que en un futuro y en la actualidad puedan contar con personal idóneo, en el caso de los gobiernos requieren ciudadanos digitales para las nuevas ciudades hacia las que están apuntando los objetivos de desarrollo sostenible, las escuelas para cumplir con su labor de formar; las universidades y centros de capacitación para hacer su parte en la formación permanente de los profesionales que hoy están o se incorporan al entorno laboral.

En cuanto a la educación digital sabemos que se encamina hacia la llamada educación móvil (m-learning) y educación ubicua (u-learnig), ambas proponen que el estudiante haga uso de Internet desde cualquier sitio y momento para lo que se necesita hacer uso de plataformas, soluciones, aplicaciones y contenidos digitales.

En un artículo del país nos dicen que: «Uno de los termómetros que miden el avance de una sociedad es la calidad de la educación. Pero en esta era no hay nada que escape a las apuestas tecnológicas dentro de lo que ha pasado a denominarse la transformación digital. Una de las maneras de detectar el grado de progreso en este sentido es el número de proyectos y actividades emprendedoras e innovadoras que surgen de los profesionales, las instituciones o las empresas. La compenetración entre lo digital y la educación representa una apuesta de presente y futuro.»

La transformación digital en las instituciones educativas se enfrenta a grandes obstáculos: Profesores que no tienen conocimientos ni competencias digitales y resisten al cambio, limitantes en las áreas técnicas, carencia de recursos para invertir en infraestructuras tecnológicas para la educación, pocos contenidos digitales de calidad, desconocimiento de las políticas de privacidad y protección de menores en materia de tecnología aplicada a la educación.

No cabe duda de que las TIC´s juegan un papel decisivo en la transformación educativa, pero lo hacen junto a las personas, las que son el centro de estos procesos.

¿Qué está haciendo Telefónica en tema de transformación digital en instituciones educativas?

Según la Fundación Varkey y la Unesco Telefónica es la tercera empresa a nivel mundial que más invierte en educación con 130 millones de dólares anuales. Esta visión como empresa tecnológica y aliado estratégico preocupado de que el mundo avance en ese proceso de cambio no se limita a la educación tradicional.

Telefónica Educación Digital impulsa la innovación educativa de las instituciones universitarias posibilitando incorporarse a la sociedad digital a través de soluciones tecnológicas, de contenido (MOOCs, simuladores, Realidad Virtual, etc…) y de consultoría. Conscientes de que la educación es el instrumento más poderoso para reducir desigualdad y construir las bases para un crecimiento sostenible y que el entorno digital ha abierto un mundo de posibilidades para aprender y enseñar no se escatima en esfuerzos.

PROFUTURO

La iniciativa impulsada por Fundación Telefónica y Fundación Bancaria ”la Caixa”, para llevar educación digital a niños y niñas de entornos vulnerables, ha beneficiado ya a alrededor de 5,8 millones de niños y niñas de 23 países de Latinoamérica, África y Asia.

ProFuturo es una iniciativa inspirada por el Papa Francisco y actúa en los siguientes ámbitos:

  • Despliegue de un aula móvil digital, que incluye equipamiento y software (plataforma educativa y contenidos), en escuelas ubicadas en zonas vulnerables.
  • Formación a los docentes en el uso de las tecnologías de la información, la plataforma educativa y sus contenidos, así como en metodologías innovadoras de educación.
  • Diseño de un modelo adaptado a la realidad de los campos de refugiados.
  • Accesibilidad de los contenidos y la plataforma para el acceso de personas con discapacidad.

 “50 millones de niños en el mundo no tienen acceso a ningún tipo de educación y no podemos dejarlos atrás. El objetivo de ProFuturo es aprovechar la tecnología para cerrar la brecha educativa”. ―César Alierta, presidente de Fundación Telefónica

Un ejemplo de lo que se ha logrado en la región centroamericana es el proyecto Aula Digital de Profuturo que llega a Panamá a principios del año 2017 con el objetivo de llevar una transformación pedagógica de la mano de la tecnología a centros educativos de entornos vulnerables. Luego de un proceso de evaluación y prospección de centros educativos panameños, se seleccionaron las provincias de Chiriquí, Veraguas y Panamá Oeste para dar inicio al proyecto en 76 escuelas primarias, donde se benefician más de 17,000 niñas y niñas y cuya meta es brindarle formación en competencias digitales, uso de Weclass y la maleta digital a más de 800 docentes.

En materia de soluciones a la medida para instituciones educativas Telefónica ofrece:

Weclass

Es un entorno virtual de aprendizaje (EVA) multidispositivo que aúna en el mismo espacio la gestión de los procesos de enseñanza y aprendizaje de un centro escolar. Cuenta con un interfaz sencillo con innovadoras funcionalidades para los diferentes roles: secretaría, docentes, alumnos y familias.

Sextante

Metodología de acompañamiento y consultoría para la gestión del cambio en los centros educativos. Partiendo de un diagnóstico en cuanto al grado de innovación y empleo de las TIC de cada centro, se proponen diferentes procesos enfocados a construir un plan de innovación digital. Sextante se asienta sobre cuatro pilares: pedagógico, tecnológico, mobiliario y digital.

Plan de Formación en Programación y Robótica para docentes

A través de una plataforma social de aprendizaje, los docentes realizan un Plan de Formación de 150 horas a través de MOOCs (Massive Open Online Courses). En una segunda fase, reciben talleres presenciales en los que poner en práctica lo aprendido. Superando ambas, el docente obtiene herramientas didácticas para su impartición en el aula.

La educación no es un producto: puntuación, diploma, trabajo, dinero, en ese orden; es un proceso, uno que nunca termina. ― Bel Kaufman

La transformación digital en el sector educativo precisa de soluciones que permitan adecuar las instituciones a los nuevos requerimientos del cambio de Era Digital, requiere de personal cualificado, formado y con mentalidad abierta a la innovación, el cambio constante y consciente de que es el cliente (estudiante/profesor) el centro de todo proyecto.  De igual manera es menester que las empresas tecnológicas asuman como suyo el compromiso de apoyar tanto desde el punto de vista comercial como el de la responsabilidad social corporativa al ecosistema educativo del que todos formamos parte.

 

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Design Thinking: Innovación centrada en el ser humano

“El pensamiento de diseño es un enfoque de la innovación centrado en el ser humano que se basa en el conjunto de herramientas del diseñador para integrar las necesidades de las personas, las posibilidades de la tecnología y los requisitos para el éxito empresarial”. – Tim Brown, CEO de IDEO

Existe una práctica y metodología cada vez más popular en la gestión de los negocios que buscan sorprender con soluciones innovadoras. Son empresas que se preocupan por colocar al cliente en el centro de su modelo de gestión, en el centro del ecosistema, empresas que trabajan por y para el cliente sin olvidar que las personas están en ambos lados de la operación las que han popularizado el Design Thinking. En estas organizaciones se implanta un modelo para abordar problemas donde todos se preocupan por empatizar, definir, idear, prototipar y testear o probar esas ideas que surgen de la gestión del pensamiento.

Design Thinking hace referencia a tener un pensamiento de diseño al momento de analizar un problema (o situación) específica. El modelo es similar al que utiliza un diseñador, buscando como resultado final encontrar una solución.

Según se conoce la metodología Design Thinking tiene su origen como otras cosas relacionadas con la innovación, en la Universidad de Stanford de California, la consultora de diseño IDEO) fue la primera que aplicó este método en proyectos comerciales en los años 70. Actualmente IDEO es la compañía referente mundial en innovación y Design Thinking.

Antes de continuar con este artículo habría que preguntarse ¿Cómo trabaja un diseñador? Porque nos han explicado que se trabaja tal cual lo haría un diseñador. Para dar respuesta a esa pregunta busqué la definición de Wikipedia sobre el trabajo de un diseñador. Lo que se lee indica que estos profesionales «trabajan según un proceso de diseño que comienza con la interpretación o detección de un problema o necesidad y culminan con la producción o construcción de la solución a este problema. En este proceso intervienen, entre muchas otras, habilidades que se relacionan con el manejo y conocimiento de las ciencias, auxiliares del diseño la tecnología, la psicología, la forma, la ergonomía, el lenguaje, la comunicación visual, la cultura general y una gran capacidad creativa

Una vez conocida la forma cómo trabajan los diseñadores podemos abordar al Design Thinking, ya que, al igual que hace un diseñador (industrial o de productos) en los procesos se utilizan herramientas, componentes, conocimientos, experiencia y creatividad. En materia de Diseño de pensamiento se identifican a los diseñadores de procesos como “Thinkers” o diseñadores, son ellos los que llevan a cabo el proceso de creación que consiste en:

  • Enmarcar una pregunta: identificar una pregunta motivadora que inspire a otros a buscar soluciones creativas. Es decir, transformar ese problema que de por sí ya tiene connotaciones poco positivas “problema: obstáculo” en un reto interesante para la creatividad de los involucrados en el proceso.
  • Reunir inspiración: Inspirar nuevos pensamientos descubriendo lo que la gente realmente necesita es parte del proceso. ¿Qué realmente requiere la gente? ¿Para quiénes diseñamos? Diseñamos para otros humanos que al igual que nosotros precisan de esas soluciones, tienen deseos y expectativas; muchas veces desconocidas por ellos mismos. Y en ocasiones los propios diseñadores por estar en el día a día, por la rutina laboral y vivencial dejan de lado esa inspiración que requieren para crear. Es en sí un asunto bidireccional.
  • Generación de ideas: Usualmente encontramos soluciones o buscamos soluciones inmediatas, las que en un gran número son derivadas de otras soluciones existentes. Ese proceso en sí es poco creativo, básicamente es hacer una adaptación o copia. Al intentar que se generen ideas con Design Thinking se requiere que todos los “Thinkers” vayan más allá de las soluciones obvias para llegar a ideas innovadoras.
  • Hacer que las ideas sean tangibles: Lograr que una idea sea palpable o vista de la manera más comprensible posible es realmente necesario. En esta etapa del proceso o del modelo de pensamiento se construyen prototipos aproximados (no finales) con el objetivo de aprender a mejorar las ideas.
  • Prueba de aprendizaje: Esta etapa de “testear” o probar se dedica exclusivamente a refinar las ideas, reunir retroalimentación y experimentación para continuar con el diseño y llevarlo a un estadio casi final.
  • Comparta la historia: Toda creación e idea lleva tras de sí un proceso, una historia, cuando esta historia tiene componentes humanos logra inspirar a otros a actuar. Es lo que se busca al compartir una historia en el Design Thinking.

Design Thinking tiene mucho de formación, de educación y disciplina, pero sobre todo tiene mucho de humanidades. Antes de hacer uso de la creatividad que todos poseemos el “Thinker” debe aprender y hacer suya la metodología, pensando en otros humanos.

En el sitio web Educar Chile encontramos información que nos ayuda a clarificar el proceso de afrontar el pensamiento creativo y diseñar el pensamiento. Nos instan a comprender el problema diciéndonos:

«Aunque resulte redundante e inoficioso -sobre todo en el contexto de la enseñanza- conviene señalar que este aspecto es de vital importancia, sobre todo cuando los problemas a resolver no son exclusivamente matemáticos. Esto no es menor considerando, por ejemplo, cuando se intenciona que los estudiantes realicen análisis de textos o se les pide que profundicen en la información. Para ello deben acotar el problema que van a abordar. Se sugiere que el alumno o alumna:

  • Lea el enunciado despacio.
  • Señale cuáles son los datos, qué es lo que conoce del problema.
  • Indique cuáles son los elementos que debe investigar, profundizar. Debe reconocer las incógnitas.
  • Escriba o trate de encontrar la relación entre los datos y las incógnitas.
  • Elabore un mapa conceptual o un esquema de la situación.»

Aún cuando parezca información de referencia para estudios escolares o universitarios, es aplicable a lo que hacemos en la actualidad. En un ecosistema que obliga a todos a seguir aprendiendo, a aprender nuevas cosas casi a diario, hacer uso de esta metodología nos viene bien.

Pensar es una competencia humanística, y hay que verla como tal.  En la medida que incorporamos esta metodología a los proyectos de tecnología hay que incluir las Humanidades Digitales.

Según leemos en la revista Retina en «España existe una universidad pública que ha apostado por la colaboración de gente de letras y de ciencias: la UNED creó en 2014 el Laboratorio de Innovación de Humanidades Digitales. Allí, grupos de filólogos e ingenieros forman equipos multidisciplinares para desarrollar productos. “Los perfiles de humanidades aparecen en esta ecuación. El contenido y el conocimiento que hay que darles a estos productos está en esas disciplinas”, explica Salvador Ros, miembro del laboratorio.»

Analizando el proceso de diseño recuerdo a un gran humanista y pensador que desde años tan remotos como 1918 abogaba por la educación como el pilar del progreso. Gaspar Octavio Hernández un intelectual, periodista, poeta y vanguardista panameño dijo:

“lo que no se comprende, no se ama; lo que no se ama, se olvida.”

Al citar esta frase es imposible dejar de pensar en los diseñadores más reconocidos del mundo, ellos aman diseñar, aman mostrar sus creaciones, comprenden muy bien para quien están diseñando y se proponen hacerlo cada vez mejor.  Diseñar el pensamiento es exactamente lograr comprender al cliente, amar el proceso y hacerlo cada día mejor.

Design Thinking ofrece soluciones a problemas a través de la descomposición, de diseccionarlo en partes más pequeñas y con esas partes iniciar procesos de análisis, pensamiento sin límites ni barreras alrededor de ese problema.  En ese proceso de pensamiento y análisis se utiliza la empatía y se trabaja en equipo con un objetivo en común encontrar la solución que buscamos.

Una característica fundamental ya mencionada es que está centrada en el usuario y en los problemas que a éste se le pueden plantear y en la empatía. Se obliga al equipo a realizar un análisis de la situación, a tener conciencia de dónde están y que requieren para resolver ese problema. Identificando el problema a resolver en ocasiones surgen nuevos problemas o subproblemas. Otras interrogantes toman parte del proceso. Se observa y analiza en 360 grados.  Los pensadores son curiosos, preguntan, cuestionan, dudan, no se conforman, desean mejorar continuamente y en ese proceso les corresponde aprender cada vez del problema y por ende de la tecnología.

Pensar, diseñar el pensamiento nos hace recordar que la empatía no ni más ni menos que un valor humano. Sin dudas no hay transformación digital, no hay Design Thinking que funcione hasta que comprendamos que las competencias más valiosas que tenemos son las que nos hacen humanos y esas marcan la diferencia en esta Era Digital.

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Referencias Consultadas:

https://www.ideou.com/pages/design-thinking

http://ww2.educarchile.cl/Portal.Base/Web/VerContenido.aspx?ID=181701

http://laestrella.com.pa/opinion/columnistas/gaspar-octavio-hernandez-periodista-contestatario/23903634

Acerca de la autora:

 

Transformando personas

“La tecnología habilita, pero las personas transforman” ― Migue Olivas Director del área de empleabilidad de la Fundación Telefónica

Transformar personas es un proceso complejo que conlleva una disposición personal sobre la base del conocimiento y la internalización que hace el individuo de la necesidad de pasar de un estado a otro.  Proceso que se multiplica exponencialmente cuando nos damos cuenta de que hablamos de cambiar una Era, hablamos de afrontar una revolución tecnológica que abarca a toda la humanidad, a millones de personas. Si olvidamos que el proceso transformador del que tanto se habla en esta época, hace uso de la tecnología, que es la que nos habilita para hacer los cambios necesarios para que logremos llevar a cabo funciones que antes no realizábamos de forma habitual, no comprendemos la magnitud de esta realidad.

Con este pensamiento en mente es que consideramos que en efecto la tecnología habilita, pero son realmente las personas las que llevan a cabo la transformación y se transforman.

Lograr el equilibrio entre personas, procesos y tecnología es el objetivo compartido de las empresas, gobiernos y sociedad. Objetivo que es sumamente complejo porque implica cambios individuales, apropiarse de nuevos conocimientos, comprender nuevos procesos, aprender a utilizar esas nuevas tecnologías y asumir que una gran parte de las tareas que son repetitivas (tanto en el aspecto laboral como en el social), comunes al ser humano, pueden ser realizadas por máquinas, pero saber al mismo tiempo que estas máquinas requieren de personas capaces de entender su funcionamiento y hacerlas funcionar, lo que hace necesario que se preparen y desarrollen nuevas competencias y habilidades.

Se requiere que la población en general tenga información y conocimientos del funcionamiento básico de las herramientas, recursos y tecnologías que se están integrando al día a día. Tecnologías que con sus requerimientos particulares y metodologías permiten realizar las actividades diarias de forma más fluida, probablemente requiriendo menor cantidad de recursos visibles y mayor capacidad de especialización de sus usuarios.  Si bien es cierto, la tecnología simplifica el proceso y hace que pensemos que es sólo cuestión de digitar o presionar un botón, la realidad es que para que ese proceso se lleve a cabo existen muchísimos procesos, hay una gran cantidad de personas involucradas para que “ese resultado” se dé y sea transparente para nosotros.

 

Hace poco Telefónica hizo público un vídeo que explica de manera sencilla todos los recursos, conocimientos y personas que están involucradas cuando hacemos una llamada de un teléfono móvil a otro.  Los invitamos a ver “La magia de la conexión” una pieza audiovisual que nos permite dimensionar lo que involucra esa sencilla acción.

Definitivamente que, aunque parezca normal o rutinario todo proceso tecnológico es complejo, la naturaleza de sus procesos ya de por sí es fruto del pensamiento y la convergencia de múltiples saberes y conocimientos de sus creadores y gestores.

Relacionar a las personas con la tecnología y desarrollar tecnología para hacer más fácil, más placentera la vida de las personas es la meta,  llevarlo a cabo de forma eficiente es un requerimiento básico. Colocar al cliente en el centro de los procesos es retador, ya que sin intentar ser moralistas tenemos que hablar de valores [Empatía, solidaridad, amor al prójimo, honradez, ética y bioética, entre otros]; son los valores de siempre y los nuevos valores que se integran al dinamismo socioeconómico.

En la medida que se desarrolla y se utiliza la Inteligencia Artificial se requiere comprender y revaluar conceptos básicos tales cómo saber que por más que se parezcan a los humanos, los robots no tienen sentimientos y responden a la información (algoritmos y datos) que personas (con sentimientos e intenciones) han definido previamente, independientemente que hablemos de Aprendizaje Automático es necesario saber que su origen es diseño humano.

Es momento de replantear temas que estamos pasando por alto al enfrentarnos a la pseudo perfección y pseudo gratuidad de las tecnologías digitales. Probablemente es el tiempo justo para que volvamos a pensar en las demandas que hacemos, para evaluar el nivel de tolerancia a la demora que tenemos, para reconsiderar nuestra tolerancia al error, tanto el nuestro como el de nuestros dispositivos digitales y de las personas que están trabajando tras bastidores para que todo funcione correctamente.

Es momento de asumir que estaremos habilitados para realizar de forma cada vez más eficiente aquello que nos costaba muchos recursos, pero hay que ser realistas porque en este mundo los recursos son limitados.  Justo hoy, en horas de la mañana, tuve la oportunidad de comprender que la tecnología a veces “falla”, que no es posible pretender que sea infalible. Tuve que aceptar que ese móvil donde estaba gran parte de mi “día a día”, simplemente fue presa de un suceso inesperado y se incendió. De súbito y sin esperarlo, ya no estaba más. Cuando trabajas de forma remota y pierdes el móvil casi que te sacuden el piso. Debí asumir que todos los archivos, la información que estaba fuera de la Nube, no estará más, y fue momento de tolerar el error, momento de desconectarme digitalmente de forma forzosa y comprender el proceso.

Sucesos aislados cómo este puede ayudarnos a mirar con detenimiento que previo a la Transformación digital, debe definirse la estrategia que se va a seguir para dicha transformación, la cual debe implicar a todas las áreas de la sociedad y de la empresa, considerando a los usuarios cuya evolución y procesos de adaptación responderán al grado de familiaridad y conocimiento tecnológico que tengan. Por ello, es tan necesario que los gobiernos, las empresas, la academia y todos los que vemos la tecnología como algo beneficioso contribuyamos para que se lleven a cabo programas de capacitación que incentiven el manejo y comprensión de la tecnología como un habilitador, un facilitador, no la respuesta a todas las preguntas qué tenemos ni a todos los problemas que afrontamos.

Al estudiar al cliente y su entorno digital hay que partir de lo simple para ir a lo complejo. Mientras seguimos intentando transformarnos (digital y realistamente) hay que hacer planes, hay que observar, hay que formar, hacer seguimiento, control y mejora en toda la línea de tiempo de ese proceso casi idílico entre humanos y tecnología, que llamamos Transformación digital.

 

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Desconectarse digitalmente: un compromiso laboral que respetar

“Todo lo excesivo es contrario a la naturaleza.” ―Hipócrates

En ocasiones nos parece imposible no contestar ni correos electrónicos ni llamadas de trabajo en nuestro tiempo libre. Una pesada carga de responsabilidad y la sensación de quedar mal o la de no haberse puesto la camiseta, nos embarga. En muchos lugares apagar el celular (ya sea involuntario: porque se descargó o estás conduciendo) se asocia con bajo nivel de compromiso laboral. Y aunque otros consideramos que es suficiente con el horario de oficina, la realidad es que permanecemos conectados a dispositivos móviles y pendientes de temas de trabajo entre 14 y 18 horas (Incluyendo la revisión de material laboral tanto fuera como dentro de nuestro horario y puesto).

Frente a esta realidad cada vez son más, las voces que piden regular la desconexión digital porque sin quererlo hemos llegado a vivenciar que las personas no se desconectan ni los fines de semanas ni durante las vacaciones.

DESCONEXIÓN DIGITAL

Poco a poco surgen propuestas y países que han aprobado legislaciones que obligan y solicitan a las empresas a garantizar mediante acuerdos en el marco de la negociación colectiva entre empleadores y trabajadores el derecho humano a desconectarse digitalmente. Incorporando entre las garantías individuales los derechos digitales de los individuos.

La propuesta parte de la premisa que establece que hay derechos que la ciudadanía debe exigir en el mundo digital, al igual que lo hace en el mundo físico.

La tecnología propicia cambios, propicias nuevos modos de trabajo, que aún no están completamente regulados, es esta una de las razones por las que requerimos abogados que comprendan el entorno digital y su grado de afectación en la vida diaria.  Esta propuesta comprende temas tales como garantizar la privacidad e intimidad de los trabajadores en los ordenadores y móviles del trabajo o propios utilizados para labores empresariales, mediante el establecimiento de protocolos de uso:

  1. Respetar descanso y vacaciones de todos los que laboramos.
  2. Evitar síndrome de fatiga informática
  3. Protección de la intimidad garantizando la privacidad.
  4. Establecer protocolos de uso de la tecnología con prohibiciones de cámaras en lugares de descanso.
  5. Uso correcto de los datos
  6. Derecho al olvido digital
  7. Cancelación de datos.

La “red” de relaciones humanas (“red”: el juego interminable de conectarse y desconectarse) es hoy la sede de la ambivalencia más angustiosa―Zygmunt Bauman sociólogo y filósofo polaco.

Tecno-estrés, tecno-ansiedad y tecno-adicción, son términos acuñados en esta época de tecnologías y disrupción. Un documento abierto con información sobre el tema nos dice que: «La digitalización, mal canalizada institucionalmente, eleva los niveles de activación atencional y fisiológica («tecno-ansiedad»), produce cansancio, agotamiento mental y cognitivo («tecno-fatiga»)incluso propicia la compulsión de recibir estímulos conectivos sin solución de continuidad («tecno-adicción»). La taxonomía del «tecno-estrés» identifica un amplio abanico de trastornos, que abarcan: desde la sobrecarga del uso de la información recibida («data smog», o síndrome de fatiga informativa), la imposibilidad de seguimiento del ritmo de los ordenadores («multitasking madness», o locura multitarea), la sobrecarga en las tareas de búsqueda o pérdida informativa («computer hasless», o problematización informática), hasta llegar, en fin, al agotamiento emocional y cognitivo («burn out», o trabajador quemado. Sobre dicha problematización, vid, Aragüe Valenzuela L. “El uso de las tecnologías como nueva realidad laboral en transformación: el tecnoestrés”, poster presentado al el Congreso Inaugural Cielo, sobre “Los actuales cambios sociales y laborales: nuevos retos para el mundo del trabajo”.

Los celulares ayudan a estar conectados a los que están a distancia. Los celulares permiten a los que se conectan… mantenerse a distancia. ―Zygmunt Bauman

Cinco días de El País publicó en su versión digital: “Telefónica promoverá en sus diferentes territorios acciones de sensibilización y formación dirigidas a todos los profesionales del grupo para informar sobre los riesgos, desafíos y buenas prácticas relacionados con el uso de las herramientas digitales”. Haciendo referencia a la nota de prensa que destaca la firma del documento de intenciones que en pro de la desconexión digital de sus colaboradores ha firmado la alta dirección de la empresa.

Telefónica y la desconexión digital de sus colaboradores

La dirección de Telefónica ha firmado esta mañana un documento de intenciones que reconoce por primera vez su posicionamiento respecto del derecho a la desconexión digital. La compañía ha hecho público, con el refrendo de las organizaciones sindicales mayoritarias en España, UGT y CCOO, su objetivo de poner en marcha medidas concretas para potenciar el respeto al tiempo de descanso de los trabajadores una vez finalizada la jornada laboral, y reconoce como una oportunidad el hecho de liderar la implantación en sus operadoras de este derecho, una tendencia cada vez más presente en la realidad empresarial mundial.

El compromiso con la desconexión digital será extensivo a todos los países donde Telefónica tiene actividad y se incorporará próximamente, como anexo, al Acuerdo Marco Internacional que la Compañía tiene en vigor con las organizaciones sindicales a nivel mundial.

Telefónica promoverá en sus diferentes territorios acciones de sensibilización y formación dirigidas a todos los profesionales del Grupo para informar sobre los riesgos, desafíos y buenas prácticas relacionados con el uso de las herramientas digitales. En el documento, la compañía reconoce como imprescindible que los trabajadores puedan ‘desconectarse’ cuando sea necesario y crear hábitos saludables respecto al uso de sus dispositivos.

Telefónica pondrá a su disposición todas las herramientas necesarias para que los empleados del Grupo desarrollen su propio ‘bienestar digital’. Este objetivo de trabajar por extender en la organización el uso inteligente de la tecnología es uno más de los compromisos compartidos entre Telefónica y los sindicatos más representativos.

Telefónica cuenta con un modelo de diálogo social exitoso que ha permitido que los procesos de transformación de la compañía a nivel global se hayan gestionado bajo los principios de la concertación y el acuerdo.

Entre las ventajas que se obtienen están incentivar la conciliación laboral de los empleados, mejorar la calidad de vida del empleado, reducir el estrés de los empleados y mejorar su motivación entre otras.

La desconexión digital es necesaria, los empleadores y colaboradores deben reconocer que a causa de las nuevas tecnologías pasamos más horas trabajando y nuestra vida personal se ve reducida.  Respetar los horarios laborales y conciliar la vida personal con su trabajo redunda en resultados positivos para las empresas.

Imágenes: Pixabay

Documentos de referencia

Comunicación oficial de Telefónica

Posicionamiento Global-Desconexión Digital

Nota de Prensa Telefónica

Oporto, 30/9/16; asimismo, vid. Sebastián Calderas “Apuntes de Ergonomía. Reflexiones para la práctica de las evaluaciones ergonómicas y psicosociales”, Ed. FUNCOP, Sevilla, 2016, pp. 127 a 132; ó Amparo Belloch “et al”, “Manual de psicopatología”, Mc Graw Hill, Vol. II, 2012, p. 29 y ss.

Creatividad, Innovación y Disrupción: Modelando con el pensamiento

“La mejor manera de predecir el futuro es inventándolo”- Alan Kay

Todos hablamos de innovación y de lo necesaria que es para las empresas. Otros hablan de disrupción como si se tratase de un elemento mágico, reservado para una élite; un grupo especial al que quizás, muchos no tendremos acceso y del que leemos en diversos artículos noticiosos. Por otro lado, al hablar de creatividad viene a la mente lo importante que son las ideas, porque crear es tan humano como pensar. Como corolario podemos decir que  hablar de innovación tiene que ver con personas y sus capacidades de producir cosas nuevas y la disrupción se encarga de romper radicalmente con modelos, así como la creatividad lo hace con la inteligencia humana.

Son tres conceptos de influencia determinante en el devenir de los ecosistemas empresariales y que hay que comprenderlos.

Me gusta citar a Einstein quién dijo: “La creatividad es la inteligencia divirtiéndose”, para este genio las ideas creativas no tenían su origen en la razón, argüía que eran provenientes de la imaginación y de la intuición. Entre sus frases célebres que sientan las bases de esta construcción de pensamientos por escrito, tenemos la que dice: “La imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento se limita a todo lo que sabemos y entendemos, mientras que la imaginación abraza el mundo entero, y todo lo que alguna vez habrá que saber y entender”. Curiosamente el científico dijo que “Los más grandes científicos son artistas también” y que “la lógica te llevará de A a B. La imaginación te llevará a todas partes”.

Hasta hace algunos años las personas relacionaban la creatividad directamente con los artistas, con el arte y la cultura, pero lo cierto es que está relacionada con la ciencia, con las matemáticas con la tecnología y con casi toda creación humana.  Los procesos creativos precisan de cualidades que también han sido parte del perfil de los grandes científicos.

Einstein no sólo valoró la ciencia, lo hizo igual con el arte, él fue un gran artista, virtuoso del violín y del piano, instrumentos que tocaba al quedar atrapado en algún problema. Según registros de su propia experiencia que quedaron para el futuro, al culminar de ejecutar esos instrumentos usualmente se le ocurría un enfoque nuevo para abordarlos. El interés por el arte, su práctica, no fue un caso aislado en Albert, otros pensadores, filósofos y científicos también fueron artistas e interpretaban instrumentos o realizaban creaciones; eran polímatas, jamás dejaron de observar y practicar, desarrollar su componente humanístico y artístico.

Entre los recursos digitales de la UNAM de México encontramos un escrito realmente interesante que asegura que: «La creatividad es un proceso dinámico, es una fuerza viva y cambiante del ser humano; es decir, es el motor del desarrollo personal y ha sido la base del progreso de toda cultura. »

Con todo este revuelo por la creatividad e innovación, nos encontramos con organizaciones, empresas y centros de formación que se interesan por hacer fusiones entre la creatividad e innovación. Una de ellas propone que la mejor definición de innovación y creatividad quizás es la de William Coyne:

“La creatividad es pensar en ideas nuevas y apropiadas, mientras que la innovación es la aplicación con éxito de las ideas dentro de una organización. En otras palabras, la creatividad es el concepto y la innovación es el proceso “. La creatividad es acerca de las ideas. Se trata de nuevas formas de ver las cosas. La innovación es acerca de hacer las cosas. La principal diferencia entre la creatividad y la innovación es el enfoque. La creatividad tiene que liberar el potencial de la mente para concebir nuevas ideas. Los conceptos que puede manifestar tienen distintas formas o pueden considerarse experimentos dentro de la propia mente.

La creatividad es subjetiva, por lo que es difícil de medir. La innovación, por otra parte, es completamente medible. ―Creativation

La innovación se trata de la creación e introducción de cambios en sistemas y modelo que han sido establecidos previamente. El innovador busca la viabilidad de sus ideas es su insatisfacción la que propicia la identificación de necesidades que están latentes y no se han logrado satisfacer. Las organizaciones utilizan el recurso innovación para diseñar soluciones posibles, escoger las adecuadas y llevarlas al mercado.

Hablar de ideas disruptivas es hablar de ideas que provocan rupturas bruscas en la forma en la que se está presente en ecosistema, es cambiar reglas del juego o el orden previamente establecido. Disrumpir es romper

 “No intentes cambiar un sistema, construye uno nuevo que haga que el anterior se vuelva obsoleto.” ―Richard Buckminster Fuller

Cuando se habla de ser disruptivo hay que pensar en rompimiento, en cambios radicales. Hay que hacerse preguntas tales como: ¿Puede usted ser disruptivo en su área de influencia? ¿Sólo los jóvenes son innovadores y disruptivos? ¿Industrias tradicionales pueden ser innovadoras o atreverse a disrumpir?

No hay éxito sin equipo y eso lo saben los líderes disruptivos son individuos insatisfechos, estas personas incluyen e informan a todos los integrantes de su equipo con claridad sobre lo que pasa; partiendo de que todos conocen en realidad que sucede es posible abordar todos los problemas. Les interesa comprender, darse cuenta de que necesitan para hacer las cosas acordes al cliente. No le ponen paños tibios a la realidad, así sea impopular y nada positiva, la enfrentan, se adelantan al futuro, lo crean. Utilizan recursos y desde su liderazgo son capaces de guíe a otros a través de guiar al equipo hacia el éxito con la inestabilidad y la frustración que trae consigo tanto el temor fracaso como el cambio drástico.

En Gestión Perú leímos ” ¿Cómo puede una empresa tener la expectativa de adaptarse y responder a las disrupciones si sus cabezas siguen rondando sobre las mismas ideas de hace años? El hecho de contratar talentos con experiencias diversas es la clave para dar nueva vida al negocio.”

Clayton Christensen, mencionó por primera vez el término “innovación disruptiva” en 1997 con la publicación del libro “El dilema del innovador: Cuando las nuevas tecnologías causan la caída de grandes empresas”. , publicación donde busca explicar por qué el avance tecnológico hace tambalear a empresas tradicionales con estructuras pesadas y burocráticas. En materia de innovación disruptiva se utilizan tecnologías sofisticadas para trasformar un servicio o un producto que es complicado y caro, en un producto simple y económico. No es una mejora innovadora en la manera ya conocida de hacer las cosas, sino que las modifica haciéndolas más simples y baratas. (Christensen Clayton ―2013)

Desde Telefónica se exploran diferentes propuestas para abordar estos conceptos y su aprendizaje. Con Escuelas Creativas, proyecto de Fundación Telefónica en el que se “traslada”, a centros educativos y aulas, la metodología de creatividad e innovación del famoso cocinero Ferran Adriá. Esto se lleva a cabo a través de una visión innovadora.

Por su parte Federico Sánchez Villaseca, Decano del Campus Creativo en la Universidad Nacional Andrés Bello, nos habla sobre creatividad e innovación hace dos preguntas ¿qué papel juega la creatividad dentro de la innovación? ¿podrías considerarse sinónimas?

La creatividad, la innovación y la disrupción son elementos propios de una aventura eminentemente humana, de alguna manera forman parte de todos los procesos conscientes e inconscientes de aprendizaje.

Ligado a la creatividad este estudioso coloca a la innovación, a esa sensación de pasarlo bien durante el proceso creativo, recordando que modelar el pensamiento humano es tan natural para las personas como lo es hablar un lenguaje.

De la mano de la tecnología vamos construyendo nuevas historias de innovación y disrupción, es nuestra naturaleza humana la que nos permite seguir creando.

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Acerca de la autora:

 

 

 

 

Fuentes de Consulta:

https://media.iese.edu/research/pdfs/ESTUDIO-53.pdf

https://hbr.es/innovaci-n-disruptiva/1356/la-disrupci-n-es-constante-y-su-empresa-debe-estar-preparada

https://www.fundacionbankinter.org/documents/20183/156075/Modelos+de+negocio+disruptivos_Resumen/d369caa3-5a75-482e-a414-75d0588d02fb

https://www.salesinnovationschool.com/es/innovacion-o-disrupcion

 

Transaccional o relacional ¿Cuál funciona mejor en B2B?

“El vendedor que sabe y quiere vender más debe relacionarse más y mejor; relacionarse con las personas adecuadas de la forma y en el momento adecuado.” ―César Piqueras Gómez de Albacete

La mezcla de lo relacional y lo transaccional se encuentra presente en el ecosistema digital al que pertenecemos. Construir relaciones con otros es natural, pero con frecuencia lo olvidamos al momento de tratar de cerrar una venta o de desarrollar estrategias de comercialización y marketing.

Los principios básicos de lo relacional nos hablan de conocimiento, de las necesidades, de los gustos, preferencias, hábitos y expectativas de los potenciales clientes. Siendo el servicio al cliente el núcleo donde se fundamenta cada actividad. Si bien es cierto que los datos son valiosos y que nos permiten comunicarnos de manera eficaz con otros, requieren análisis y evaluación a la luz de lo que desea recibir quien pretenda adquirir un producto, servicio o solución especifico.

Los principios de lo transaccional tienen su foco de atención en el producto, se fundamenta en el “corto plazismo”, el incremento de las transacciones y la captación de clientes.  La comunicación es mínima y directa, hace énfasis en la solución (única), los clientes saben que el lado económico priva y que el oferente requiere captar nuevos clientes para aumentar su cartera. Caso contrario se da en la venta relacional, en donde el foco de atención es el cliente y se busca mantener una relación sólida y agradable, que permita la fidelización del producto o servicio que se ofrece y el incremento de valor económico por cada cliente ganado. Aquí es muy importante la relación con el cliente, en donde éste asume un rol más activo y hay una comunicación bidireccional entre quien compra y quien vende.

Antes de pensar en ofrecer soluciones de Big Data, por ejemplo, el vendedor debe pensar en las relaciones que se desarrollan, los datos que se obtienen a partir de conocer y comunicarse con los clientes de manera eficaz. Le corresponde propiciar las relaciones, ponerse metas de nuevos contactos que pudiesen en un momento dado requerir esos productos y servicios que su empresa pone a disposición del mercado.  Solo estableciendo relaciones se logran conocer intereses necesidades, expectativas, hábitos, gustos y se siembra para cosechar lealtad a la marca.

En repetidas ocasiones olvidamos que lograr toda esa data e información que luego transformaremos en insumos propios de la inteligencia de negocio y nos permiten sustentar estrategias de comercialización es un paso obligado de la ruta. Paso que no damos solos, porque es necesario que intervengan diferentes actores en las empresas para lograr una venta relacional.

En esta Era Digital la manera tradicional de vender se ajusta a nuevos esquemas, nuevos clientes, nuevas demandas y canales. Los asesores comerciales dejan el rol del vendedor transaccional para asumir el rol del relacionista de saberes, de soluciones, pensando en el beneficio de entes vivos (personas y/o empresas) que conforman ecosistemas y que al igual que lo hacen los seres vivientes, seleccionan el hábitat más adecuado para su supervivencia.

La cartera de clientes que se alimenta de la venta transaccional con agentes que tienen asignadas empresas clientes, las que contactan para ofrecerle soluciones con el objetivo de cerrar un acuerdo ya no es suficiente. Se requiere utilizar el relacionamiento para obtener alternativas complementarias. Necesitamos crear y gestionar un mayor número de nuevas relaciones que nos permitan crecer y sostener la base de clientes con la rapidez que demanda la digitalización.

Con la tecnología e información al alcance de un dispositivo móvil los consumidores se hacen cada vez más exigentes, más conocedores; ellos saben que existen mas alternativas inclusive en otras latitudes y pueden hacerse de ellas con tan sólo un clic.

Implicados o involucrados

Los consultores de vieja data utilizan con cierta frecuencia un dicho para mostrar la diferencia entre una persona involucrada y una persona implicada en la organización. Una metáfora culinaria que dice: “En un plato de huevos con jamón, la gallina está involucrada pero el cerdo está implicado”.

Implicarse de veras en las relaciones con los clientes conlleva hacer aquello que no es fácil, dar un poco más de lo esperado, tomar la iniciativa, observar y comprender cómo nuestros productos, servicios y/o soluciones se adaptan y contribuyen a mejorar los ecosistemas digitales de los que forman parte los prospectos clientes. Implicarse es relacionarse con nuevos clientes, aprovechar toda oportunidad para hacer contactos y fomentar la relación. No es obtener una tarjeta de negocios y enviar un correo o mensaje con una oferta, es empatizar, escuchar, aprender, ser pacientes, pero sobre todas las cosas relacionarnos más y cada día de mejor manera con desconocidos con potencial de ser parte de nuestra cartera.

Las relaciones que se generan en el mundo offline y en Internet deben ser similares en cuanto a interés por el cliente se refiere.  Al final se trata de agrupar a potenciales clientes y construir una comunidad de personas que a futuro serán nuestros clientes. En este punto es crucial saber que esa comunidad en construcción debe crecer, aumentar y los encargados en la empresa están obligados a conocer a esa comunidad y dinamizarla generando y compartiendo con ellos contenidos valiosos, interesantes, no sólo compartirle temas referentes a la empresa, es necesario ampliar las fronteras y lograr que la comunidad se relacione más con la empresa, que participen y se sientan cómodos, en confianza con los equipos de comercialización de la empresa.

Todos somos vendedores. Vendemos desde ideas hasta las más inusitadas soluciones, por lo que comprender la importancia que tiene la venta relacional en esta Era de Dispositivos móviles y de redes sociales facilitará nuestra gestión.  Recordemos que la venta relacional como proceso conformado por varios aspectos como la empatía, la confianza, la comunicación y observación es la base de una cartera renovada de clientes. Anteriormente no era tan necesario abordar e identificar clientes potenciales tanto en el mundo virtual como en el físico, establecer comunicación online y offline, ganarse la confianza del cliente, ofrecer un servicio por arriba de lo esperado y hacerlo en repetidas ocasiones.

¿Relacional o transaccional? Se antoja una mezcla de ambas corrientes para afrontar la aventura que supone vender con éxito.

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Fuentes consultadas:

https://www.eaeprogramas.es/internacionalizacion/marketing-relacional-o-transaccional-la-eleccion

http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_articulo.php?id_articulo=5807&id_libro=15

 

 

Ecosistemas Digitales y empresariales

Los Ecosistemas empresariales y los digitales son definidos como redes que ayudan a multiplicar el valor de las empresas en sus entornos correspondientes. Fundamentalmente se concibe que toda empresa y sus unidades de negocios se comportan básicamente como organismos vivos.

El término ecosistema sale del marco de la biología, donde se le conoce como un sistema biológico constituido por una comunidad de organismos vivos, por el medio físico donde se relacionan y donde todos son interdependientes al compartir el mismo hábitat.

Al intentar definir el concepto de ecosistema los científicos partieron de la tesis que propone que la existencia y evolución de los organismos no puede comprenderse de forma aislada. Debido esto a las relaciones, interacciones y flujos de energía que tiene cada organismo con otros organismos que están a su alrededor. Al sumarle la capacidad de adaptación al medio circundante se plantea que el entorno es determinante para el desarrollo de todo ser coexistente.

Y aunque parece algo atrevido comparar a seres vivientes con empresas u organizaciones, en esa búsqueda de respuestas y disrupción, partiendo de la tesis anterior, los expertos en negocios digitales y otros estudiosos llegaron a la conclusión de que cualquier empresa es similar a un ser que nace, crece, se reproduce, se transforma, llega a progresar o no (al no progresar la consecuencia lógica es que se degrada) y en consecuencia permanece o desaparece, al igual que lo haría cualquier otro ser vivo en su ecosistema.

Cuando surgen nuevos actores en ese ecosistema es necesario adaptarse, anticiparse y sobre todo generar otros recursos para sobrevivir. Con el cambio de era digital surgen nuevos clientes, nuevos mercados, nuevas estrategias, nuevas tecnologías, necesidades distintas, nuevos servicios, cambia el entorno, se readaptan o aparecen nuevos ecosistemas donde múltiples integrantes interactúan.

Los ecosistemas digitales pareciesen contrastar con las ideas del economista Thomas Robert Malthus, quién al empezar la Revolución Industrial y los problemas de superpoblación en las ciudades pensó que nacían muchas más personas de las que podían sobrevivir, por falta de alimentos y espacio [Ensayo sobre el principio de la población].

Hoy existen tantos ecosistemas digitales que pareciera infinita su capacidad de surgir y mantenerse activos, pero ciertamente de alguna manera la competencia los lleva a enfrentarse a otro planteamiento teórico muy conocido el de la competición natural por sobrevivir del biólogo Charles Darwin, quien aplicó las ideas de Malthus a los ecosistemas naturales diciendo que las criaturas se multiplican y, en una competición por sobrevivir y reproducirse, salen adelante los que mejor se adaptan, los que nacen con alguna ventaja que les permita obtener los medios para subsistir. Por su parte Herbert Spencer acuñó la expresión «supervivencia del más apto» en Principles of Biology (1864), y lo hizo después de leer “El origen de las especies de Charles Darwin.” ​ Extendiendo el término a la evolución en la sociología y la ética, dos áreas que se retoman en la Era Digital por su relevancia al enfrentarnos a nuevos modelos, nuevas reglas, formas de actuar en sociedad y a los ecosistemas digitales.

En la actualidad nadie duda que los ecosistemas digitales son poderosísimos y siguen adquiriendo mayor autoridad con el pasar de los días (ya no es prudente hablar de años, los cambios tecnológicos se dan en fracciones de tiempo cada vez más pequeñas). Los ecosistemas presentan tres características que nos dan luces para comprender su enorme poder: desarrollan efectos de red, son la puerta de entrada a otros mercados, generan y explotan grandes cantidades de datos. Características que se consideran claves para comprender el alcance de sus beneficios y los riesgos frente a los cuales hay que establecer regulaciones y planes de contingencia que protejan a las mayorías.

Según leemos en el diario El País «Los ecosistemas digitales se pueden definir como conjunto de productos y/o de servicios que están conectados entre sí. Basan su fuerza en: el efecto red que generan, el control de puertas de acceso a determinados servicios y productos que adquieren los usuarios, y la generación, y por ende explotación, de una gran cantidad de datos. Los ecosistemas digitales han ido emergiendo con el avance de las grandes empresas tecnológicas –en su mayoría nativas digitales– que, centradas siempre en el usuario, han ido generando su oferta de productos (y/o servicios) complementarios y adyacentes al “core” de su actividad.»

Telefónica ha abordado el fenómeno de los Ecosistemas Digitales desde hace ya algunos años. Haciendo un llamado de atención en sus plataformas de conocimiento para que los involucrados e interesados tomen conciencia de las grandes oportunidades que tiene la Región Latinoamericana haciendo valer esas relaciones naturales que tenemos en nuestro haber.

En el artículo Un ecosistema digital latinoamericano encontramos ideas y datos que se hacen públicos desde Telefónica, datos que sostienen la magnitud y las ventajas que representaría la implementación de un sistema coordinado. Allí leemos: «América Latina está ante una oportunidad que permitiría la transformación de su economía productiva y por tanto daría lugar una nueva fase de desarrollo y crecimiento para toda la región. Latinoamérica lleva 500 años siendo un ecosistema de convivencia y respeto entre pueblos con una misma lengua común. ¿Por qué no llevar este ecosistema un paso más allá y convertir América Latina en un ecosistema digital próspero y único? Una región talentosa, creativa, joven y dinámica no puede aspirar a menos que convertir la oportunidad digital en una realidad.»  La sola implementación coordinada de programas que permitan compartir conocimientos y digitalizar la región Latinoamericana le permitiría entrar en una nueva fase de crecimiento económico, crecimiento que sería más equilibrado, inclusivo y sostenible, justamente todo lo que reclamamos los ciudadanos de este continente.

Para que el establecimiento de ese ecosistema de digitalización prospere en América Latina existen ciertas condiciones fundamentales a las que debemos prestarle atención.  Las condiciones son planteadas por el libro “Iniciativas empresariales y políticas públicas para acelerar el desarrollo de un ecosistema digital iberoamericano”, las que a continuación enumeramos:

  1. Innovación y capital riesgo: Desde ambas partes institucional y los mercados de capital privado. El gobierno como promotor y garante de la innovación.
  2. Educación y capital humano: Establecimiento de políticas consensuadas de capital humano, formación y educación para afrontar los retos digitales.
  3. Política industrial digital: Establecimiento de una agenda digital donde las tecnologías digitales puedan integrarse a todos los sectores económicos y sociopolíticos.
  4. Política ciudadana: Al igual que sucede en las empresas donde se sitúa al cliente en el centro de las estrategias es urgente colocar al ciudadano, sus necesidades y requerimientos sociales en el centro de las políticas digitales.
  5. Establecimiento de políticas internacionales acorde con los objetivos de digitalización, priorizando la negociación de acuerdos de cooperación tributaria a nivel internacional para evitar desequilibrios en la distribución de la renta entre países. Un área extremadamente sensitiva.

Al contemplar los requerimientos planteados por el libro viene a nuestra mente la figura del ecosistema y todos los organismos que forman parte del entorno junto a las conexiones y relaciones que se dan para que puedan desarrollarse plenamente y dar vida a nuevos organismos. Evidentemente hay organismos que son más fuertes o mejor adaptados para sobrevivir que otros.

No cabe duda es necesario y urgente adecuar y consensuar un modelo institucional que promueva la innovación y el conocimiento en América Latina para poder aprovechar ese ecosistema digital que se vislumbra ganador.

Efectos de red, puertas de acceso y big data son áreas clave que toda empresa, organismo o institución en Latinoamérica debe ir considerando e incluyendo en sus planes. Tal cual sucede con los organismos vivientes, si no se adaptan al ecosistema simplemente se degradan y desaparecen. En ocasiones requeriremos que otros organismos mejores adaptados nos sirvan de apoyo. Con esta metáfora en mira desde Telefónica estamos preparados para apoyarle en todos sus requerimientos en materia de Transformación Digital.

Fuentes Consultadas:

https://www.bbva.com/es/que-son-los-ecosistemas-digitales/

https://www.bbvaopenmind.com/darwin-la-evolucion-de-una-teoria/

https://www.eleconomista.com.mx/opinion/El-poder-de-los-ecosistemas-digitales-20180213-0115.html

https://cincodias.elpais.com/cincodias/2018/08/30/companias/1535646508_247521.html

 

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¿Sobreviviremos al Alcatraz tecnológico?

“La estrategia tecnológica y de innovación no se hace por generación espontánea. Es un proceso sistemático, gradual y profundo por hacer un máximo aprovechamiento de las oportunidades de mercado que tiene la empresa en un entorno social.”-CEIPA

Si existe algo que se logra con la experiencia es el aprendizaje. En esta ocasión escribiré sobre el aprendizaje que se requiere para ser un estratega y lo relacionaré al mundo de la tecnología, pero considero que puede ser igual de funcional para otras áreas de negocio y la vida en sociedad.

Ayer en la tarde estuve por primera vez tras unos barrotes, en una celda que simulaba el espacio donde recluían a los presos en la prisión más temida del mundo: la famosa Alcatraz. Participé junto a otros “prisioneros” de una experiencia que da vida a las palabras y reflexiones que hoy comparto. Las que van mucho más allá de un rato de esparcimiento, integración y convivencia laboral. Me enfocaré en dos conceptos: estrategia y la capacidad humana de encontrar respuestas que todos poseemos.

Cuando se escribe un paper(artículo) científico se utiliza un Abstract con palabras claves, emularé esa fórmula para resaltar solamente las palabras que le dan vida a este post: “Estrategia”, “Alcatraz”, “Crear”, “Escape”, “Tiempo”, “Plan”, “Aprendizaje”. Vocablos que se repetirán con alguna frecuencia en este contenido.

En las empresas nos piden ser estratégicos, nos comparten al inicio de año fiscal la estrategia a seguir o nos dicen cuál es el objetivo por lograr. Corresponde así, a cada líder de área desarrollar una estrategia―cuya formulación ideal implicaría que todos los miembros del equipo estuviesen involucrados―exitosa. La experiencia y los hechos dicen que “bajamos la estrategia”, “permeamos al resto del equipo” y un sinfín de otras frases que nos han vendido con el tiempo ―qué hemos comprado sin siquiera chistar― cómo la manera de hacerlo correctamente. Ayer, la experiencia de intentar “escapar de Alcatraz” me hizo reflexionar en la pregunta obligada, esa que surge justo cuando nos ponen frente a las narices un término que crees conocer a cabalidad. ¿Qué es estrategia?

De esa sencilla pregunta derivaron otras que me acompañaron mientras intentaba conducir en medio del tráfico al final de la tarde. ¿Realmente sabemos qué es una estrategia? ¿Nuestra definición de estrategia es cónsona con lo que hacemos? ¿Soy realmente una estratega? ¿Qué debo mejorar para ser más estratégica? Por consecuencia lógica traté de responderme y hoy  les comparto lo que surgió de esa reflexión.

Según su definición la palabra estrategia deriva del latín strategĭa, que a su vez procede de dos términos griegos: stratos (“ejército”) y agein (“conductor”, “guía”). «Arte de proyectar y dirigir las operaciones militares.» Lo que alude directamente al seno militar de donde proviene, por lo que estar bajo custodia militar (simulada, durante el encierro de una hora en esa celda) y en busca de claves, pistas, y de un camino para escapar del encierro ―en grupo, porque los equipos nacen de los grupos ― es un excelente ejercicio de aprendizaje sobre nosotros mismos y sobre cómo afrontar los retos de la tecnología, y los obstáculos que supone el desconocimiento y la incertidumbre a los que nos enfrentamos en la actualidad.

La otra acepción o significado hace referencia a «una serie de acciones muy meditadas, encaminadas hacia un fin determinado.» Es esta la que utilizaremos para relacionarla con aquello que nos prepara ―en ese aprendizaje constante y necesario― para implementar estrategias exitosas en temas de tecnología e innovación.

A propósito, y sin un orden especifico, veamos las palabras y acciones clave en ambos planos: el tecnológico y el estratégico.

Tiempo:  Durante el intento de escape de una prisión como sucedía en Alcatraz, quien desee lograrlo debe contar―considerar―, medir el tiempo, debe tomarse tiempo para realizar varias acciones que le permitirán formular su estrategia. Y ha de saber que el plan que formule debe llevarse a cabo en un espacio de tiempo que es limitado, porque de lo contrario su plan fallará al ser descubierto por sus custodios.

La observación, el análisis, la toma y registro de datos, la conciencia de que el tiempo invertido para lograr desarrollar una estrategia es fundamental son básicos.  Con los cambios en materia de tecnología, con la disrupción e innovación del sector, el rápido crecimiento y desarrollo los planes de negocios se supeditan al corto plazo.  En nuestro caso en el juego simulado de escape contamos con 60 minutos para salir de la prisión, y era necesario hallar pistas, observar, meditar, ordenar pensamientos e ideas, colaborar, trabajar en conjunto con un solo objetivo, tal cual sucede en las empresas.  ¿Cuánto del poco tiempo que tenemos lo usamos para hacer alguno de éstos procesos? ¿Somos ordenados y disciplinados en el uso del tiempo?  Los japoneses son expertos en hacer uso disciplinado del recurso limitado tiempo y priorizan en el binomio orden-limpieza, antes de empezar a hacer cualquier cosa.

“Rápido crecimiento tecnológico y la disrupción obligan a las empresas a implementar planes estratégicos a corto plazo.”

Crear:  Al tener pocos recursos dentro de una celda la herramienta más importante es la mente, la capacidad “cuasi infinita” ―al no ser eternos―que tenemos para crear, para imaginar, para diseñar e innovar. Si a ese recurso le agregamos la velocidad natural con la que pensamos y tratamos de dar respuestas, nos daríamos cuenta de que somos una fuente inagotable de “Inteligencia Natural” en bruto y que tan rápido como se crean los nuevos mercados, podemos adelantarnos a los deseos de los clientes y responder a necesidades que el entorno en silencio nos está mostrando. Pero antes debemos observar, analizar, indagar y luego sentarnos a crear.

La realidad es que pocas veces lo hacemos, porque estamos ocupados resolviendo el día a día laboral. Hay corporaciones que en la actualidad y desde hace algunas décadas, descubrieron que tener en sus plantillas a una persona capaz de pensar sin que el barullo organizacional la contagie, es sumamente rentable. Estos pensadores natos, son los responsables de esas geniales ideas que representan millones de dólares en ganancias para esos conglomerados.

“La velocidad de creación de nuevos mercados exige a las empresas adaptarse, anticiparse y arriesgar.”

Plan:  Tras las rejas de Alcatraz era perentorio diseñar un plan, quizás los grandes escapistas lo hicieron y al no tener recursos para escribirlo sin ser descubiertos, les fue muy útil hacer uso de su mente, de su memoria. La misma que hoy día sub-utilizamos al dejarle al dispositivo móvil o al artilugio digital la tarea de recordarnos todo.  Sin un celular en la celda, durante la experiencia, nos obligaron a hacer uso de todos nuestros sentidos y a utilizar el cerebro, a comunicarnos, a escuchar y a articular ideas en orden.  En las empresas de telecomunicaciones y tecnología damos por sentada la importancia de la comunicación, pasándola por alto en muchas ocasiones. El mensaje debe enviarse, pero debemos asegurarnos de que el interlocutor leyó el mensaje y que lo comprendió, es parte del trabajo, confirmar ―justificarnos con la falta de tiempo para no hacerlo nos pasa factura, y el precio siempre es altísimo― que el mensaje llegó. Ser conscientes de que los artilugios digitales no reemplazan el contacto humano y que para planificar se requiere organizar ideas, encontrar y compartir recursos, pero sobre todo pensar, es clave para triunfar en un mundo abocado a la tecnología.

“Con el aumento del consumo de lo digital y diciendo que no tenemos tiempo para pensar, dejamos de ser planificadores, innovadores, recursivos o visionarios”. Dejamos de mostrar todas las competencias que tanto buscan los empleadores y requiere el mercado actualmente.

¿Contradicción? Usted tiene la respuesta

Datos:  Estudiar los escapes e intentos de escapes de Alcatraz les permitió a los encargados de la seguridad de la penitenciaria mejorar sus estrategias (de ambos lados se trabajaba en torno a la seguridad con objetivos diferentes.) Años más tarde el resto del mundo pudo conocer de la existencia de este sitio a través de libros, películas, noticias, etc., porque se guardaron y compartieron datos, historias, evidencias y experiencias.

Los elementos o insumos que llamamos “datos” en esta Era de Big Data y digitalización son en mayor escala y proporción, símiles a los que tuvimos para intentar escapar del encierro simulado. Buscamos respuestas, soluciones, estuvimos construyendo pensamientos e ideas a partir de datos. Los famosos insigths que los marketeros tanto promovemos están siempre allí, el reto es detectarlos y ponerlos a trabajar en pro de los clientes y las empresas.

En Alcatraz los datos pusieron en riesgo los planes de escape, la observación y el registro de ellos, por parte de los prisioneros dieron como resultado los intentos de violaciones de los sistemas de seguridad diseñados para ser inquebrantables.  La gestión de los datos por parte de las autoridades impidieron varios intentos de fuga.

La explosión de datos y su manejo representa para las empresas e individuos un reto, prestar atención a lo que esos conjuntos de datos tratan de decirnos es la nueva modalidad de pensamiento.

¿Qué hago con los datos? ¿A quién y por qué comparto datos? ¿Cuán consciente soy de la responsabilidad que conlleva el manejo de datos? Es un tema para no uno, si no varios artículos a futuro.

Escape y Aprendizaje de Alcatraz:  No hay una formula única para diseñar una estrategia, todos somos parte de un proceso de aprendizaje continuo que inició con la entrada de la tecnología digital en todos los sectores del quehacer humano. No es fácil escapar de la tecnología sin un plan, aunque sin un plan no es fácil hacerle frente.

De la experiencia y vivencia intentando escapar de Alcatraz aprendí y reaprendí, que todo recurso es útil, pero que la capacidad de pensar y crear del cerebro que poseemos es nuestro mayor recurso.  En ocasiones es necesario privarnos de todos los recursos y gratuidad que supone la tecnología en nuestras vidas para que valoremos las cosas que realmente importan.  Tal cual lo dicen todos los expertos futurólogos y líderes de negocios es la “Era del Humanismo, porque la tecnología ya está aquí”.    La tecnología no surge como lo hacen las florecitas silvestres, la tecnología surge de la capacidad humana de pensar, crear y hacer preguntas cuyas respuestas son esas soluciones que brinda.

Antes de finalizar este recorrido por el “Alcatraz mental” que supone enfrentarnos a la tecnología digital que nos encarcela―si la dejamos― y el pensamiento estratégico que tanto requerimos, les comparto un ¿Sabías qué? De Alcatraz:

  • Antes de ser prisión de máxima seguridad fue una fortificación militar española que guardaba la entrada de la bahía de San Francisco.
  • En la isla que da nombre a la prisión funciona aún el faro más antiguo de la costa oeste de los Estados Unidos.
  • La isla fue vendida en su momento, por solo $5,000 dólares americanos.
  • Se encuentran allí las primeras fortificaciones militares españolas.
  • La isla se convirtió en una prisión de la Agencia Federal de Prisiones en agosto de 1934.
  • Su uso como prisión duró 29 años.
  • Estuvieron recluidos allí criminales célebres como Al Capone, Robert Franklin Stroud (el “Hombre Pájaro de Alcatraz”), Bumpy Johnson, James “Whitey” Bulger.
  • El recluso que pasó más tiempo en Alcatraz fue Alvin Karpis.
  • Frank Morris y los hermanos Anglin se fugaron de Alcatraz el 11 de junio de 1962 y nunca más se supo de ellos. (Una carta pone en duda que se ahogaron/Noticia 2018)
  • El escape se recrea en la película La fuga de Alcatraz (1979) que protagonizó Clint Eastwood.

Al tomar cada día mayor importancia en nuestra vida, la tecnología bien utilizada es capaz de adaptarse a las exigencias de los consumidores, optimizar la relación con el cliente y apoyar la transformación de la que no podemos escapar. Aun sabiéndolo no dudemos de la capacidad de nuestras mentes para crear e innovar.

Nunca ha sido tan necesario hacer nuestras las palabras del autor de la novela El Retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde escritor irlandés quien dijo: «No soy tan joven para saberlo todo». Recordemos que con tecnología en la palma de las manos solo nos resta seguir aprendiendo y ese aprendizaje se fundamenta en la experiencia “porque simplemente no sabemos nada, lo estamos aprendiendo todo.”

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Sobre la autora:

Prestemos atención a lo que realmente importa

#ThingsMatterTEF

La ciencia y la tecnología revolucionan nuestras vidas, pero la memoria, la tradición y el mito enmarcan nuestra respuesta. ― Arthur M. Schlesinger

Lo que realmente importa tras todo lo que involucra la hiperinformación, el Internet de las cosas (IoT), la simplificación de los procesos, la hiperconectividad, la automatización, los tan comentados rediseños de propuestas de valor, el poder vivir casi todo en directo, la inteligencia artificial y su impacto en el mundo, son indiscutiblemente las personas. No podemos ni debemos olvidar que el objetivo primigenio y definitivo de la tecnología es facilitar, contribuir al disfrute de la vida de las personas.  De nada sirven los adelantos tecnológicos si dejamos atrás a las personas, si no los utilizamos para contribuir a una mejor sociedad.

Con este principio muy claro, un año más Telefónica organizó en Madrid el pasado martes 13 de noviembre, las jornadas “Things Matter” con el lema “To expand your possibilities”. Las jornadas son un claro indicador de que como empresa responsable cree que “Las Cosas Importan”, porque la tecnología y la hiperconectividad ―utilizadas y aplicadas de la manera correcta―dan valor a las personas y multiplican las posibilidades, permitiéndonos hacer las cosas de manera diferente y optimizando los procesos.

La sede del Motor&Sport Institute, en Madrid se vio colmada de tecnología y de personas que no dudan que, promoviendo y haciendo que el saber llegue a muchos, se pueden zanjar las brechas que supone el desconocimiento.

El evento se centró en el Internet de las Cosas (IoT), las nuevas tecnologías de conectividad, el estado de la inteligencia artificial (IA), la eficiencia de los procesos, y las soluciones de big data.

El Internet de las cosas está presente en muchos de los dispositivos que se utilizan en la actualidad, tanto en los hogares como en los sitios de trabajo y ocio, pero muchos de sus usuarios si quiera son conscientes de esta realidad.

Es necesario que las personas conozcan y comprendan que esos dispositivos que cómo, “por arte de magia” controlan acondicionadores de aire, miden sus pasos y las pulsaciones de su corazón, los que les permiten a las ciudades encender las luminarias frente a cambios de presencia de luz drásticos, entre muchos otros, están conectados entre sí y que responden a tecnologías e interfaces de programación de aplicaciones; esas que los conocedores llaman por sus siglas API, pero aún es más importante que sepan que los dispositivos Smart, por los cuales pagan cientos de dólares; al estar “conectados” generan una cantidad gigantesca de datos que son precisamente los que le dan su rol clave al Big Data, a la analítica y a la predicción que se utiliza para ofrecerles más servicios y productos.

La única manera como nos aseguramos de que las personas alejadas del mundo de la tecnología puedan acceder a esta información es divulgándola, explicándola de forma sencilla, investigando, capacitando y propiciando cada vez más, que existan foros abiertos donde se compartan los conocimientos.

Con la transformación digital y la introducción de la tecnología en los procesos productivos se permite el avance de las empresas y durante estas sesiones se han expuesto casos prácticos reales. Las Jornadas de ayer fueron inauguradas por María Jesús Almazor, consejera delegada de Telefónica España.  Antonio Pita, director de operaciones de LUCA Consulting and Analytics, dictó la ponencia sobre el gobierno de datos, ¿Están las empresas preparadas para gestionar los datos y aprovechar su valor?

La transformación digital de la organización es mucho más que una hoja de ruta para buscar nuevas fuentes de ingresos, nuevos modelos productivos, eficiencias y ofrecer mejores experiencias al cliente, basado en mayor conocimiento de sus hábitos es un cambio en lo más importante: las personas.

IoT depende de otras tecnologías e interfases como API mencionada al inicio, Big Data, Machine Learning, Inteligencia Artificial, Cloud, así como los RFID (Identificación por radiofrecuencia) que aplicadas a los modelos de negocio se encuentran cada día más presentes en la producción, procesamiento, logística y punto de venta, permitiendo mayor eficiencia en los procesos, empresas y clientes con más información para tomar decisiones adecuadas a tiempo.

Las cosas conectadas entre sí en el ámbito industrial y corporativo requieren de otras máquinas, lo que conocemos como M2M (Machine to machine), esto lo vemos reflejado en materia de soporte, monitoreo remoto y logística en la actualidad. Realidad que irá haciéndose cada vez más común y ampliando su espectro a otras áreas del quehacer humano. Es aquí, donde la ciberseguridad y reglamentaciones que permitan establecer un marco jurídico, que considere procesos donde el hombre casi no se encuentra presente, sin fronteras, ya que estas se diluyen, las normas se hacen realmente necesarias.

Haciendo eco del Paris Call

Durante su participación el Foro de la Gobernanza de Internet, Emmanuel Macron, presidente francés, presentó un documento sobre ciberseguridad, denominado ‘Paris Call‘, en el que anima a los países a incentivar este foro (IGF, de sus siglas inglesas) y la creación de un grupo de estados que puedan llegar a acuerdos en este terreno.  Su iniciativa ha sido acogida por la industria, contando ya con el apoyo de los “guardianes de Internet” (empresas líderes y preocupadas por la ciberseguridad y las personas), entre las que destaca Telefónica, Microsoft, Cisco, Kaspersky, Siemens, Facebook y Google.

Como miembro del Cybersecurity Tech Accord, en Telefónica estamos dispuestos a promover cinco ideas principales, a través de esta declaración de alto nivel:

  1. Nuestro apoyo a un ciberespacio abierto, seguro, estable, accesible y pacífico;
  2. Nuestro compromiso con los derechos humanos en el ciberespacio, para que los mismos derechos de los que disfrutan las personas en el entorno offline estén garantizados en el online.
  3. La importancia del derecho internacional como la base de la paz y seguridad internacional en el ciberespacio;
  4. Nuestro apoyo y fomento de políticas coordinadas que ayuden a revelar vulnerabilidades.
  5. El reconocimiento de la importancia de los esfuerzos encaminados al desarrollo de capacidades en materia de ciberseguridad.

La tarea no es fácil, pero con el entendimiento entre las normativas y legislaciones de las distintas geografías y regímenes políticos, con el liderazgo decisivo de las empresas, así como el compromiso de todos los ciudadanos se espera lograr este tipo de acuerdos multinacionales.

Internet de las Cosas estará cada vez más presente en nuestras vidas, es prudente incluirla entre las tecnologías a las que hay que prestarle mucha atención para el año 2019, sin perder de vista que, entre todas estas cosas, son las personas las que realmente importan.

 

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